EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 243 –  SEPTIEMBRE 2019
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© José Ángel Rodríguez
Detalle de los frutos y hojas del granado

 

El granado es un pequeño árbol frutal caducifolio, que puede alcanzar los cinco metros de altura, cuya fruta es la granada.
Se estima que el granado es originario de una región que comprende desde Irán hasta el Norte del Himalaya en la India, desde donde se extendió en la antigüedad desde hace al menos 5000 años en Asia occidental y en el Norte de África, siendo conocido en Babilonia y en el Antiguo Egipto. El nombre Punica granatum hace referencia a los fenicios, pueblo que contribuyó a su dispersión (Punica = fenicio) y a los numerosos granos que contiene en su interior la fruta (granatum, grano en latín).

El tronco del granado tiene la corteza de un color pardo-cenicienta, siendo algo resquebrajada, más con la edad, Las suelen ser espinosas y muy intricadas y en ellas nacen numerosas hojas de color verde brillante, lustrosas por el haz y con el borde entero. Nacen opuestas o casi opuestas sobre las ramas o bien agrupadas formando hacecillos, tienen forma lanceolada a aovada, un pecíolo corto y son ligeramente correosas.

El granado es particularmente apreciado por su fruto, se trata de una baya globosa denominada balausta (fruto con la parte externa del fruto, coriáceo y el interior dividido en cavidades, indehiscente y con multitud de semillas, siendo característico del granado), de color verde amarillento, se torna rojo intenso cuando madura, estando coronado por el cáliz, de 5-8 cm de diámetro.

Los aprovechamientos tradicionales del granado, son tanto como árbol frutal como planta ornamental., particularmente en pequeños jardines, ya que es una especie que siendo de fácil reproducción se adapta muy bien al cultivo humano y sus flores y frutos son muy vistosos y atractivos. Sus frutos, comestibles, son utilizados también para hacer licores (el popular licor de granada o granadina), incluso mermeladas, también es consumido en las ensaladas. El fruto es muy rico en azúcares, flavonoides, ácidos grasos y cítrico, contenido también abundantes vitaminas (A, B, C, E, K).

En la etnobotánica y farmacopea clásica, también ha sido muy utilizado y aprovechado el granado, particularmente la raíz, y especialmente su corteza, la que se han  usado como vermífuga (pulsar los gusanos intestinales) y en particular para expulsar la tenia. Una práctica que según refiere Laguna ya fue indicada por Dioscórides Las flores del granado, también han sido aprovechadas como astringentes, por sus funciones cicatrizantes, para lo que se utilizaban ya desecadas en infusiones, para lavar heridas superficiales, también para tratar úlceras.


Un fruto con mucho simbolismo en la mitología clásica

 

En la mitología clásica, es un árbol rodeado de muchos simbolismos, Según la mitología griega, el primer granado fue plantado por Afrodita, la diosa griega del amor y de la belleza, mientras que el dios del infierno Hades, le ofreció su fruto a la bella Perséforme para seducirla. Por tener la granada gran cantidad de pepitas, era considerada en la antigüedad como un símbolo de fertilidad y fecundidad. Era atributo de Hera y Afrodita. En Roma se cuenta que era habitual que las novias llevasen un tocado de ramas de granado.

En la Biblia también se contienen numerosas referencias a este fruto, y a sus bondades, que son descritas con detalle por Jaime Vázquez Allegue. Así cuenta que los relatos de la estancia de los israelitas en Egipto están llenos de alusiones a las granadas. El delta del Nilo era lugar de granados y los hebreos recurrían a la granada como alimento restaurador del trabajo de esclavitud. El libro de los Números cuenta que los exploradores enviados por Moisés a la tierra prometida llevaban el fruto del granado como prueba de la fertilidad del país. El libro del Cantar de los Cantares juega con la simbología de la granada para reflejar la fecundidad y expresar el placer que produce uno de los frutos más embriagadores.

Desde el año 1492 una granada forma parte del escudo de España, en alusión alegórica a la Conquista de Granada, con la que se cerró la Conquista Cristiana de los reinos árabes en aquél año.  

El granado es un árbol que podemos localizar con facilidad en las huertas de la zona basal de la Sierra de Baza, donde está presente la especie, habiendo llegado a naturalizarse en algunos parajes.