EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 233 –  NOVIEMBRE 2018
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EL AZAFRÁN BLANCO (Crocus nevadensis)

 

© José Ángel Rodríguez

Flores del crocus nevadensis en la nieve

 

También llamado azafrán de Sierra Nevada, al haberse pensado durante algún tiempo que solo se localizaba en este macizo montañoso, es un endemismo iberonorteafricano, que se localiza en el sureste de la Península Ibérica y norte de África.

Se trata de una planta bulbosa, de la familia de las iridáceas, que raramente supera los 15 cm. tiene hojas basales, sentadas, estrechas, de margen resovuto y presentes ya en la floración. Sus flores son solitarias, de unos 4-5 cms. de longitud, con forma de tubo cuya parte inferior es subterránea, de tépalos blancos surcados por venas de color violeta muy atractivo. Florece muy temprano, normalmente a partir de febrero coincidiendo con las primeras retiradas de las nieves del invierno, aunque también puede localizarse en floración, sobre la misma nieve, como ilustran los ejemplares que se representa en esta ficha en diferente estado de apertura de los pétalos, que fueron fotografiados a finales del mes de febrero en la Sierra de Baza (Granada).

Las flores del Crocus nevadensis a veces son abundantes, como ocurre en el macizo central de la zona caliza de la Sierra de Baza, en torno a los 2.000 metros de altitud, formando una alfombra blanca entre los prados de montaña o los bordes de bosques, aun cuando también podemos localizar a este bello bulbo en piso bioclimáticos inferiores, como ocurre en las inmediaciones de Narváez o la zona del Barranco del Carbonero, en torno a los 1.400 metros de altitud, en las que también se ha podido localizar esta planta, siempre en suelos con cierta humedad edáfica .

El Crocus nevadensis, pertenece al género de los Crocus, un género de plantas bulbosas, perteneciente a la familia Iridaceae, el que se encuentra integrado por más de 80 especies, ampliamente distribuidas por Europa.

Todos los Crocus cuentan un bulbo que se esconde bajo la tierra, llamado cormo, el que encierra los nutrientes de la planta, esto es, sus reservas para la época en que desparecen las hojas de la planta y queda completamente bajo tierra.

Como la polinización de los crocus es entomófila, esto es, provocada por insectos, la precoz floración de esta planta, cuando no ha desaparecido el invierno y por tanto está bajo mínimos la fauna de insectos, aprovecha los días soleados para abrir sus flores invitando a los insectos a que la visiten, mientras que en los días lluviosos o con nubes  cierra los pétalos, para proteger la flor formando un tubo, a la espera de mejor ocasión para la polinización. 

De los diferentes tipos de crocus, tan solo es utilizado con fines culinarios el llamado azafrán (Crocus sativus), mientras que los restantes son utilizados de modo fundamental con fines ornamentales, principalmente en jardinería, debido a que por ser tan variables en su época de floración y de colores tan brillantes el género de los crocus es muy apreciado.

Se conocen más de cien especies y subespecies de crocus, de las que se cultivan unas 30 para su uso en jardinería.