EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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Tuvo lugar los días 17 y 18 de junio, con  la asistencia de 32 personas

 

© Proyecto Sierra de Baza.

Foto del grupo de asistentes a este viaje en Cazorla, con el Castillo de la Hiedra al fondo.

 

Dentro del Programa Anual de Actividades de la Asociación Proyecto Sierra de Baza, se organizó este año un viaje por el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, el que con una extensión de 214 300 ha, es el mayor espacio protegido de España y el segundo de Europa. Una crónica de este viaje, es comentada por uno de los asistentes al mismo.

   

CRÓNICA DE UN VIAJE

 

Día Primero: Visita a Cazorla y el Castillo de la Iruela por la mañana. Al Centro de Visitantes de la Torre del Vinagre y el Parque Cinegético del Collado del Almendral por la tarde 

 

 

© Proyecto Sierra de Baza.

Reproducción plástica de un quebrantahuesos, muy conseguida, en el Centro de Visitantes de Cazorla.

 

 Madrugadora fue la salida desde Baza, a las 7:00 de la mañana, y a las 9 ya estábamos en la bonita ciudad de Cazorla, una bonita población, pintoresca y de gran interés turí­stico se asienta a la sombra de la Peña de los Halcones, con la sierra a sus espaldas y un inmenso mar de olivos de frente; ofreciendo una panorámica espectacular e impresionante. Cazorla se emplaza en una de las principales puertas de entradas al Parque Natural Sierra de Cazorla Segura y Las Villas, donde estaba programado el desayuno, en el entorno de la Plaza del Ayuntamiento, un lugar lleno de encanto, rodeado por edificios históricos muy bien conservados.

La primera visita guiada de la jornada, también del viaje, fue en dirección al majestuoso Castillo de la Hiedra, teniendo ocasión de visitar a sus pies las ruinas de la Iglesia de Santa María, también conocida como Iglesia Mayor de Santa María, una impresionante construcción inconclusa datada en el S. XVI, que se estima fue el monumento más importante del Adelantamiento de Cazorla, siendo una obra del arquitecto Andrés de Vandelvira, que fue sufragada por la Iglesia Episcopal de Toledo, a la que en aquélla época pertenecía este territorio.

Muy curioso es que la edificación de esta obra se diseñó ocupando el cauce del río Cerezuelo, un afluente del Guadalquivir, que pasa bajo ella, lo que obligó a canalizarlo previamente, el que entra en una gran bóveda bajo el altar mayor, atravesando toda la iglesia, para continuar su curso bajo la Plaza de Santa María. Un recorrido guiado por esta impresionante bóveda nos permitió conocer sus características y la magnitud de la obra que tuvo lugar para su encauzamiento hace algunos siglos ya.

Según nos contaba el guía local que nos acompañaba, el templo no se llegó a concluir completamente nunca, dada la magnitud del mismo y los serios problemas a los que se enfrentó en los años posteriores, particularmente por los daños causados por una terrible tormenta e inundación acontecida el 2 de junio del año 1694,  que destruyo parte de la Iglesia. Las crónicas de la época  cuentan que unas grandes piedras caídas de la montaña junto a la que se adosa, colapsaron la entrada principal de la bóveda y le hizo actuar de represa, y la gran tormenta destrozo los retablos y arrastro, imágenes, en la fachada frontal. El guía también nos explicaba como en una piedra está marcada hasta donde llego la crecida del agua con motivo de la inundación, que también dejó muchas muertes y gran desolación en el pueblo. Todo este conjunto ha sido recuperado recientemente para actividades lúdicas y culturales. También se ha rehabilitado en su entorno un antiguo molino harinero y un Centro de Interpretación de la Sierra de Cazorla, donde nos comentaron su geología y paisaje, también la flora y fauna presente en esta sierra.

 

Visita al Castillo de la Iruela

 

© Proyecto Sierra de Baza.

Panorámica del Castillo de la Iruela, con la seda de acceso en primer plano

Tras la visita a la ciudad de Cazorla, nuestro autobús nos llevó hasta el pié del Castillo de la Iruela, donde nos esperaba una nueva guía local. Como hacía mucho calor y la subida hasta el castillo había que hacerla por una senda peatonal, algunos compañeros prefirieron esperarnos abajo tomando una cerveza. Los que sí nos animamos a subir hasta la torre del homenaje del castillo, tuvimos ocasión de disfrutar de un magnífico entorno y unas impresionantes vistas del mar de olivos que rodea todo este valle.

El Castillo de la Iruela, es un castillo de origen árabe-medieval, tratándose de un conjunto de fortificaciones defensivas que se levantan sobre una agreste peña, cortado en tajo por dos de sus frentes, lo que lo hace aún más inaccesible.

Al pie de este castillo se localizan las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos, la que en el año 1810 fue incendiada por las tropas francesas, como venganza por la inhospitalidad que los vecinos habían mostrado hacia el invasor. Hoy aún se mantienen en pie algunas de sus zonas nobles y sus ruinas se integran en el soberbio paisaje monumental del castillo y la sierra de fondo.

 

Visita al Centro de Visitantes de la Torre del Vinagre y el Parque Cinegético del Collado del Almendral por la tarde 

 

© Proyecto Sierra de Baza.

Ciervos, mezclados con muflones, en el Parque Cinegético del Collado del Almendral

 

Esta misma tarde, penetramos por la principal vía de comunicación del parque y fuimos hasta Centro de Visitantes de la Torre del Vinagre, donde estuvimos efectuando un recorrido de sus instalaciones y jardines, para marchar tras ello hasta el Parque Cinegético del Collado del Almendral, donde pudimos efectuar un requerido por el tren turístico automovilístico que hay acondicionado para la visita, con un recorrido circular de unos cinco kilómetros y una duración de aproximada de 45 minutos, en los que los visitantes pueden observar los animales en semilibertad dentro de un paraje natural de unas 100 hectáreas. La presencia, entremezclados de ciervos, gamos y muflones, también sin separación de sexos formando rebaños de multiespecies, con mezclas de sexos en los que es manifiesta la alteración genética y la degradación de la biología de estas especies salvajes, no gusto a muchos compañeros, que vieron en estos animales un rebaño aborregado de múltiples especies de artiodáctilos entremezcladas, sin competencia genética entre ellos y con degradación de la biología de las especies.

El Parque Cinegético, que cuenta con una tienda de regalos y una cafetería, también permite efectuar una ruta a pie de 1,5 kilómetros que incluye la parada en dos miradores con vistas al pantano del Tranco, donde se encuentran las instalaciones de exposición y observación de aves rapaces.

 

Día segundo: Recorrido por el Pantano del Tranco en el barco solar y visita al Castillo de Hornos

 

© Proyecto Sierra de Baza

El acceso al barco solar era muy dificultoso y complicado por el desnivel que presentaba la rampa de acceso.

 Tras el desayuno en el Hotel Plaza de Villanueva del Arzobispo, donde estábamos alojados, nos dirigimos a la zona de la presa del Embalse del Tranco, donde teníamos reservada una visita en el catamarán solar que hay acondicionado con este fin. Para acceder hasta el barco tuvimos problemas de acceso, ya que el nivel del agua había bajado mucho y la rampa que comunica la zona de aparcamiento desde la que accede hasta el nivel del agua del embalse era muy pronunciada, lo que supuso graves dificultades de acceso para algunos asistentes a la excursión, particular ente los de mayor de edad. Nos imaginamos que le habrán dado ya alguna solución a este acceso, ya que si el nivel del embalse sigue bajando va a ser imposible el acceso por esta rampa en las situaciones actuales.

 

Castillo de Hornos

 

© Proyecto Sierra de Baza

Panorámica de la cola del Embalse del Tranco, desde el Castillo de Hornos

 

 Nuestra visita terminó en la histórica villa de Hornos, emplazada estratégicamente en la cola del Pantano del Tranco, al que tiene vistas. En su castillo, una fortaleza del siglo XIII, situada en el mismo pueblo de Hornos, se ha acondicionado recientemente un Centro de divulgación de Astronomía y un Planetario, que cuenta con varias salas expositivas dedicadas a la Astronomía, talleres, exposiciones temporales, terrazas para contemplar el cielo y el paisaje y un Planetario para simulaciones y proyección de películas full-dome. Tras recorrer las dependencias del castillo, muy bien conservado, se efectuó un recorrido por las pintorescas calles de Hornos, tomando una cerveza algunos de sus bien acondicionados bares, donde nos sirvieron unas exquisitas tapas. Tras lo que se regresó hasta el hotel donde habíamos estado alojados en Villanueva del Arzobispo, para comer allí, poniendo fin a nuestro viaje, no sin antes hacer una parada en Quesada en nuestro regreso hasta Baza.

 

Gracias a la Agencia de viajes Quebranta, a Manolo Moreno, que ha organizado este viaje  y al resto de compañeros de la asociación, por el buen ambiente encontrado en esta excursión, que ya estamos deseando repetir el próximo año, en busca de nuevos rincones y parajes de nuestra geografía nacional.