EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXII
Nº 256 OCTUBRE 2020
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La ausencia de lluvia en agosto, va a condicionar y limitar la producción de setas otoñales este año

 

© José Ángel Rodríguez

La práctica ausencia de precipitaciones a lo largo de la época estival, se ha dejado sentir en nuestra Sierra. En la imagen unos ciervos pastos en los pastos agostados del entorno de Prados del Rey.

 

El pasado 22 de septiembre terminaba el verano meteorológico, el que había comenzado el 20 de junio. A lo largo de estos 93 días y 15 horas, se han contabilizado –según los datos de la Estación Meteorológica de Baza-  un total de tan solo 17 mm, distribuidos en 9 días con lluvia a lo largo de todo el período estival. Unos datos que sitúan al verano del año 2020, como un de los más secos, desde que se lleva registro histórico de las precipitaciones, y tan solo superado en los últimos diez años por el verano de 2017 Especialmente seco fue el verano del año 2017, en el que tan solo llovió en 5 días, con unas exiguas precipitaciones de 3,00 mm; el registro más bajo contabilizado hasta ahora para la época estival en la Estación Meteorológica de Baza.  

Según los mismos datos de la Estación  Meteorológica de Baza, durante el mismo periodo del pasado año 2019, se contabilizaron 115,60 mm en 7 días de lluvia, mientras que en el verano de 2018 las precipitaciones estivales  alcanzaron el total de 51,4 mm, distribuidos en un total de 17 días de lluvia.

 

Un verano menos caluroso y sin precipitaciones en todo el mes de agosto, que va a condicionar la presencia de setas otoñales en la Sierra de Baza

 

© Proyecto Sierra de Baza

Las setas, el tradicional fruto del otoño, van a estar este año prácticamente ausentes en la Sierra de Baza, por la ausencia de lluvias en la época estival. En la imagen una macrolepiota; una seta comestible.

 

Si también hacemos una comparativa de las temperaturas de este verano 2020, con los tres últimos veranos (año 2017, 2018 y 2019), nos encontramos con que este año se han superado los 40º C, y muy ligeramente, en tan solo tres días el 26 de julio, el 1 de agosto y el 9 de agosto, con 40,1, 40,2 y 40,3º C los días 5 y 6 de agosto, mientras que en el verano del año 2017, el más seco y caluroso desde que se lleva registro de las temperaturas, se contabilizaron un total de 11 días en que se superaron los 40º C. Siendo especialmente caluroso el 13 de julio de 2017,  en el que se registraron 46,2º C, la temperatura máxima histórica que se ha registrado en Baza desde que se lleva registro de las temperaturas.

Durante este mismo verano, la temperatura más baja fue el 30 de agosto, con unos exiguos 7,9º C. Una temperatura impropia del verano.

Especialmente seco ha sido el período comprendido entre el 31 de julio y el 5 de septiembre, en el que han estado totalmente ausentes las precipitaciones, sin tampoco registrarse tormentas estivales en el entorno del Parque Natural Sierra de Baza, lo que va a tener una importante repercusión en la producción de setas como los níscalos, una seta cuya aparición otoñal está condicionada a la existencia de lluvia en los meses de verano, por lo que se estima que la producción de níscalos este año va a ser prácticamente ausente.