EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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Los Moralicos

Imagen del edificio de las conocidas como Casas Mineras (Cortijo del Carnicero en el mapa del I.G.N. 1:25:000), que refleja su actual situación.

 

 

 

Con el nombre de Los Moralicos, se conoce la franja del Arroyo Uclías que unos kilómetros aguas abajo de la aldea de El Tesorero, aparece comprendida entre el Molino del Cananeas (o del Sapo, como se identifica en el mapa 1:25.000 del IGN) y el Molino de Hilario o de Los Moralicos. Son casi 2,5 Kms. de longitud que a finales del S. XIX y principios del S. XX alcanzaron su máximo esplendor en torno a la actividad minera que aquí tuvo lugar, centrada en un rico filón vertical conocido como "Hernán Cortés", de hematíes parda y roja, de la que se transformaba el óxido de hierro en siderosa a partir de los 150 m. de profundidad. Esta mina de hierro que llegó a contar con seis niveles de galería, ya se explotó a mediados del S. XIX, aun cuando fue en 1906 cuando comenzó a ser explotada industrialmente, al constituirse por dos vecinos de Cartagena una sociedad denominada "Minas del Tesorero" que estuvo en explotación durante unos años en que vendieron la explotación a la denominada "Sociedad Hispano-Holandesa", que finalmente cerró y abandonó los trabajos hacía el año 1923.

 

    Pero vamos a efectuar un recorrido por esta zona. Para ello y procedentes del camino que discurre paralelo al Arroyo Uclías por la zona del Tesorero, lo continuaremos hasta un punto en que el camino desciende hasta el cauce para cruzarlo formando un ángulo de 90º, en la cota 1450 m. de altitud, donde nos toparemos con la ruinas del antiguo Molino del Tío Cananeas o del Sapo, del que el historiador de la Sierra de Baza José Sánchez refiere que fue construido a principios del S. XX por la sociedad "Minas del Tesorero" la que en el año 1921 lo vendió a Blas Moreno Molina, que lo transmitió a su hijo Francisco, el que tuvo como molinero a un serrano conocido como El Tío Cananeas, el que dejó su apodo al molino, el que estuvo en uso hasta el año 1965.

 

     A unos centenares de metros, aguas abajo, de este paraje, a la izquierda del arroyo, se localizan los restos de la tolva principal del descargadero de la mina Hernán Cortés, la de más envergadura de esta zona, de la que ya hemos referido que llegó a contar con seis niveles de galería, en las que cada planta tenía una vía de medio metro por la que circulaban volquetes de 300 Kgs., que se elevaban hasta la tolva principal de donde partía un cable que con una  total de 16,400 Kms. y salvando un desnivel de 535 m., llevaba el minera hasta el Km. 108,100 de la línea de ferrocarril Lorca-Baza (en la zona de Hijate) de donde era transportado por ferrocarril hasta la Playa de El Hornillo en Águilas donde era cargado en barcos (Cano García. "La Comarca de Baza. Estudio de Geografía Humana". Pág., 416)).

 

    Si nuevamente continuamos por la margen derecha del mismo arroyo localizaremos más restos de construcciones, primero el cortijo conocido como de la Tía Águeda y en la misma margen derecha, unos metros más abajo junto al cruce de caminos, otras nuevas ruinas, que corresponden a lo que fue La Cantina, donde no solo estuvo la cantina de este centro minero, como su nombre indica, sino también el economato, la tienda y  la taberna, como servicios imprescindibles en todo centro obrero. Haciendo triángulo con la cantina y el Molino del Tío Cananeas, en dirección Este, y a unos centenares de metros del arroyo, casi perdido entre las encinas y retamas que han proliferado en este lugar, se localizan los restos de una construcción de forma longitudinal: son Los Cuarteles de las Minas, que en una escritura de 1921 José Sánchez refiere se describen como 21 habitaciones destinadas a los obreros de la Compañía, y en relación con los cuales el historiador serrano refiere que tan solo tenían 10 ó 12 metros cuadrados de superficie, sin contar con fuego ni ninguna otra servidumbre y de lo que deduce que tan solo eran utilizados como dormitorios. Estas habitaciones formaban dos hileras que se daban las espaldas entre sí, mirando unas al levante y las otras al arroyo.

 

Volvemos nuevamente al arroyo para continuar aguas abajo, apreciando que en la margen izquierda del río y a la altura del cruce de caminos que se emplazan aquí, frente a las ruinas de la Cantina, localizamos las ruinas de una llamativa construcción, con grandes ventanales, en la que destaca, por lo anormal del uso del material en esta sierra, el empleo de ladrillo macizo, que denota bien a las claras el origen foráneo de esta insigne construcción, que en el mapa del IGN aparece identificada con el nombre de Cortijo de El Carnicero y que es más conocida como Las Casas Mineras, las que sirvieron de oficinas de las minas y morada de sus ingenieros y técnicos. En la escritura de venta que de este edificio se hizo por la sociedad Hispano-Holandesa, se describen como "Casa oficina de la Sociedad Minas del Tesorero, compuesta de planta baja y dormitorios, con cuadras enclavadas en terrenos de la propiedad de dicha sociedad y de la mina "Hernán Cortés" situada a unos 300 metros de la dicha mina".

 

Descendemos de lo que quedan de las ruinas de las Casas Mineras y continuamos río abajo por un paraje que en 1998 sufrió una brutal deforestación de la vegetación de ribera, amparada y tolerada por el a la sazón Director "Conservador" del Parque Natural Sierra de Baza, José María Irurita Fernández, al amparo de una  mísera autorización para retirar residuos forestales y que se convirtió en una tala masiva de la que están conociendo los tribunales de justicia (puede verse http://www.sierradebaza.org/reporta.htm) , para llegar a la confluencia con otro barranco que aparece por la izquierda, es el llamado Barranco Birlaque, en cuyas inmediaciones se localiza la única construcción habitada en todo este río: el llamado Cortijo de Los Moralicos, en el que vive una anciana pareja de serranos: Constantino Brocal y Antonia Gómez, que se resisten a abandonar el lugar.

 

Pero aun debemos continuar río abajo entre los centenares de tocones, que como restos de la ilegal y masiva tala, quedó en este lugar, dejando a nuestra izquierda las ruinas de más cortijadas que se enclavan en este paraje, siguiendo hasta el lugar en que se localiza una presa para la regularización del cauce, emplazada en el paraje conocido como "Piedra de la Parra" y que milagrosamente impidió que continuara la máquina pesada río abajo con la actuación deforestadota, de modo que es apreciable el contraste entre una y otra zona.

 

Tras flanquear la presa por una vereda que se eleva por su margen derecha, siempre aguas abajo, continuamos nuestro camino durante unos centenares de metros más hasta que localizamos en la margen izquierda del arroyo las ruinas de lo que fue un bellísimo molino harinero: el Molino Hilario o de Los Moralicos, construido a principios del S. XIX y que estuvo en uso hasta la década de los años 60. Aquí terminan Los Moralicos y comienza la zona de El Retamar.

 

U.T.M. Toda esta zona está comprendida  entre las cuadrículas 28-25 y 27-24 del IGN. Hoja de Los Frailes (1012-I).

 

¿Como ir a Los Moralicos?: Aun cuando hay varios caminos posibles, el más fácil es  desde Baza tomar la carretera comarcal A-334 que conduce a Caniles, para a la altura del Km. 13,200 tomar la pista forestal que parte a su derecha dirección a  Benacebada, por la que tras pasar el camino que se desvía a Los Frailes y continuar la pista principal en sentido ascendente, pasaremos por u  primer desvió a la izquierda (que lleva a la Presa el Retamar, que se ignorará) para llegar a un segundo desvío, también a la derecha, que indica "Al Tesorero" el que tomaremos descendiendo hasta el cauce del arroyo Uclías; lo primero que nos encontraremos será el majestuoso edifico de las Casas Mineras.