EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 229 –  JULIO 2018
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Por Roberto Travesí

JULIO: LAMIENDO EL SUELO

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© Roberto Travesí

 

312 mm, 1/90 s, f/8, ISO 400 (imagen sin recorte)

Modo de disparo: Manual

Formato: RAW+JPG

 

Canon EOS 5D Mark III, Canon EF 100-400 mm f/4.5-5.6L IS II USM, trípode Manfrotto 190CXPRO3 con rótula Manfrotto 804 RC2.

 

Tras varios meses en la costa, abandonamos el litoral para ascender hasta la media montaña nevadense. Allí, y a pesar de la abundancia de comida, sorprendemos a las monteses durante un habitual comportamiento entre  los ungulados: la ingesta de sales (en este caso procedentes de la limpieza de la nieve invernal en la carrera de Sierra Nevada). La imagen fue obtenida con la grata compañía de mi amigo Jose Manuel Rodriguez Comino, gran apasionado de nuestra cabra montés, que vino una tarde expresamente desde Fuengirola para contemplar y fotografiar a dichos caprinos.

 

  • Componer este tipo de imagen depende sobre todo de una participación ajena (buscada o eventual). Esta vez no fue necesario movilizar nuestro vehículo para realizarla (usándolo como modelo en el lugar de los hechos); no, solo tuvimos que acercarnos y esperar la aparición de alguno de los varios  coches que de vez en cuando bajaban de la Sierra. A algunos se les requirió para que circulasen más despacio al pasar junto a las monteses, pero solo el que aparece en la fotografía (cuya matrícula he eliminado) colaboró extraordinariamente a ello (“motu proprio”, eso sí, aunque luego rogamos continuara con la muy lenta circulación para fotografiarlo con las monteses). Por tanto, solo había que “encajar” a las cabras y al coche entre los indicadores de potencia nívea situados junto al arcén de la carretera, jugando con los mismos y cortando intencionadamente algunos de ellos.
  • Junto al uso del trípode (a su altura máxima y sin utilizar la columna central, que incrementa sobremanera la trepidación), era conveniente la utilización del un disparador de cable y del bloqueo de espero, bien mediante función específica (personalizada en Canon) bien mediante live wiew (más efectiva esta segunda si se tiene batería suficiente porque el espejo está ya subido y no se ocasiona vibración al elevarlo mediante activación manual). Actualmente y gracias a la función de vídeo que tienen casi todas las cámaras, los sensores se calientan ya menos que antaño, con lo que su uso continuado (live wiew, vídeo o largas exposiciones) produce menos ruido al alcanzar menores temperaturas y, por ello, mayor calidad de imagen.
  • El ISO fue seleccionado a 400, que en una full frame es un valor casi insignificante, arrojando una grandísima calidad de imagen; ello permitió no bajar mucho la obturación (los machos se movían) y cerrar algo el diafragma para ganar mayor profundidad de campo (con el teleobjetivo usado hubiera sido oportuno cerrar algo más, pero la escasa luz reinante -casi las nueve de la noche a finales de mayo- lo impedía si no era a costa de elevar más el ISO). Tampoco fue posible intentar realizar alguna imagen con mayor exposición, pues al movimiento del coche se uniría el emborronado de los animales durante su “degustación”.
  • El balance de blancos (WB), ajustado en automático, fue el idóneo. Y aunque se ha tomado el archivo jpg original para esta publicación (como suelo hacer en esta colaboración y a pesar de su menor calidad), el procesado del RAW ha coincidido con el valor arrojado en automático (4.700ºK).

© Roberto Travesí   2018

                                                                                          www.robertotravesi.es

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    Fotonatura, FacebookFlickr