EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 222 –  DICIEMBRE  2017
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MURCIÉLAGO OREJUDO GRIS

 

  (Plecotus austriacus)

 

 

© Carlos Sanz 

 

Ejemplar adulto de murciélago orejudo gris (Plecotus austriacus). Imagen cedida por su autor fuera de concurso

 

 

 

 

 

FICHA TÉCNICA

 

Orden: Chiroptera.

Familia: Vespertiliónidos

Género: Plecotus.

Especie: Plecotus austriacus (Fischer, 1829)

Subespecies presentes: La subespecie nominal es la única presente en la Península Ibérica. Recientemente, se han descrito o admitido tres nuevas especies de murciélagos orejudos muy similares al murciélago orejudo gris (Plecotus kolombatovici Dulic, 1980; Plecotus sardus Mucceda et al., 2002; y Plecotus macrobularis Kuzjakin, 1965). Sin embargo, salvo esta última, que ha sido encontrada en los Pirineos, no se han citado en España.

Longitud de la cabeza y cuerpo, sin incluir la cola: entre 41 y 58 mm.

Longitud de la cola: de 37 a 55 mm.

Longitud del antebrazo: de 31 a 41 mm.

Peso: de 7 a 14 gramos.

Status de la especie:Protegido. Catalogado de interés comunitario en el anexo II del RD 1977/1995 de espacios Naturales, para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación. Incluido en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas (Ley 8/2003 de 28 de octubre de la Flora y Fauna Silvestre.

 

 

 

 

DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

 

 

 

 

También conocido como murciélago orejudo meridional, es una especie de tamaño mediano muy similar al murciélago orejudo septentrional (Plecotus auritus, Linnaeus, 1758), del que no se diferenció definitivamente  hasta el año 1960. El contraste entre la base y punta del pelaje dorsal (pardo oscuro-pardo claro en P. auritus, negro-gris parduzco en P. austriacus), la longitud del pulgar (más de 6 mm en P. auritus, menos en P. austriacus), la longitud y pigmentación del trago y la disposición de una serie de verrugas faciales permiten diferenciar a estas dos especies en mano. Dada la complejidad taxonómica del grupo y las pequeñas diferencias que aparecen entre las especies que lo forman, se recomienda identificar a los animales usando bibliografía especializada. Aunque hasta ahora, P. austriacus es la única especie citada en Andalucía, no se puede excluir la presencia de P. auritus o P. macrobularis en las zonas boscosas y de alta montaña de las cordillera Béticas, respectivamente.

 

Su pelaje dorsal es gris, y blanco o blanquecino en el vientre. Las zonas de piel descubierta es pardo oscura a negruzca.

 

Una de las características más marcada de este género, son los grandes pabellones auditivos, que alcanzan los 4 cm. de largo, y que aparecen muy próximas en su base. Esto les ha valido el nombre popular de orejudos o  murciélagos “de 4 alas”. Sin embargo, se ha de tener en cuenta que, cuando están en reposo, suelen plegar las orejas y protegerlas bajo las alas, lo que puede llevar a pensar que estamos ante otro murciélago, cuyas “orejas” son en realidad los tragos.

Antes de la diferenciación de P. kolombatovici, que parece habitar en el Mediterráneo oriental, y de P. macrobularis, que lo hace en las montañas del sur de Europa y Asia, desde los Pirineos al Himalaya y Asia Central, se pensaba que el murciélago orejudo gris vivía en toda Eurasia, desde el Atlántico hasta China y Mongolia, llegando por el norte hasta Alemania, Polonia y las montañas del Caucaso y por el sur, al Norte de África y valle del Nilo. Sin embargo, ahora sólo parece claro que vive en sur y centro de Europa, sur de Inglaterra y Madeira. Su presencia en el resto de su supuesta área de distribución debe ser revisada, y en el norte de África y Canarias podría existir una forma aún no reconocida, pero próxima a P. kolombatovici.

 

Vive en toda la Península Ibérica, faltando en las Canarias, y llega desde el nivel del mar hasta los 3.200 m en Sierra Nevada (cara norte del Veleta). Aunque está presente en todas las sierras andaluzas, en Sierra Morena y Málaga-Cádiz es escaso, mientras que en las sierras granadinas, almerienses y del S y SE de Jaén parece más abundante. Se trata de sierras con bosques degradados, grandes extensiones de matorral bajo o de repoblaciones forestales de pinos, y con clima más continental que en el resto de la región.

 

Puede utilizar una amplia gama de refugios, incluso acepta las cajas-nido en árboles, aunque parece tratarse de una especie claramente antropófila, que muestra cierta predilección por medios relacionados con el hombre, al menos en la época de actividad, de modo que en la mayor parte de la Península, se le puede encontrar en construcciones humanas (edificios cerrados o abandonados, iglesias, puentes, túneles, bajo tejas, etc.) donde se comporta como fisurícola. En Andalucía también ocupa cuevas, minas y cuevas-vivienda abandonadas.

 

La hibernación la efectúa sobre todo en cavidades subterráneas relativamente cálidas aunque también se ha citado en edificios y en árboles mientras que en Europa Central se le considera asociado a las zonas agrícolas poco elevadas. En la parte alta de la sierra de Baza hemos podido observar que pasa el invierno en fisuras, pero que en los grandes temporales de nieve, las temperaturas extremadamente bajas lleva a algunos animales a las galerías más profundas de las minas.

 

     DATOS DE LA ESPECIE

© Carlos Sanz 

Una de las características más marcadas de este género, son los grandes pabellones auditivos, que alcanzan los 4 cm. de largo. Imagen cedida por su autor fuera de concurso

 

Longevidad: La vida normal de la especie está en torno a los 5 y 9 años, siendo el máximo registrado el de 15 años.

 

Celo: La cópula suele comenzar a mediados de septiembre y se prolonga durante aproximadamente un mes.

 

Gestación, parto y lactancia: Un solo parto al año que tiene lugar a mediados o finales del verano. En junio de año siguiente cada hembra da a luz una cría. Las colonias de cría suelen estar compuestas por 10 a 30 hembras, que colaboran en los cuidados de las crías. Los jóvenes tienen una coloración grisácea más apagada que los adultos.

 

Madurez sexualLos machos alcanzan la madurez sexual en el primer año de vida, mientras que lashembras lo hace en el segundo o tercer año de vida.

 

Alimentación: Se le considera un especialista en grandes lepidópteros nocturnos (sobre todo noctuidos). Aunque en menor proporción, dípteros y coleópteros voladores, que también pueden formar parte de su dieta habitual.

 

Hábitats: Los hábitats de alimentación son muy variados, desde bosques y áreas semiforestales a zonas de cultivos y paisajes abiertos sin cobertura arbórea. Puede utilizar medios distintos en la misma o en noches sucesivas. Sus preferencias por los ambientes forestales son claramente menores que en el orejudo dorado y están más ligadas al hábitat humano. En ambientes urbanos puede cazar los insectos atraídos por la luz de las farolas.

 

Indicios: Cuando caza las polillas, tiende a llevárselas a las entradas de cavidades para comérselas. Por tanto, no es raro encontrar acumulaciones más o menos grandes de alas de estos insectos en las áreas en las que vive. En Teruel se han llegado a encontrar verdaderos “cementerios de mariposas” (en este caso de Graellsia isabellae) producidos por este murciélago o P. auritus.

 

Enemigos naturales: Comunes al resto de murciélagos, habiéndose citado la lechuza común (Tyto alba).

Problemáticas: Como ocurre con otros quirópteros las principales amenazas provienen de la transformación de los refugios, especialmente si ésta se realiza en una época crítica (cría o hibernación). Se estima que una de las principales causas de desaparición de colonias es la remodelación de los edificios donde se ubican. En el País Vasco se han recogido individuos muertos en iglesias cuyas maderas habían sido tratadas con conservantes de la madera. Y en Holanda se ha comprobado la desaparición de al menos 7 colonias de Plecotus sp. tras el tratamiento de los refugios con conservantes de madera (BRAAKSMA & GLAS 1974). Estos autores apuntan asimismo que se ve muy afectada por uso de insecticidas. En este sentido, se han detectado grandes mortandades de esta especie en una sima de las sierras Subbéticas de Córdoba, posiblemente producidas por las fumigaciones aéreas que se realizan en los olivares.

 

EL MURCIÉLAGO OREJUDO GRIS EN LA SIERRA DE BAZA

 

La Sierra de Baza y las que las rodean, así como las depresiones de Guadix y Baza, son las regiones andaluzas en la que parece ser más abundante. Existen algunas colonias de cría y se le puede ver durante todo el año en las minas del Calar de Santa Bárbara. Otra colonia de cría existía en el desván del Cortijo de Narváez (en la que estaban acompañados por murciélagos pequeños de herradura), pero fue eliminada para instalar el Centro de Interpretación del Parque Natural.

 

 

Texto: José Antonio Garrido García

 

 

 

 

 

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