EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXII
Nº 256 OCTUBRE 2020
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 © José Ángel Rodríguez

Detalle de las hojas y tronco de la tuya.

 

Las tuyas forman un género de coníferas monofiléctico  (aquel que comprende todos los descendientes de un antecesor común), de la familia de los cipreses (Cupresáceas), siendo originarias de las regiones templadas del hemisferio norte.

Hay cinco especies en el género: dos nativas de Norteamérica y tres del este asiático, encontrándose en la actualidad muy extendidas por todo el hemisferio norte, al tratarse de una especie que ha sido muy utilizada en reforestaciones y también en jardinería urbana y rural, dada su rusticidad y fácil cultivo.

En la Sierra de Baza la tuya está muy bien representada, particularmente junto a pistas forestales y en algunas áreas recreativas, al haber sido uno de los árboles que se introdujo en las masivas plantaciones de coníferas que se llevaron a cabo en estos montes en la década de los años 60 y 70 del pasado siglo. 

Las tuyas pueden crecer hasta los 30 m. de altura, aunque lo normal es que no superen los 15 metros en la mayoría de las especies. Su porte es columnar o piramidal y el follaje denso. Tienen el tronco recto y la corteza rojiza, con fisuras profundas, que se desprende en escamas a lo largo del tronco. Las ramas son aplanadas, dispuestas como abanicos, con hojillas como escamas, colocadas de a cuatro alrededor del tallo. En otoño algunas ramillas se vuelven ocres.

Las flores o conos masculinos, son pequeños y ovoides de color amarillo. Los femeninos son ovoides de color verde azulado. Florece en primavera y madura las piñas en el otoño del mismo año.

Las piñas son ovoides, de 1,3 a 2,5 cm de largo, con 6-8 escamas desiguales provistas de una protuberancia en forma de cuerno, que las diferencia claramente de las del ciprés (más redondeadas y uniformes).

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Usos etnobotánicos

 

 © José Ángel Rodríguez

Frutos de la tuya.

 

Ilustrativamente la tuya es conocida en la cultura oriental como el “árbol de la vida”, a lo que se le han buscado varias interpretaciones: tal vez por su longevidad o por las propiedades terapéuticas de su resina balsámica, cuya esencia se aplica para controlar la fiebre y aumentar la tensión arterial. También se le reconocen propiedades medicinales como: antiséptico, antiviral, purificador de sangre, astringente, etc; siendo una planta muy utilizada en homeopatía. Produce una acción cicatrizante, antiinflamatoria y antihemorrágica gracias a su efecto astringente, también es utilizada como antihelmíntico, porque provoca la erradicación de las lombrices parasitarias del cuerpo de manera rápida y completa, matándolos y expulsándolos. Su aceite se ha utilizado también para tratar las verrugas y callosidades de la piel. Usos que deben de ser siempre bajo control y prescripción médica

La madera es de color rojizo, liviana y resistente, es la parte más utilizada de este árbol, aprovechándose para arcones y postes, dado que resiste muy bien la intemperie.

Este árbol es también muy utilizado en jardinería y para formar grandes setos, al tolerar muy bien la poda.