EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
SI DESEA SUSCRIBIRSE HAGA CLICK AQUÍ

 

 © José Ángel Rodríguez

Flores primaverales de la correhuela, entre la hierba.

 

Planta herbácea y rastrera, que también puede actuar como trepadora, cuando encuentra un soporte adecuado, que alcanzar los 2 metros de longitud. Pertenece al género Convolvulus, un género con unas 250 especies de plantas de flor en forma acampanada, lo que es característico del género, por lo que recibe el nombre común de campanilla, aun cuando específicamente es más conocida por correhuela o corregüela.

La correhuela (Convolvulus arvensis) es una planta herbácea, la cual pierde todo su follaje invierno, pero resurge cada primavera de los tallos secos, los que pueden perdurar mucho tiempo. Es frecuente en campos, huertos, márgenes de caminos y terrenos herbáceos y algo húmedos. Los tallos son frágiles y serpentean en el suelo o trepan a poca altura de forma tortuosa, de aquí toma su nombre científico, el que procede del latín (Convolvulus) que significa “que se retuerce”, en  alusión a las características de sus tallos para ir agarrándose a los soportes leñosos de otras plantas. La flor de la correhuela tiene un cáliz pequeño y una gran corola simpétala en forma de campanilla de color blanco o rosado. Estas flores pueden llegar a ser muy numerosas, ocupando grandes superficies en terrenos baldíos y ruderales, a los que les pueda dar un vistoso aspecto alfombrado.

Debido a la capacidad de reproducirse, no solo por semillas, sino incluso a través de restos de su raíz, la que puede alcanzar los 2 metros de profundidad, por lo que resulta prácticamente imposible arrancarla de cuajo sin romperla, de los fragmentos rotos de sus raíces surgen nuevas plantas, así que tratar de arrancarla es ayudarla a desarrollarse con más vigor y con nuevas plántulas, así como de la capacidad de crecer rápidamente que tiene esta planta y su tolerancia a la mayoría de los herbicidas, ha sido considerada por los agricultores como una “mala hierba”, particularmente cuando se instala en viñedos, campos de hortalizas y huerta, al entrar en competencia con  los cultivos agrícolas.

Usos etnobotánicos

Para fines medicinales, se emplea prácticamente toda la planta, tanto su rizoma, como los tallos, hojas y flores. Salvo en el caso de las flores, la planta se puede recolectar y aprovechar prácticamente a lo largo de todo el año. La planta contiene resinas, tanoides, vitamina C y sustancias minerales, habiéndose usado tradicionalmente como colérico, purgante y colagogo (plantas que facilitan la expulsión de la bilis retenida en la vesícula biliar, y casi siempre van acompañados de acción purgante intestinal).

En uso externo se ha utilizado para tratar los forúnculos y abscesos de pus. Para ello se utilizaban las hojas de la planta que se  aplicaban bien directamente sobre la zona afectada o en emplastos.