EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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Una imagen y 1.000 palabras

Por José B. Ruiz.


© José B. Ruiz

Anclado en el misterio. Fotografía Digital. 2011.

 

Comentario: A la altura de las Caletas, en la Playa de los Mármoles, en las proximidades de un polígono industrial a la entrada de Arrecife de Lanzarote, se encuentra un viejo navío, semihundido, corroído por el óxido. El Telamon, así se llama el mercante que encontró su final frente al litoral de Arrecife el 31 de octubre de 1981, hace ya más de 26 años. Con casi 140 metros de longitud, este barco fue construido en 1954 en los astilleros de Caledon-Dundee, en Inglaterra. Su nombre de bautismo fue Temple Hall, hasta que en 1969 se le cambió por Pantelis. En 1977 recibió su último nombre, Telamon. En el esqueleto del casco, varado y oxidado, no queda ya rastro de pintura, pero puede leerse en relieve su nombre original: Temple Hall.

Proveniente de Costa de Marfil, en el África Occidental, el navío griego se dirigía a la ciudad de Tesalónica. A bordo llevaba un cargamento de troncos de madera. Durante la travesía se abrió una vía de agua en el casco y, para evitar que se hundiera en el muelle, fue remolcado hasta esta pequeña cala. Sus restos parecen sacados de una película de aventuras: misterioso, partido, inclinado, como emergiendo de las profundidades.

Poco después de que se hundiera, la madera que llevaba en su interior fue descargada. Ha sido refugio de algunos indigentes, que usaron sus entrañas a modo de hogar, una casa flotante que fue deteriorándose y perdiendo a sus moradores a causa de la incomodidad y el peligro.

La Técnica: El zoom 17-40 mm se ubicó bastante bajo para mostrar las rocas cercanas y magnificar en contrapicado la figura del barco, muy elevada en el horizonte, para que cause mayor impresión en el espectador, para realzar su tamaño. La toma es una larga exposición de 4 minutos basada en la luz ambiente que proviene de los polígonos cercanos. La luz parásita que alcanza al barco se ha complementado con varios disparos de dos unidades de flash (unos 24 disparos a plena potencia) para rebajar la dominante excesivamente cálida de la escena.

Valor de exposición: Ajuste manual de la exposición ISO 250 - f/5,6 – 4 min.

Temperatura de color: Ajuste manual a 2.800 kelvin.

Equipo: Cámara Canon EOS 1 DS Mark III. 17-40 mm f/4. Trípode. 2 Flashes. Filtro de color amarillo. Portafiltros. Fiiltro gris degradado Lee de 3 diafragmas.

La Composición: La figura del barco es muy llamativa desde que se avista, roto, oxidado y descolorido, muy próximo a costa, como una amenaza, como una visión. La sesión duró varias horas, comenzó sobre las cuatro y media de la tarde y se prolongó durante unas cinco horas. Con el fin de reforzar las sensaciones del encuadre se deja el barco muy arriba en la composición y, sutilmente, se arrojó vaho sobre el filtro degradado en su parte elevada, para recrear una neblina que alcanza solo al plano alejado, mientras que el primer plano se muestra contrastado, libre de la niebla del fondo, en busca de un aspecto más natural del efecto.