NUTRIA (Lutra lutra)

© Antonio Vazquez

Nutria pescando. Imagen cedida por su autor fuera de concurso.


FICHA TÉCNICA  

Orden: Carnívora (Carnívoros).

Familia: Mustélidos.

Género: Lutra.

Especie: Lutra lutra (Linnaeus, 1758)

Subespecies presentes: Una sola especie. Dentro del género Lutra, se distinguen a nivel mundial tres especies:  Lutra lutra, que se extiende por Eurasia; L. canadienses, en Norteamérica; y, L. felina, en Sudamérica.

Longitud: entre 60 y 85 cms.

Longitud de la cola: Entre 35 y 60 cms.

Peso: Entre 6,1 y 9,4 kgs., en los machos, y entre 4,4 y 6,5 kgs., en las hembras.

Status de la especie: Considerada de "interés especial" por el Catalogo Nacional de Especies Amenazadas. La Directiva Hábitats (92/43/CEE) la incluye en los anejos II y IV, correspondientes, respectivamente, a las "especies animales y vegetales de interés comunitario, para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de Conservación" y "especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta". Incluida como especie vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados Españoles publicado por ICONA en 1992. Está catalogada como de "interés especial". También aparece recogida en el Anexo II del Convenio de Berna, entre los animales cuyo peligro de extinción es grave y requiere especiales cuidados para su recuperación.

 

DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

Mustélido de cuerpo y cola fusiformes, patas cortas, con las manos dotadas de cinco dedos con uñas retráctiles, aun cuando no las cubre completamente, fuertes y cortas, cuenta con membranas interdigitales (palmeadas), pelaje denso y lubricado, impenetrable al agua. Sus orejas son muy pequeñas y permanecen casi ocultas bajo el pelo. La cola, que le sirve de timón, es ancha y aplanada en la base, y algo puntiaguda en su extremo. Rasgos anatómicos que evidencian como se encuentra adaptado a pasar gran parte de su vida activa en el agua.

El color del pelaje es pardo o canela, pasando a gris sucio en las partes inferiores, más pálido, casi blanco, en la garganta, muy representativa de la especie.

La nutria es sedentaria y territorial (hasta 10 Km. de río), comenzando su actividad al anochecer, siendo capaz de recorrer varios Km. en busca de sustento, siendo suficiente unos 600 gr.   para satisfacer sus necesidades vitales diarias,  siendo los peces, los que forman la base de su dieta (70-80%), la que completa con cangrejos de río, ranas, reptiles, aves, ratas de agua, desmán, etc. aun cuando, como buen oportunista, puede aprovechar explosiones ocasionales de algunas especies como anfibios, y prácticamente limitar a ellos su dieta durante el periodo de abundancia.

 

© Alfonso Roldán Losada

El examen de los dientes de la nutria permite comprobar su adaptación carnívora.

 

Durante el día pasa escondida y dormida mucho tiempo, en cuevas subterráneas o masas de vegetación y en menor medida en troncos de viejos troncos o incluso ocupando guaridas o refugios de otros mamíferos como zorros o tejones, pero siempre y por lo general cerca de los cursos fluviales, al estar adaptados a ellos su ecología y alimentación.

La nutria es una especie propia de ecosistemas acuáticos, encontrándosela desde el litoral hasta la alta montaña. Se encuentra en ríos, arroyos, lagos, lagunas, marismas y cualquier lugar con presencia de agua. En el océano Atlántico (mar Cantábrico incluido), las nutrias viven en aguas de rías, desembocaduras de ríos y también en la costa, tanto de Galicia y Asturias, como en el sur y SO de Portugal y en el SO de Andalucía. A nivel mundial se distribuye por  la región Paleártica, incluido el norte de África, y parte de la región Indo-malaya.

La nutria era una especie que estaba presente en toda la geografía peninsular hasta mediados del siglo XX. A partir de los años 50 del pasado siglo la nutria experimentó un dramático proceso de rarefacción que la llevó a desaparecer de gran parte de la Península, especialmente en su mitad este y en las zonas más habitadas. Hacia 1987 se produce una inflexión, iniciándose un proceso de recuperación  que sigue en la actualidad, aun cuando en el Levante y este de Andalucía este proceso es mucho más lento y sigue ausente de muchas regiones históricas. Se piensa que ha sido la presencia del cangrejo rojo americano lo que más ha favorecido su expansión, aun cuando pueden haber influido otras circunstancias que no están bien estudiadas.

La nutria tiene muy buen oído, aunque no está adaptado a la orientación subacuática, el sentido del olfato lo tiene también muy agudizado. El tacto es también muy sensible, especialmente las vibrisas faciales, largas y llamativas, en el hocico, boca, mentón y palpados. La vista está adaptada para funcionar tanto dentro como fuera del agua, contando con lentes oculares ligeramente esféricas.

 

DATOS DE LA ESPECIE

© Antonio Vázquez

La trucha común forma parte importante de la dieta alimenticia de la nutria.

Imagen cedida por su autor fuera de concurso.

 

 

Longevidad: La vida media se estima en torno a los 8 a 12 años, y la máxima en los15 años en libertad, estando constado un caso de 19 años de vida en cautividad. La mortalidad en el primer año se estima en el 25 % llegando hasta el 50% en el segundo año, debido a la dispersión juvenil y las dificultades que encuentran para superar esta etapa de su vida. Se estima que el 10 % sobrevive hasta los 10 años y tan solo un 1 ó 2 % hasta los 15 años.

 

Celo: La nutria es una especie capaz de reproducirse en cualquier momento del año y que adapta su ciclo biológico a los ciclos de abundancia de sus presas principales. Las sequías constituyen un factor regulador importante, y pueden afectar el éxito reproductor y las épocas de nacimiento. La cópula va precedida de una persecución dentro y fuera del agua, la cópula en sí dura de 10 a 30 minutos.

Gestación: La gestación es de aproximadamente dos meses, al término de la cual nacen 1-5 crías, más frecuentemente tan solo 1 ó 2.

Parto: Como el celo, pueden tener lugar en cualquier época del año, aunque en España parecen ser más frecuentes entre abril y junio. En los días previos al parto la hembra construye un nido en una cámara de la madriguera, que acondiciona con vegetación ribereña, musgos y hojas. En nido raramente se sitúa entre la vegetación espesa como zarzas y juncos.

 

Duración de la lactancia: Al nacer los cachorros miden tan solo unos 12 cms. naciendo con los ojos cerrados, los que no abrirán hasta los 30 ó 35 días. Al principio maman cada 3 ó 4 horas durante 10 ó 15 minutos. A los 2 meses, cuando pesan aproximadamente un kilo, ya comienzan a tomar alimento sólido y a efectuar cortos desplazamientos. A los 2 ó 3 meses toman ya su primer baño y comienzan a salir de la madriguera, siendo totalmente destetados a las 14 semanas. A los 4 meses acompañan a la madre en sus cacerías,  la que suele entregarle piezas heridas para habituarlos a su contacto muerte. En esta época de su vida son muy juguetones, utilizando los llamados toboganes. Acompañaran a la madre hasta alcanzar aproximadamente un año de vida.  Momento a partir del cual llevan a cabo una dispersión juvenil en busca de nuevos territorios en los que asentarse.

 

Madurez sexual: En torno al segundo año de vida, cuando ya se han independizado.

Alimentación: Los peces forman la base de su dieta (70-80%), la que completa con cangrejos de río, ranas, reptiles, aves, ratas de agua, desmán, etc. aun cuando, como buen oportunista, puede aprovechar explosiones ocasionales de algunas especies como anfibios, y prácticamente limitar a ellos su dieta durante el periodo de abundancia. La fruta también puede incluirse ocasionalmente en su dieta.

Hábitats: Su hábitat preferido está situado en las orillas de los ríos bordeadas por bosques, vegetación espesa o paredes de piedra. Le gustan las aguas cristalinas con fondos pedregosos. Su madriguera suele estar ubicada al borde del agua, aprovechando cuevas naturales, madrigueras abandonadas, entre la maleza de las isletas de los ríos, etc. y disponen de una abertura para mantener ventilada la guarida. El suelo del nido suele estar compuesto por hierba seca, o bien con musgo y hojas. En ellas se suelen encontrar deyecciones, y si hay crías dentro, tienen un olor desagradable y penetrante. Fuera del periodo de cría, la nutria no tiene domicilio fijo, valiéndose de diversos refugios temporales para descansar o pasar algunas noches. El nido de cría suele situarlo en arroyos laterales, protegidos de una posible crecida del río.

Huellas Tiene forma redondeada y deja marcados los cinco dedos (en ocasiones cuatro, al  no aparecer marcado el dedo interior); en terrenos muy blandos marca las uñas y muy raramente las membranas interdigitales. Pueden diferenciarse la huella de las patas delanteras y trasera, y ello en cuanto que las primeras (delanteras) son más redondeadas que las traseras de aspecto y forma más alargada: de 6,5 x 7 cms. las delanteras y 6 x 9 las traseras.

 

Se puede prestar a confusión con otros mustélidos como el turón y los visones, de las  que se diferencian por su tamaño, al ser más grandes las de la nutria: el tamaño no supera  los 3,5 x 2',5 cm. en el turón.

 

Excrementos: El tamaño y la consistencia son variables, aun cuando suelen ser de aspecto compacto y cilíndrico de unos 10 cms. de largo por 1 cm. de ancho y suelen contener escamas, espinas de peces y restos del caparazón de los cangrejos consumidos. Frescos son negros y mucilaginosos, aunque al secarse se tornan más claros. Por lo general tienen menos consistencia que los de otros carnívoros y se   suelen deshacer al cogerlos.

 

Aunque también pueden prestarse a confusión con otros mustélidos como el turón y los visones, se diferencian no solo por el tamaño (mayor en la nutria) sino además por el olor de modo que mientras que en la nutria los excrementos no despiden mal olor en las otras especies despiden un olor fuerte y desagradable.

 

Otros rastros: Restos de comida, particularmente peces, de los que no suele consumir la cabeza en las presas grandes; toboganes de juego de las crías o arañazos en el suelo son algunos de los rastros que deja la nutria.

 

Dimorfismo sexual: Acusado. Los machos son de mayor tamaño que las hembras: el peso oscila entre 6,1 - 9,4 Kg. en los machos y 4,4 – 6,5 Kg. en las hembras.

 

Enemigos naturales: No los tiene, el hombre ha sido el único y tradicional enemigo natural de la nutria, que la perseguía para quitarle la piel, muy apreciada en peletería. Dentro de los carnívoros se han citado algunos ataques por lobos y en menor medida por osos.

 

Curiosidades ecológicas: Se ha estimado que la nutria un excelente bioindicador de la calidad de agua de un lugar, interpretándose su presencia en un lugar como reflejo de la calidad de sus aguas.

Principales problemáticas: Una de las principales amenazas de la especie es la contaminación de los ríos, ya sea orgánica, que provoca la eutrofización de las aguas o química, no solo por los efectos directos sobre el animal, sino particularmente por la pérdida de biodiversidad animal, y con ello alimento. Otra de las amenazas importantes para la especie es la destrucción del hábitat, provocada por canalizaciones, extracciones de áridos, embalses, talas de vegetación de ribera, y en general, cualquier actuación deforestadota o de movimientos de tierras que afecte a la estructura de los márgenes y el lecho de los ríos, que suponen la pérdida de zonas de refugio, cría y alimentación, al tiempo que contribuye al aislamiento de sus poblaciones. La  escasez de agua debida a factores naturales como sequía y erosión, o a factores artificiales como sobreexplotación de los recursos hídricos también puede afectar de modo muy negativo a la supervivencia de la especie. Se estima  que las nutrias no pueden sobrevivir en ríos cuyo caudal se vea reducido por debajo de 1 m3/se.

 

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HUELLAS

 

 © Proyecto Sierra de Baza  

Huella  anterior (arriba) y posterior (abajo) de una nutria.

 

 

 

OTROS RASTROS:

   

© Alfonso Roldán Losada  

Excremento de nutria.

 

 

  

© Proyecto Sierra de Baza  

Letrina de nutrias en un arroyo de alta montaña.

 

 

    

 

 

 

 

LA NUTRIA EN LA SIERRA DE BAZA

 

Es una especie actualmente extinguida, aun cuando estuvo presente hasta finales del S. XIX. Existen algunos testimonios escritos de la presencia de nutria en la Sierra de Baza, como la del Abad Navarro (1789), el que refiere como en los arroyos de la Sierra de Baza abundaban las nutrias.

 

Actualmente el único lugar donde está presente en la provincia de Granada, de modo confirmado, es en el Río Castril y en Guadiana Menor, conectada con la importante población del Alto Guadalquivir en la vecina provincia de Jaén, constituye la única población viable a largo plazo. La otra población estimada en la provincia de Granada, en el Río Genil, parece que no cuenta con posibilidades de viabilidad futura, dado su aislamiento y pequeño tamaño. Aun cuando también se ha señalado su presencia en el río Barbatas o de Huéscar.

 

 

 

 

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