EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 234 –  DICIEMBRE 2018
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Por Víctor Azor López

 

© José Ángel Rodríguez
Foto 1
Panorámica general del Arroyo Balax a su paso por la zona de El Cerrón en otoño, un paisaje que va a ser objeto de interpretación visual en este artículo

 

¿Qué hace que nos llame la atención un paisaje? ¿Por qué nos gusta ir a los miradores y ver nuestros bosques? Es un aspecto intangible pero en cuanto se produce una alteración no armoniosa por parte del hombre este si lo percibe con una sensación de rechazo, algo tenemos innato que sabemos lo que nos gusta y lo que no.

Así pues todas las modificaciones producidas en el medio natural deben ser tratadas con cautela intentando siempre mantener las características propias del entorno pues un tratamiento silvícola, un camino, una edificación…. puede alterar el paisaje a veces de forma irreversible.

En la temática de este mes analizaremos una fotografía cedida por José Ángel Rodríguez, situada en el Cerrón para ver los diferentes aspectos que hacen que un paisaje nos guste más o menos.


Análisis de la percepción visual de un paisaje


La percepción del paisaje depende de los siguiente componentes:

a.- El observador
b.- El propio paisaje
c.- Las condiciones de visibilidad entre observador y paisaje
c.- La interpretación de la visión


El propio cerebro humano es selectivo y se centra en los aspectos más llamativos y con mayor fuerza visual. En nuestro caso práctico se focaliza la atención en la chopera por su color amarillo así como por sus líneas visuales.

Los principios que marcan la fuerza visual que hace destacar los elementos de un paisaje son 3:
1.    Colores y texturas: definen las propiedades de la superficie y señalan la diversidad del paisaje
2.    Líneas o direcciones visuales: nos proporcionan una imagen tridimensional del paisaje, nos describen el diseño.
3.    Las formas: reflejan la ocupación de la escena
4.    Escala y espacio: forman los elementos compositivos del paisaje

1.- COLORES Y TEXTURAS.
En la imagen que venimos comentando, objeto de interpretación visual, se observan 3 grandes paletas de colores y un elemento de transición

1.- El verde oscuro de las coníferas de repoblación, con texturas o formas triangulares.
2.- Los marrones claros de la vegetación de matorral con una textura porosa.
3.- El amarillo intenso y las formas alargadas de la vegetación de ribera en las choperas producen un cambio drástico en los colores y texturas actuando como foco de atracción visual. Este elemento visual rompe la monotonía de la imagen dándole un impacto al paisaje de tal forma que llame la atención del observador.
4.- Zonas de transición de verdi-negro de los encinares en las partes más húmedas de las laderas orientadas a la zona de umbría, con formas redondeadas.

 


Foto 2:
Elementos con fuerza visual

 

2.- LÍNEAS O DIRECCIONES VISUALES.
Las líneas nos marcan las direcciones donde nuestro cerebro busca la información en el paisaje. Nos enmarca la exploración del paisaje. Así pues en esta imagen las líneas cóncavas de las laderas nos guían la vista hacia las zonas altas manteniendo una sensación de amplitud entendiéndolas el cerebro como parte del decorado natural del paisaje y en ellas no busca justificación alguna (Breman, 1995). Las líneas del río nos aportan la sensación de profundidad de tal forma que obtenemos una imagen tridimensional del paisaje.

 


Foto 3.- Direcciones visuales

 

3.- LAS FORMAS
Las formas delimitan las líneas de contorno de las masas forestales o de los diferentes componentes de la imagen. Las líneas geométricas perfectas se asocian a acciones antrópicas y artificiales pues la naturales no se asocia a líneas rectas aun así no significa que no estén perfectamente integrado en la percepción colectiva. En la imagen se observan perfectamente las líneas geométricas, definidas por el camino y las terrazas de cultivo.

 


Foto 4.
Formas geométricas


4.- ESCALA Y ESPACIO
Existen 2 tipos de escalas:

La absoluta: en donde las dimensiones se refieren al tamaño del observador
La escala relativa: referida a las proporciones entre los diferentes elementos del paisaje.

La escala relativa es la que nos interesa y hace que un paisaje este proporcionado, aun estando compuesto por elementos de diferentes texturas y colores. Es una característica del paisaje que depende de la experiencia y conocimiento del observador que relativiza los tamaños esperados  en las distintas escenas de la imagen. La escala puede hacernos centrar la visión en un objeto cuando pretendemos sobresaltarlo sobre los demás, como ocurriría si quisiéramos fotografiar árboles singulares por su gran tamaño.

Pero si analizamos la foto observamos la gran cantidad ecosistemas presentes como son: vegetación de ribera, pinares de repoblación, zonas de matorral en las laderas con exposición a la solana, pies de encinas en recuperación en las zonas húmedas de las laderas y áreas agrícolas en las terrazas que cultivaban los antiguos pobladores del Parque, aprovechando las zonas más fértiles para sembrarlas adaptando la orografía del terreno a sus necesidades mediante pequeños bancales en terrazas.

Como analizamos y podemos constatar en nuestra observación, estamos ante un paisaje influenciado por la mano del hombre, como consecuencia de las deforestaciones producidas para la obtención de madera en el siglo pasado que posteriormente se repoblaron para evitar los problemas de erosión y escorrentías.

Es un paisaje antropizado que está modificándose de forma natural como consecuencia del declive de las acciones sobre los montes, pues en la actualidad no se recoge madera, no se cultivan las zonas fértiles, ni se aclaran los pinares más densos…

 

Interpretar para valorar y conocer qué hay tras un paisaje

 

Con este pequeño ejemplo he querido mostrar que el paisaje no se puede valorar, pero si se puede estudiar y analizar para saber aquello que gusta y que no gusta, para conocer qué hay tras de él. Interpretar el paisaje. No debemos olvidar que el paisaje mediterráneo no es un bosque idealizado sin intervención humana, donde el ser humano no ha intervenido y la naturaleza ha seguido su curso sino todo lo contrario. La Sierra de Baza se ha caracterizado por estar muy influenciada por el hombre con reforestaciones,  edificaciones, agricultura, podas para uso de leñas, repoblaciones, pastos…. y de ahí su singularidad.

Víctor Azor López
AZOR MEDIOAMBIENTE
Ingeniero Técnico Forestal
627946748