EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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Mayo 2010

Texto: © Proyecto Sierra de Baza
Imágenes: © Agustín Orduña, José Ángel Rodríguez, Raúl García de Paredes.
 Autorizada la cita de este reportaje con referencia a su fuente.

Vista parcial del Humedal del Baíco desde su lado noroeste. Mayo 2010.

 

La depresión de Baza, geográficamente llamada Hoya de Baza, en la provincia de Granada  (España), es una cuenca intermontañosa enmarcada en la zona central de las cordilleras béticas, con clima de tipo mediterráneo de interior, con acusada continentalidad (inviernos muy fríos y veranos calurosos, y un ombroclima seco inferior). Durante el periodo de xericidad estival, con al menos dos meses de marcada sequía, las precipitaciones en mm. es inferior al doble de la temperatura en grados. El sustrato de toda esta depresión es rico en yesos, sobre todo en las zonas de ramblas y valles, donde se desarrolla una vegetación halófita (asociación Santolino-Gypsophiletum struthii) constituida por especies vegetales características y endémicas de las estepas ibéricas, con una gran cantidad de endemismos botánicos  (1) y formaciones vegetales halófilas que están protegidas legalmente por la Directiva Europea de Hábitats y la legislación nacional (2). Aquí se localiza, también una singular población de invertebrados asociados a estas plantas y a un ambiente aparentemente hostil, muchos de ellos endémicos, con algunas especies consideradas endemismos locales -el único lugar del planeta donde habitan es aquí- como la mariposa Baza (Euchloe bazae) o la mariposa andaluza de los espartos (Heterogynis andalusica), ambas especies protegidas y catalogadas en el Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía (3).

 

Zona de prados naturales que aún se conservan en el entorno de la laguna. Mayo-2100.

 

En toda la zona de la Hoya de Baza, en el paraje que se localiza a uno y otro lado de la actual carretera de Baza a Benamaurel, entre el núcleo de población del Baíco y el Río de Baza, a unos 700 metros de altitud, dentro del término municipal de Baza, existió hasta la década de los años 60 una importante zona de humedales naturales que se encharcaban todos los años, formando unas lagunas estacionales de gran tamaño, que en la época invernal eran frecuentadas por anátidas, teniendo testimonios personales de la caza de patos en la zona (comentarios personales de Manuel Moreno Muñoz y Juan Robles Mesa). Al perder humedad toda esta zona pantanosa en la época estival, daba paso a una zona de prados con juncales y tarajes. De hecho si se consulta la Hoja 972-III (Zújar) del I.G.N. escala 1:25.000, se denomina  toda esta zona como “Prado Cachorro”. Tenemos constancia, por los testimonios recogidos, de que La Laguna, nombre que se sigue conservando para el paraje ahora, aunque con aprovechamiento agrícola, conservaba la lámina del agua más o menos estable durante todo el año, con una extensión ligeramente superior a la que ahora presenta tras su recuperación natural.

Todo este paisaje prácticamente había desaparecido en los últimos años, se pensaba hasta hace poco que había sido por la sequía que hemos vivido, pero los últimos trabajos de investigación que hemos efectuado en este humedal y su entorno, han puesto de manifiesto  cómo se propició su desecación de manera artificial, para lo que primero se efectuaron canales de drenaje (“drenes”) para que saliera el agua de la laguna, los localmente llamados “sangradores”, unos canales para la evacuación de las aguas superficiales que conectaban con otros canales más profundos, unos con recorrido superficial como el llamado en la zona “el Azud”, y otros subterráneos, con origen en la época árabe, denominados qannats (canales) y posteriormente se procedió al relleno de la cubeta con tierra procedente de las tierras extraídas de los propios canales de drenaje y los cerros del entorno, con la intención de nivelar el suelo a fin de desecar el terreno y ganarlo para el aprovechamiento agrícola, uso que no había tenido tradicionalmente, sino ahora y hace tan solo unos pocos años en lo que respecta a esta zona de la Hoya de Baza.

 

 UN HUMEDAL VIVO

   

Amanecer en la laguna del Humedal del Baico. Mayo-2010.

 

Pero como si la naturaleza no quisiera perder sus orígenes, ha sido suficiente que se presente un buen año de lluvias, como el pasado invierno 2009/2010, que sin ser excepcionalmente lluvioso sí han permitido que se recuperen parte de los históricos humedales del Baíco, en el término municipal de Baza (Granada) y dentro del término municipal de esta ciudad, en las inmediaciones de la margen derecha, sentido a Benamaurel, de la carretera local de Baza a Benamaurel, en el paraje conocido como La Laguna, reapareció este año una de las históricas lagunas que si bien se formaban en esta zona todos los años este año lo ha sido en tal magnitud que aunque se ha intentado desecar –una vez más- volvió a recuperarse la laguna hasta en tres ocasiones, dando muestras de su clara vitalidad.

 UN HUMEDAL SALINO

 

Cigüeñuela (Himantopus himantopus) emitiendo reclamos de advertencia al amanecer en la laguna. Abril-2010.

 

Por la alta cantidad en yesos y sales (en porcentaje variable, pero en torno a los 2,5 gramos/litro en la fecha en que se ha efectuado este trabajo), los humedales del Baíco entran en la consideración de saladares, y su localización en pleno corazón la Hoya de Baza. En su laguna salina se concentran tanto especies de aves propiamente esteparias (Gangas ortegas, Alcaravanes, Calandrias, Cogujadas, Terreras, Alondra, Bisbitas, Totovías...), como otros típicos habitantes del estrato de matorral (Currucas, Buitrón, Mosquiteros, Zarzeros y Ruiseñores... ); especies migratorias como Golondrinas, Aviones, Vencejos, Abejarucos, Abubillas o Palomas (tórtola europea, paloma torcaz), junto a otras aves asociadas a la presencia excepcional de agua como la Lavandera boyera, los limícolas como Chorlitejos, Andarríos, Zarapitos, Agujas, Archibebes,  Avocetas, y zancudas mayores como, Garzas, Garcillas y Garcetas común, los bellos y elegantes Flamencos comunes (Phoenicopterus roseus), de paso migratorio que escogen este humedal salino para descansar. Particularmente destaca la Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), una bonita y elegante ave zancuda que cría en la zona, y que es una de las especies más confiadas a la presencia humana en el entorno de la laguna y por tanto la más fácil de ver en nuestras visitas a este lugar.

  

Hembra de cigüeñuela común (Himantopus himantopus) alimentándose en la laguna. Mayo-2010

 

La aridez, prácticamente generalizada, del entorno donde se localiza el Humedal del Baíco ha motivado que esta zona con agua sea muy apreciada por la fauna y se ha podido observar la presencia, más o menos estable, de una importante población de aves que, o bien se han establecido en él, o lo frecuentan con cierta asiduidad, al haber encontrado en el mismo unas condiciones óptimas para su subsistencia, como se ha puesto de manifiesto en los trabajos de campo que hemos efectuado para el seguimiento de la población de aves de este territorio.

Catalogadas cincuenta especies de aves hasta ahora 

 

Dadas las características de este saladar la fauna de aves avistada o potencial del mismo, podemos concretarla, durante los distintos estadíos por los que pasa el saladar durante el ciclo anual, en las siguientes especies, dentro de una lista abierta y que sin duda crecerá con los trabajos de campo de identificación que estamos efectuando, y que nos han permitido catalogar, a esta fecha (mayo-2010), un total de 50 especies de aves en esta zona:

 

 

Cogujada montesina (Galerida theklae), el ave esteparia más abundante en la zona. Mayo-2010.

 

Especies esteparias (10): Cogujada montesina (Galerida theklae), la Terrera marismeña (Calandrella rufescens), la Alondra totovía (Lullula arborea), Alondra común (Alauda arvensis), Buitrón (Cisticola juncidis), el Zarcero pálido occidental (Hippolais opaca) –reproductor en tarajales de la zona-, la Curruca tomillera (Sylvia conspicillata) –reproductora en los matorrales salinos de la zona-, y especies no paseriformes de aves estepáricas, como el Alcaudón común (Lanius senator), el Alcaraván común (Burhinus oedicnemus), o la Ganga ortega (Pterocles orientalis), que aprovechando la presencia de agua en el humedal se convierten en visitantes asiduos al mismo, para atender sus necesidades de agua y limpieza corporal.

 

Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), en vuelo de reconocimiento por el entorno de la laguna. Marzo-2010.

 

Grandes aves de zonas abiertas (6): Se citan también en la zona un importante número de grandes aves, que aun si ser éste su hábitat natural, sí dependen en gran medida de la presencia de agua en la laguna, por el entorno árido en que éste se localizan aves estivales como el Águila Culebrera europea (Circaetus gallicus), el Aguilucho cenizo (Circus pygarqus), en vuelo de paso estival, el Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), el Aguilucho pálido (Circus cyaneus) y además de algunas aves migratorias que visitan este territorio en la época estival para reproducirse como el Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis) o el Críalo europeo (Clamator glandarius).

 

Grupo de chovas piquirrojas en las inmediaciones de la laguna. Abril-2010. 

 

Aves de nidificación rupícola (7): También se destaca la zona como área de alimentación de aves de nidificación rupícola, como el Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), la Abubilla (Upupa epops), la Carraca europea (Coracias garrulus), el Mochuelo europeo (Athene noctua), los Aviones roqueros (Ptyonoprogne rupestris) en invierno y los Aviones comunes (Delichon urbicum) desde la primavera, o el escandaloso Gorrión chillón (Petronia petronia), además de la amenazada Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax), especie rupícola que acude a las áreas abiertas del llano para alimentarse y a la laguna para atender sus necesidades hídricas, bien para el aseo corporal de su plumaje o para beber agua.

 

Archibebe claro (Tringa nebularia), una de las aves acuáticas que podemos encontrar en el Humedal del Baíco. Abril-2010.

 

Aves acuáticas (28): Es el grupo más numeroso en la laguna y su entorno. Entre las aves acuáticas o asociadas a estos ambientes, destacan, por el número de especies, el grupo de las limícolas, con especies, además de las ya mencionadas como el Chorlitejo chico (Charadrius dubius), reproductor en el humedal, el Chorlitejo grande (C. hiaticula) y el patinegro (C. alexandrinus), estos dos sólo en migración; el Andarríos chico (Actitis hypoleucos) y el grande (Tringa ochropus) y archibebes, como el Archibebe común (Tringa totanus) o el Archibebe claro (T. nebularia), los Zarapitos (Numenius  spp.), la Aguja colinegra (Limosa limosa), el Correlimos común (Calidris alpina), el Correlimos menudo (C. minuta), o la Avefría europea (Vanellus vanellus), invernantes o acuden al humedal durante la migración. Además del Carricero común (Acrocephalus scirpaceus) y algunas aves de la familia Motacillidae, que desarrollan la mayor parte de su actividad en el suelo donde se desplazan caminando o corriendo, como el Bisbita pratense (Anthus pratensis), el Bisbita costero (Anthus spinoletta), y de forma excepcional el Bisbita de Richard (Anthus richardi), además de la Lavandera boyera (Motacilla flava) y Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) que han podido ser fotografiadas en los bordes de la laguna y la Lavandera blanca (Motacilla alba), más abundante en la zona en invierno.

Individuos de otras acuáticas de interés.

 

Ejemplar adulto de Garza real (Ardea cinerea) sobrevolando la zona del humedal. Abril-2010.

 

Otras especies de acuáticas de interés, son algunas aves de gran tamaño y aspecto muy llamativo, como la Garceta común (Egretta garzetta), La Garza real (Ardea cinerea), la Garza imperial (Ardea purpurea), la Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y la Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) que se pueden ver sedimentado en la zona durante sus movimientos migratorios y consumiendo anfibios e invertebrados.

 

Algunas limícolas ya están nidificando en la laguna

Chorlitejo chico (Charadrius dubius) alimentándose en la laguna. Abril-2010.

 

Se han podido observar, y fotografiar en la laguna, dos especies de aves limícolas reproductoras en la zona, adaptadas a nidificar en humedales salinos y estacionales: la Cigüeñuela  común (Himantopus himantopus) y el Chorlitejo chico (Charadrius dubius), esta última especie, incluida en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía, con la categoría de “Datos insuficientes” (K). Estos limícolas son capaces de sobrevivir en estos medios acuáticos extremos y nidificar en ellos, instalando los nidos a orillas de aguas someras aprovechando los periodos de abundante proliferación de insectos acuáticos, sus larvas y ninfas, además de otros invertebrados propios de los ecosistemas acuáticos.

 

Los patos han regresado a la laguna

Grupo de Ánades reales o azulones (Anas platyrhynchos) en la laguna. Mayo-2010.

 

Algunos patos podemos encontrar nadando en grupos sobre el agua de la laguna como el Ánade real o azulón (Anas platyrhynchos) o la Gallineta común (Gallinula chloropus)  e incluso es frecuente ver el vuelo de gaviotas, como la Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) o la Gaviota reidora (Larus ribidundus), sobre la laguna, a la que acuden para beber agua, después de haber estado comiendo en los campos de cultivo próximos. Incluso charranes en paso migratorio, como los Fumareles comunes (Chlydonias niger) y los Fumareles cariblancos (C. hybridus).  

Otro grupo de especies que también han ocupado el humedal, al que aportan especies de  paso en la zona, son el Avión zapador (Riparia riparia) –estival-, la Golondrina común (Hirundo rustica) o la Golondrina dáurica (Hirundo daurica) –también estival- al igual que los Vencejos (Apus apus) que se pueden observar sobrevolando con sus planeos la laguna.

 

Una zona de descanso en los movimientos migratorios de las aves

Flamencos fotografiados en el humedal. Abril-2010. 

 

También se ha podido documentar en el humedal del Baíco la presencia de Flamencos comunes (Phoenicopterus roseus), una especie muy sociable, que viaja en grupos, y que parece que está utilizando esta zona como área de descanso en sus movimientos migratorios entre las salinas del Mar Menor (Murcia) y Fuente de Piedra (Málaga), al localizarse este saladar en un punto intermedio de su recorrido natural, aunque no se descartan migraciones desde y hacia las salinas de Cabo de Gata (Almería)

 Su recuperación es posible 

 

Aspecto del humedal recuperado con un grupo de flamencos sobrevolándolo. Abril-2010.

 

La recuperación natural de estos humedales, nos ha animado a reconsiderar la posibilidad de consolidarlos de cara a un futuro, dada su enorme singularidad e interés ecológico, no sólo por su entorno natural, que ya de por sí puede merecer su protección,  sino particularmente por la fauna y flora que en él se ha refugiado. Y  es que aún cuando debido a la marcada estacionalidad de la masa de agua, las comunidades faunísticas asociadas a criptohumedales salinos son pobres de modo general, la aridez, prácticamente generalizada, del entorno donde se localiza el Humedal del Baíco, ha motivado que esta zona con agua sea muy apreciada por la fauna. Al efecto se hace necesario destacar como se ha estudiado mucho la importancia de los humedales  interiores del Sureste Ibérico -provincial de Granada, Almería y Murcia-(4), particularmente para las aves -también los anfibios- los que constituyen auténticos refugios de la avifauna, hasta el punto de que se han catalogado unas 200 especies ornitológicas, pese a su baja representación superficial en la región, al conformarse -por su carácter excepcional dentro de un entorno semiárido- como puntos claves para un gran número de especies dependientes de ambientes húmedos, que de otro modo no podría supervivir en este territorio.
 
 
 
 
 

“Andalucía es una región que, en general, muestra una marcada aridez estival. Cualquier acumulación de agua en depresiones o cubetas es una invitación a la proliferación de formas vivas. No es erróneo plantear los humedales del interior de la región andaluza  como núcleos de biodiversidad y, por ello, de un gran valor ecológico”

Ricardo Reques Rodríguez. ”CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD EN LOS HUMEDALES DE ANDALUCÍA” .Sevilla-2005

 

La presencia del humedal del Baíco, con una extensión aproximada de 8 a 10 has. de zona inundada y una zona afectada directa o indirectamente en torno a las 16 a 20 has., se ve favorecida por las particulares condiciones geomorfológicas del lugar, al encontrarse el nivel freático de aguas subterráneas muy cerca del perfil del suelo, lo que impide que el agua de lluvia se filtre y por el contrario mantiene encharcada la zona, una cuenca endorreica (sin salida natural), donde el agua permanece embalsada en un encharcamiento que sólo desaparece por evapotranspiración. 

 

Otros organismos adaptados al humedal salino del Baíco

 

 

Ninfa de libélula localizada en las aguas de la laguna. Su presencia pone de manifiesto que aunque salobre el agua es de buena calidad. Mayo-2010.

 

Aún cuando no se han efectuado hasta el momento estudios microbiológicos sobre el humedal del Baíco, trabajos previos efectuados en otros saladares de la zona como el Saladar de El Margen, también en la Hoya de Baza, han puesto de manifiesto como existen organismos adaptados a estas condiciones extremas de salinidad y al carácter estacional de las aguas. De modo que se ha comprobado que cuando el agua permanece al menos un mes beneficia el desarrollo de crustáceos de agua salina del orden Anostráceos, en particular algunas especies pertenecientes al género Artemia, y también copépodos, totalmente adaptados a la vida en estos medios efímeros. Los huevos de resistencia de estas especies permanecen en el sedimento hasta la vuelta de unas condiciones apropiadas lo que puede tardar en algunos casos hasta varios años. También se ha comprobado la presencia en el agua de ninfas de algunos insectos, que han colonizado el humedal para su desarrollo biológico.

 

Ejemplar de mariposa Baza (Euchloe bazae), posada en la planta popularmente llamada barrilla articulada (Hammada articulata). Abril 2010.

 

La comunidad invertebrada terrestre de yesos y saladares de la Hoya de Baza ha sido en gran parte estudiada; fruto de estos trabajos, la identificación de especies de saladares con un alto grado de amenaza, como el ortóptero acrídido Dericorys carthagonovae aunque, como en otras zonas gipsófilas aparecerán especies de coleóptetos detritívoros y coprófagos de las familias tenebriónidos y escarabaeidos, con alguna especie amenazada a nivel de Andalucía, como Scarabaeus sacer. Por la similitud de esta zona con otras previamente estudiadas y a falta de concretos estudios que lo confirmen, destacar la posible presencia de un curculiónido de hábitats halófilos, Ocladius grandii, igualmente también amenazado en territorio andaluz (5). Igualmente, entre los lepidópteros, destaca la presencia de piéridos y zigénidos amenazados y endémicos de la Hoya de Baza  como Euchloe bazae y  Heterogynis andalusica.

 

Macho de lagartija colirroja con la librea nupcial visible, fotografiado en las inmediaciones de la laguna. Abril 2010.

 

En otros órdenes, como el de los reptiles, destacan la presencia de especies muy termófilas, como la Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), o las culebras, de herradura (Hemorrhois hippocrepis), bastarda (Malpolon monspessulanus) y de escalera (Rhinechis scalaris), endemismo este último de origen peninsular. Otros ofidios son la Culebra lisa meridional (Coronella girondica), la Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis), la Culebra viperina (Natrix maura). Entre otros reptiles se menciona también la Culebrilla ciega (Blanus cinereus), el Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), la Lagartija ibérica (Podarcis hispanica), Lagartija colilarga (Psammodromus algirus), o la Lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), además del galápago leproso (Mauremys leprosa) una especie incluida en el Atlas y Libro Rojo de Anfibios y Reptiles de España, con la categoría de Vulnerable, y protegido además por la Ley de Patrimonio Natural y la Biodiversidad (Ley 42/2007) y la Directiva de Hábitats, y que ha podido ser fotografiado desplazándose por la laguna.

 

Galápago leproso desplazándose por la laguna. Mayo-2010.

 

En cuanto a los anfibios están presentes dos especies la Rana común (Pelophylax perezi) y el Sapo corredor (Bufo calamita), que alcanzan una densidad de efectivos muy alta en la laguna, particularmente en la época reproductora de lluvias.

 

 Una flora y vegetación singular

 

    

Limonium majus en la zona inundable de la laguna. Mayo 2010.

 

La vegetación climatófila del humedal del Baíco y su entorno, esto es, la vegetación que puede desarrollarse en el territorio dependiendo exclusivamente de la cantidad de agua que recibe mediante las precipitaciones, está marcada por las condiciones semiáridas-secas del territorio y a su vez condicionado por las características edafológicas del suelo, y es por lo que en las lagunas salinas de la Hoya de Baza, la vegetación característica es la integrada por las llamadas comunidades herbáceas halófilas(6) que aparece en depresiones donde se acumula el agua, y al evaporarse se producen fuertes eflorescencias salinas. Entre ellas se encuentran los juncales y herbazales halófilos allí donde el agua es más o menos permanente (Centaureo-Dorycietum gracilis y Caro-Juncetum maritimi).

Bordeando estas zonas temporalmente encharcadas, se pueden hallar formaciones de Limonio-Gypsophiletum tomentosae subas. limononietosum maji, dominados por camefitos arrosetados del género Limonium, ricos en especies endémicas de este género (Limonium majus, L. minus, L. supinum, etc) en tránsito hacia los albardinales.  Las comunidades más halófilas son sin duda los saladares de Quenopoidáceas suculentas y de tallo articulado de Ciustancho-Arthrocnemetum fructicosi, donde dominan Sarcoconia fruticosa y Arthrocnemum macrostachyum, presidiendo la asociación Microcnemetum coralloidis. Destacando la presencia de endemismos locales (Guadiciano-Bastetano), béticos, ibéricos e ibéricos-norteafricanos, en claras muestras de su singularidad de este ecosistema como la planta popularmente llamada Barrilla articulada (Hammada articulata), muy abundante en la zona, y que se trata de un curioso endemismo del sureste ibérico, que crece en ambientes semiáridos salinos con yesos; el Salado blanco (Atriplex halimus) o un amplio número de plantas del genero Salsola (S. webbi, S. oppositifolia, etc.)

 

Taraje dentro de la zona inundable de la laguna. Mayo-2010.

 

Como vegetación arbustiva aparece un tarajal, de los que se conservan algunos pies de buen porte en el entorno del saladar, incluso en el interior de la propia laguna, integrado por especies propias de los tarayales mesohalófilos de la subasociación Agrostio-Tamaricetum canariensis suadetosum verae (Tamarix canariensis y T. africana), junto a comunidades graminoides de medio y gran tamaño, principalmente Carrizo (Phragmites australis) que antes de la desecación artificial de la laguna la rodeaban completamente y Juncales (Juncus maritimus), comunidad de la que se conservan una muestra muy representativa en las inmediaciones de la laguna.

    

Vegetación arbustiva propia del entorno de la laguna formada por salados (Atriplex halimus), carrizos  (Phragmites australis) y juncos (Juncus maritimus). Mayo-2007.

 

En peligro de desaparecer definitivamente

  

Intento de desecación artificial del humedal mediante bombeo de su agua. Abril 2010.

 

Pese a la singularidad de éste humedad, de su importancia ecológica y medioambiental, el mismo corre el riesgo de desaparecer definitivamente. En una visita al paraje el 26 de marzo de 2010, para la observación de su fauna, pudimos comprobar cómo se había conectado al humedal unas grandes conducciones, para bombear y evacuar el agua del humedal hacia un canal próximo recientemente limpiado para facilitar la circulación del agua por él. También hemos tenido conocimiento que se quiere rellenar con escombros la zona, para elevar el terreno por encima del nivel freático y desecarlo completamente, lo que debe de evitarse a toda costa. De hecho aún cuando se llegó a secar, casi completamente el humedal en los primeros días de abril de 2010, por la actuación humana, el humedal se recuperó en los días posteriores de modo natural, pese a que no fueron días de lluvia, lo que puede darnos una clara muestras de su vitalidad, siendo colonizado por nuevas especies de aves, de las que destacan de modo especial los flamencos (Phoenicopterus roseus), una especie propia de las salinas andaluzas y de cuya presencia no se tenía constancia en este territorio hasta la fecha.

 

Hemos solicitado su urgente catalogación y protección

 

 

El humedal salino de El Baíco, no se encuentra en estos momentos catalogado como humedal, ni cuenta con protección de tipo alguno, estando considerado como tierra agraria, por lo que la Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA ha iniciado una campaña en su defensa, ante los intentos de desecarlo, con el lema de “SALVEMOS EL HUMEDAL DE EL BAÍCO”. Habiéndose dirigido a la Consejería de Medio Ambiente en Granada, con fecha 16 de abril de 2010, proponiéndole su urgente catalogación y protección, lo que ha sido recibido con agrado por el Delegado Provincial, Francisco Javier Aragón, quien ha destacado como se muestra partidario de proteger el humedal de El Baíco, atendiendo a sus singularidades y valores. Según el delegado, en el año 2007 la Junta de Andalucía ya intento catalogar y proteger la laguna, entonces sin agua, pero los técnicos descubrieron que los terrenos habían cambiado a uso agrícola y tres de sus propietarios presentaron alegaciones a la intención de Medio Ambiente de incluir la zona entre los humedales de interés.

Francisco Javier Aragón, ha dejado constancia, ante los medios de comunicación, de que su departamento volverá a insistir y llevar a cabo las gestiones necesarias para intentar proteger el humedal, bien por medio de un acuerdo amistoso, convenio, cesión o incluso por la vía de la expropiación a los actuales propietarios de los terrenos en que se localiza e intentar su inclusión en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, al destacar las singularidades y valores de este lugar que lo hacen acreedor de ser declarado espacio protegido, declaraciones que han sido muy bien acogidas desde PROYECTO SIERRA DE BAZA.

 

Algunas medidas que proponemos para la conservación del humedal

  

 

Por sus valores biológicos, ecológicos, científicos y didácticos es preciso desarrollar una serie de actuaciones para el manejo y gestión del Humedal del Baíco y su entorno que garanticen su conservación y protección definitiva. Estas medidas podemos agruparlas en dos grupos:

A)    Inmediatas, a adoptar con urgencia: 

1.     Evitar que se continúe desecando de forma artificial, por la actuación humana, el humedal.

2.     Controlar que no se viertan escombros ni tierras que puedan alterar la elevación sobre el nivel freático.

3.     Control sobre la limpieza y reexcavación de los drenes ya abiertos y vigilancia ante la posible apertura de nuevos canales.

B)    A medio plazo: 

1.    Inclusión del humedal en el Inventario Abierto de los Humedales de Andalucía, dentro del Plan Andaluz de Humedales. 

2.    Declarar el Humedal del Baíco Espacio Protegido, declarándolo Reserva Natural, Reserva Natural Concertada o cualquier otra figura de protección que garantice su preservación.  

3.    Adquisición, permuta, acuerdo de gestión y en su caso expropiación de los terrenos para garantizar futuras medidas de gestión y protección del espacio.  

4.    Recuperación del perfil original del vaso de la laguna que se encuentra colmatado por las prácticas agrícolas que se han llevado a cabo sobre la misma laguna y su entorno, y haberse rellenado el vaso con tierra con el indicado fin agrícola (7).  

5.     Restauración de la vegetación natural e histórica del entorno de la laguna.

6.    Vallado perimetral del área para evitar molestias a la fauna que se está estableciendo en el lugar, en particular durante la época reproductora de las aves.  

        Vigilancia y seguimiento ambiental del paraje.

 

Actuaciones que pretenden recuperar la dinámica originaria de la laguna. Por ahora se descarta que se rellene artificialmente con agua la laguna (8), estimando que una vez recuperada su capacidad de carga, por las propias característica edafológicas del suelo donde se localiza, recuperará sus funciones históricas, de modo que aunque la laguna en la época estival pueda ver notoriamente reducida su capacidad de almacenaje de agua, o llegue incluso a desaparecer, esto forma parte del funcionamiento ecológico de este humedal salino y la fauna que en él se establezca va a adaptarse de modo natural a estas fluctuaciones hidrológicas del humedal.

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(Notas)

1.- Algunos endemismos botánicos (locales, ibéricos e iberonorteafricanos), presentes en la Hoya de Baza, son especies como  Dorycnium gracile, Gypsophila tomentosa, Limonium majus, Puccinellia caespitosa, Senecio auricula subsp. auricula, Sonchus crassifolius. 

2.- Son numerosas las formaciones vegetales halófilas que están protegidas legalmente por la Directiva Europea de Hábitats, entre las que destacan los sapinares-almajales de Puccinellio caespitosae-Arthrocnemetum macrostachyi y Limonio mini-Sarcocornietum fruticosae; las praderas de llantenes de Schoeno nigricantis-Plantaginetum maritimae, las praderas de saladillos de Limonio delicatuli-Gypsophiletum tomentosae subas. limonietosum mini, los juncales de Caro foetidi-Juncetum maritimi, Aeluropo littoralis-Juncetum subulati y Centaureo dracunculifoliae-Dorycnietum gracilis, así como los pastizales anuales primaverales de Polypogono maritimi-Hordeetum marini, Parapholido incurvae-Frankenietum pulverulentae y los estivales de Microcnemetum coralloidis. Todas ellas son comunidades presentes en la zona. 

3.- En el Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía, editado por la Consejería de Medio Ambiente (Sevilla, 2008), se destaca a la Hoya de Baza, en general, como “uno de los puntos más importantes de Andalucía para los invertebrados” (Tomo III pág. 103), destacando como en este territorio podemos encontrar la presencia de especies endémicas de extraordinario interés debido a su estrecha asociación con estos exclusivos ecosistemas como los lepidópteros Euchloe bazae Fabiano, 1993, Caradrina (Eremodrina) distigma Chrétien, 1913, Coscinia romeii Sagarra, 1924 y Heterogynis andalusica Daniel, 1966; los coleópteros Longitarsus tunetanus Csiki, 1940, Scarabaeus puncticollis (Latreille, 1819) o Meloe (Eurymeloe) nanus Lucas, 1849 o el ortóptero Sphingonotus octofasciatus (Serville, 1839), por destacar algunos ejemplos que se citan en la publicación citada (pag. 146). 

4.- Muy interesante y documentado en este sentido es el trabajo que publican Mariano Paracuellos, Juan Ramón Fernández-Cardenete y Francisco Robledano con el título de “Los Humedales y sus Aves: Aspectos relacionados con la Ecología. Estatus y Conservación en el Sudeste Ibérico”. En BIODIVERSIDAD Y CONSERVACIÓN DE FAUNA Y FLORA EN AMBIENTES MEDITERRÁNEOS. Edita la Sociedad Granatense de Historia Natural (Granada, 2007). 

5.- La Depresión de Guadix-Baza posee una fauna de coleópteros rica y diversa. Hasta el momento se han identificado más de 500 especies pertenecientes a 50 familias. De ellos destacan los endemismos propios del sureste peninsular, los que poseen un marcado carácter estepario. Francisco Sánchez-Piñero en DIVERSIDAD EN AMBIENTES MEDITERRÁNEOS: LA FAUNA DE COLEÓPTEROS DE ZONAS ÁRIDAS DEL SURESTE PENINSULAR. Edita la Sociedad Granatense de Historia Natural (Granada, 2007)

6.- Una síntesis de los aspectos ambientales más importantes de la depresión interna de la cuenca del río Guadiana Menor, que comprende la Hoya de Baza, incidiendo en los factores abióticos (Topografía, Geología, Edafología, Bioclimatología, Biogeografía, etc.) y bióticos (Flora y Vegetación) son analizados con detalle por Carlos Salazar, Juan Antonio Torres y Eusebio Cano en ASPECTOS ECOLÓGICOS Y BOTÁNICOS DE LA DEPRESIÓN DEL GUADIANA MENOR (SURESTE DE ESPAÑA). En el trabajo se ponen de manifiesto las formaciones vegetales presentes en la zona de estudio.      

7.- Nos contaba Juan Robles Mesas, un antiguo vecino de esta zona, y que nos relataba como cazaba patos en la laguna, junto con su padre, que la laguna no se secaba nunca, ni incluso en verano, teniendo una profundidad máxima de unos 3 metros. Los sangradores que se hicieron para vaciar el agua y el relleno con tierra del entorno, indica que fue la causa de su desaparición hace unos 30 años. 

8.- Ricardo Reques Rodríguez en un interesante trabajo monográfico sobre la CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD EN LOS HUMEDALES DE ANDALUCÍA (Junta de Andalucía-Consejería de Medio Ambiente, 2005) destaca –pag. 116- como es erróneo mantener de forma artificial agua en una laguna, lo que puede provocar importantes cambios en su funcionamiento ecológico, desapareciendo los organismos adaptados a las fluctuaciones hidrológicas del humedal y se crea algo completamente diferente al ecosistema originario. “El que una charca o laguna se seque en verano y en ella no podamos ver patos, no significa que allí no haya vida o que el humedal haya perdido su interés, la variación del nivel del agua propicia la sustitución de unos organismos por otros en un corto periodo de tiempo y aumenta por tanto dos elementos claves: la biodiversidad y la productividad”.

 

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA UTILIZADA

 

LENDÍNEZ, M.L.; MARCHAL, F.M.; GÓMEZ-MILÁN, F; y SALAZAR, C. La Regresión de un Sistema de Singular Valor Florístico y Fitocenoico: los Saladares de la Hoya de Baza (Granada). Propuesta para su Conservación. En BIOLOGÍA DE LA CONSERVACIÓN: REFLEXIONES, PROPUESTAS Y ESTUDIOS DESDE EL SURESTE IBÉRICO. Instituto de Estudios Almerienses. (Almería, 2004).

PARACUELLOS, Mariano; FERNÁNDEZ-CARDENETE, Juan Ramón; y, ROBLEDANO, Francisco. Los Humedales y sus Aves: Aspectos Relacionados con la Ecología, Estatus y Conservación en el Sudeste Ibérico. Trabajo publicado en BIOVIVERSIDAD Y CONSERVACIÓN DE FAUNA Y FLORA EN AMBIENTES MEDITERRÁNEOS. Sociedad Granatense de Historia Natural (Granada, 2007).  

REQUES-RODRÍGUEZ, Ricardo. Conservación de la Biodiversidad en los Humedales de Andalucía. Junta de Andalucía-Consejería de Medio Ambiente, (Sevilla, 2005. 2ª Edición).

SALAZAR, Carlos; TORRES, Juan Antonio; y, CANO, Eusebio. Aspectos ecológicos y botánicos de la depresión del Guadiana Menor (Sureste de España). Trabajo publicado en el Boletín de Estudios Giennenses nº 178, enero/junio-2001.

SÁNCHEZ-PIÑERO, Francisco. Diversidad en Ambientes Mediterráneos: La Fauna de Coleópteros de Zonas Áridas del Sureste Peninsular. Trabajo publicado en BIOVIVERSIDAD Y CONSERVACIÓN DE FAUNA Y FLORA EN AMBIENTES MEDITERRÁNEOS. Sociedad Granatense de Historia Natural (Granada, 2007).  

VARIOS AUTORES. Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía. Tomo III. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía (Sevilla, 2008).

VARIOS AUTORES. Monográfico HUMEDALES nº 42 MEDIO AMBIENTE. Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. (Sevilla 2003).