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El Pozo de
la Nieve es un ejemplo muy significativo de una arquitectura dedicada a
actividades industriales históricas sobrepasadas por la tecnología moderna.
Sin embargo precisamente de ahí procede su valor histórico, cultural y su
encanto. La Asociación “Proyecto Sierra de Baza” ya ha publicado en estas
mismas páginas un magnífico artículo firmado por José Valdivieso muy
documentado y preciso sobre
“El Pozo de la Nieve: Arquitectura del frío en la
Sierra de Baza”. Como bien se relata en este artículo, el Pozo de
la nieve es de propiedad particular registrada, aunque los terrenos sean
propiedad del Ayuntamiento de Baza, y concretamente de la bastetana familia
Dengra. De su antigüedad también se tienen datos puesto que al estar
contemplado en el Catastro del Marqués de La Ensenada, realizado en el año
1753, su construcción es anterior. Si tenemos además en cuenta la apetencia
de romanos y árabes por el hielo para múltiples aplicaciones y las contiguas
minas explotadas por estas culturas, no sería de extrañar que su
construcción y uso fuese muy anterior. La referencia más cercana de este
tipo de actividad es el transporte y comercio de nieve en Sierra Nevada a
través del denominado Camino de Los Neveros, actividad muy documentada, como
en todo lo referente a Sierra Nevada por Manuel Titos, gran especialista de
la misma, y también difundida en la red por diversas
webs especializadas.

Paraje del pozo de la Nieve en
Mayo de 2005
La
llegada del frío industrial acabó con todas esas actividades. En Granada
acabó sobre los años 20, aunque con alguna actividad en la posguerra, y en
Baza la actividad acabó con la fábrica de hielo que se instaló en la Calle
Trastercia. De ella se surtían los habitantes de Baza para sus neveras,
fabricación de helados caseros etc… Hace pocos días veía en el canal de
televisión digital Natura un reportaje titulado “Los mineros del
hielo”, que todavía existen, aunque por muy poco tiempo en el volcán
Chimborazo, de Ecuador, que con sus 6.000
metros de altitud mantiene nieves perpetuas. Allí suben todavía algunos
pocos profesionales del sector con sus borricos y, tras cortar y tallar
bloques de hielo ocultos bajo una capa de tierra y envolverlos en lastones,
los bajan a las poblaciones, particularmente para la producción de unos
helados que valoran más que los fabricados por otros medios, posiblemente
por utilizar un agua no contaminada. Al verlos me venía a la mente caravanas
similares bajando en las noches de verano por el Collado del Toro, el
Collado de Clarín, la
Caseta de Melero y el Barranco de
Medina hasta llegar a las poblaciones de Caniles y Baza. Aunque se trata de
un considerable recorrido, nada comparable a lo que hacen todavía en Ecuador
y otros países sudamericanos.

Promontorio de launas que rodean al Pozo de la Nieve
Los pozos de nieve como este se realizaban en zonas con abundancia de nieve
en invierno pero sin nieves perpetuas, donde no se necesitan. Un observación
detallada de “nuestro” pozo nos da casi todas las claves de su diseño y digo
casi porque estoy seguros de que se me escaparán varias teniendo en cuentas
que nuestros antiguos eran muchísimo más ingeniosos que nosotros (no tenían
más remedio…). En primer lugar el pozo está situado a casi 2.000
metros de altitud (exactamente 1.990
metros) y en umbría. Se puede pensar que en esta sierra hay muchos lugares
umbriados y con esta altitud. Sin embargo, este lugar es muy accesible, está
situado en zona bastante llana, con lo que la recogida de nieve es muy
sencilla y es una de las pocas zonas de launa blanda con profundidad de
suelo y por tanto con fácil movimiento de la tierra que se necesita para la
instalación y su funcionamiento. En esta zona es fácil construir las paredes
de piedra e ir amontonado launa a su alrededor para aislarlo del exterior,
así como construir con esta launa una rampa suave para el llenado del pozo
por su cara de poniente. Por otra parte, el lugar tiene suficiente desnivel
para construir una puerta en su tercio inferior, por la que se entra también
a pié llano, y está junto a barranquillos con suficiente desnivel que
permitan instalar los drenajes necesarios para evacuar el agua de deshielo
que inevitablemente siempre se producía. Si se observa con atención el
lugar, el promontorio donde está el pozo es artificial y no guarda relación
con el perfil exacto de la zona.

Boca de llenado superior del Pozo de la Nieve
El
interior del pozo, cuyas paredes están perfectamente construidas y que se
conservan bien, tiene unos 6 metros de diámetro y su bóveda otros tantos de
altura. Además de la boca de carga superior con una rampa de launa para
realizarlas descargas de nieve, tiene una puerta de acceso por la cara de
levante, además de una pequeña apertura, quizá para alojar una viga
transversal para colgar una polea, y en la parte inferior de la pared norte,
dando hacia un barranquito que desemboca en el Barranco de Las Riscas, un
drenaje de agua de deshielo.
A
pocos metros del Pozo de la Nieve, en la falda del
Calar de La Boleta, se encuentra
situada la
Caseta del Ayuntamiento, también
denominada Casa del Pozo de la Nieve, ya que posiblemente el
origen de la misma fuese una
construcción destinada al personal de la instalación. Junto a la Casa hay un
cartel de Medio Ambiente con
explicaciones acerca del Pozo de la Nieve.

Pared interior del pozo por su lado norte

Pared
interior del pozo por su lado
sur

Drenaje para el agua de deshielo

Zona de salida del agua de deshielo
El
paraje del Pozo de la Nieve merece un comentario especial, si bien los
prados de alta montaña en los que está situado serán objeto de otras
próximas reseñas en esta misma sección. Comentaré sin embargo que está en
plenos Prados del Rey, a medio camino entre el
Calar de Santa Bárbara y el
Calar de La Boleta, en la cabecera
del precioso Barranco de Las Riscas, y que permite unas maravillosas vistas
hacia el Picón de Angulo, las
Canalejas, el
Llano de la Cueva, el Relenguillo e
incluso la zona de Freila, Zújar, el Jabalcón e incluso La Sagra de Huéscar.

Panorámica del Pozo de la Nieve con el Calar de Santa
Bárbara al fondo

Caseta y Pozo de la Nieve entre el Barranco de Las
Riscas y La Boleta
Para visitar la zona, que forma parte de la que se ha denominado Ruta de los
Prados de Alta Montaña, se puede acceder fácilmente desde la autovía A-92,
pasando por el Centro Receptor del Parque en Narváez. Desde la autovía, en
su kilómetro 324 y perfectamente señalizado, hay casi 20 km de carril de los
cuales 5 están asfaltados hasta llegar al Centro de Narváez. El camino
continúa generalmente en buen estado, si bien suele haber 2 ó 3 meses al año
en que el camino se vuelve impracticable y peligrosísimo en la umbría de las
Minas del Carmen, en la cara norte del
Calar de Santa Bárbara. Es por ello
que, aunque el invierno depara paisajes nevados de gran belleza, los meses
más idóneos para su visita son los comprendidos entre mayo y julio,
especialmente
exuberantes este
año, o bien los de otoño, que
ofrecen bonitos colores del pincharral caducifolio.
Vista aérea
con waypoints marcados.
Mapa topográfico
con waypoints marcados. Mapa
topográfico de detalle
con waypoints marcados. Estos gráficos pueden georeferenciarse fácilmente
con los programas para GPS puesto que están localizados gráficamente los
waypoints que aparecen en el listado y en este
archivo de waypoints.
LISTADO DE WAYPOINTS
Datum,European 1979
WP,UTM,1,30S,513003,4137001,Pozo de la Nieve
WP,UTM,2,30S,512855,4136914,Caseta del Pozo de la
Nieve
WP,UTM,3,30S,513284,4136749,Camino a Caseta y Pozo
de la Nieve
WP,UTM,4,30S,512205,4137399,Collado del Sabinar
WP,UTM,5,30S,512876,4136432,Collado de La Fonfría
WP,UTM,6,30S,513436,4136198,Camino hacia La Fonfría
Archivos
de waypoint y tracks para
GPS elaborados con Oziexplorer.
Pueden trabajarse con este programa u otros (ver página española de GPS),
algunos de ellos libres. Antes de abrir los archivos zip se recomienda
abrir el Oziexplorer con el mapa en blanco cargado por defecto y
posteriormente buscar el correspondiente mapa raster de Andalucía. Las
coordenadas UTM también se pueden situar sobre los mapas raster 1:10000
de la Junta de Andalucía con el programa Mulhacén-2, las ortofotos
en la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y sobre las
vistas aéreas del Servicio de Información Geográfica (Información
Oleícola) de Ministerio de
Agricultura, Pesca y Alimentación.
©
2006 Andrés García-Granados López de Hierro
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