EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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El Moro

Foto: Proyecto Sierra de Baza

Panorámica de la aldea de El Moro, en la que se aprecia sus dos ermitas y el cementerio. 

  

 

 

 

 

El Moro es otra aldea de la Sierra de Baza, perteneciente al término
municipal de Baza que se localiza a 1560 metros de altitud, entre los arroyos Uclías y Balax, en un estratégico cruce de caminos, que han hecho de esta aldea el centro espiritual y comercial de la zona oriental de la Sierra. En El Moro, actualmente deshabitado y en lamentable situación de ruina, con excepción de dos viviendas que han sido reconstruidas por un grupo de cazadores, se celebraba el más importante mercado de la Sierra de Baza los días 1 y 15 de cada mes, en el que se daban cita cientos de personas que acudían a él desde los más dispares lugares de esta Sierra e, incluso, desde las provincias limítrofes. Aun cuando la verdadera importancia de esta aldea le ha venido dada por sus funciones religiosas. Y es que si la Sierra de Baza dependía en el aspecto religioso de la Parroquia
de la Iglesia Mayor, o del Sagrario, en octubre de 1820, ante el
espectacular aumento de vecinos, se fundó la Parroquia de San Nicolás del Moro, siendo su primer cura Don Pedro de Coca (Guía para conocer y visitar el Parque Natural Sierra de Baza, pág. 168), datando la construcción de su originaria ermita del año 1886, según deduce el historiador local José Sánchez García de los restos de una lápida que localizó en las inmediaciones siendo párroco a la sazón Don Antonio Morales Machado, el que se cita junto
con los alcaldes de los arroyos serranos y el minero Don Diego Cano Herrero, residente y dueño en una cortijada próxima llamada Los Moralicos, considerándose a esta persona como la más influyente de toda esta cuenca minera de la Sierra de Baza.. Este histórico edificio que se reproduce en la imagen que ilustra este trabajo, se encuentra actualmente en situación de ruina, estando formada por una nave de unos 6 metros de ancha por unos 12
metros de larga, construida en piedra natural, con techumbre de madera de pino a dos aguas. El estado de conservación de la vieja ermita está muy deteriorado por haber desaparecido la cubierta que fue desmontada y aprovechada para construir junto a ella otra ermita de estilo pretendidamente más modernista y sin valor artístico ni histórico de tipo alguno. De la vieja ermita tan solo quedan los muros principales que marcan el rectángulo de la planta y que son aguantados por contrafuertes externos e internos. El cabecero de la edificación sobre el que se levantaba el antiguo
campanario, tiene adosada una pequeña habitación extramuros, que servía de sacristía, que se comunica con el altar mayor y hornacina del Santo Patrón.


            A estos años finales del S. XIX, corresponde el mayor
doblamiento de la Sierra de Baza, que se inicia primero con la explotación de plomo y luego de carbonato de hierro, lo que originó un movimiento migratorio que hizo inmigrar una importante masa obrera procedente de las comarcas próximas del Valle del Almanzora y Andarax. Dando lugar a una población obrera que se caracterizó por su estabilidad y que dio origen a la
formación de numerosas aldeas y aldeillas diseminadas por todos los barrancos y carasoles del macizo de la Sierra de Baza, dando lugar a los numerosos bautismos y defunciones que se contabilizan en esta aldea, de modo que en este lugar hay constancia que recibieron bautismo 10.053 personas desde el año 1820 en que se tiene conocimiento de los primeros bautismos, hasta el año 1970, en que se contabilizaron los últimos; mientras que en
esta misma aldea, y en el mismo período, recibieron sepultura 3.992 personas en el Cementerio Cristiano de El Moro, emplazado junto a la misma aldea.


El Moro celebraba sus fiestas populares el 29 de agosto de cada año; las que son relatadas con minuciosidad en la página 300 de la publicación de la que es autora y editora la Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA, gracias al testimonio de uno de los habitantes de esta zona, Don José Cuadrado Prieto,
el que contaba como  estas Fiestas se desplazaban vecinos de la practica generalidad de las aldeas serranas, que acudían con sus mejores vestidos y ornamentos, como enjaezaban a sus caballerías para la ocasión, comenzando los actos con la celebración de la Santa Misa, para a continuar procesional a su patrón San Nicolás de El Moro, tras lo que, en la plaza de la iglesia,
entonces un gran prado natural, tenía lugar una esperada fiesta, o lucha, como también se le llamaba, de Moros y Cristianos en la que intervenían más de cuarenta personas: la mitad eran de caballería, la otra mitad eran soldados e infantes, en la que se representaban papeles o cargos que eran hereditarios, como lo eran las lujosas vestimentas que se lucían para la ocasión. Tras esto tenía lugar la comida de hermandad que preparaban el
conjunto de los asistentes para a continuación iniciar un baile popular en el que no faltaba la jarana, francachela y curiosidades, como era el popularmente conocido como "Baile de las Ánimas". Todo esto hasta caído el sol en el que, los serranos se despedían para emprender viaje de retorno a sus respectivas cortijadas y aldeas.

La población de la Sierra de Baza paulatinamente fue desapareciendo primero y de forma definitiva después, y con ello esta aldea de la que se sacó el Santo en 1985 para llevarlo hasta Benacebada, donde continúa ahora, pasando a ser un lugar abandonado y de aspecto fantasmagórico, aunque conserva el
vínculo espiritual y afectivo con una importante población serrana dejaba aquí la cuna que les vio nacer, y sobre todo el recuerdo imborrable de sus muertos en ese cementerio  anejo a la construcción religiosa. Ahora por no quedar no queda ni el agua y como relata el historiador local José Sánchez
"cuando aún estaba habitado El Moro, a mediados del S. XX, de la fuente manaban dos ricos caños de agua que se recogía en un blasón doble de grande que el actual. A los pies de los dorados caños había un abrevadero de caballerías y luego un lavadero público... pero la fuente terminó anegándose y casi
desapareciendo, pero pensamos que más debido al abandono en su conservación que a la excusa de los tiempos secos. Sequías ha habido siempre y a rachas otras épocas de bonanza lluviosa, que nuestra sierra ha sido lo mismo".


Algunas curiosidades: PROYECTO SIERRA DE BAZA ha presentado al Obispado de Guadix-Baza en abril-2002 un proyecto para rehabilitar la Ermita Vieja de El Moro, el que
se encuentra pendiente de autorización en estos momentos.

Entre los años 1940 y 1950, en El Moro había un sacristán llamado Morales, al que los serranos le pagaban 1 peseta por que les hiciera la gestión de inscribir los nacimiento, bodas y defunciones en el Registro Civil de Baza, el que efectuaba el encargo en su condición de "amigo de la familia". Cuando
posteriormente precisaron hacer uso de estas certificaciones se encontraron con que había quedado con la peseta pero no había gestionado la inscripción. De eso podría contarnos mucho Jesús Lozano Larrosa, un oficial del Registro Civil de Baza que tramitó por este motivo un ingente número de expedientes gubernativos.

¿Cómo ir a El Moro?. Desde Baza tomamos la carretera comarcal A-334 que conduce a Caniles, a la altura del Km. 13,200 por una pista forestal que parte a su derecha y que  lleva a Benacebada nos conducirá hasta la aldea de El Moro.

Cartografía: Hoja de Los Frailes (1012-I) del IGN escala 1:25.000. UTM de El Moro en 1x1 Km: 279250.


Situación actual de la aldea: deshabitada.