EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 231 –  SEPTIEMBRE 2018
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EL CEREZO DE SANTA LUCÍA (Prunus mahaleb)

 

© José Ángel Rodríguez

Frutos del cerezo de Santa Lucía

 

También llamado cerezo de Mahoma, el Prunus mahaleb es un árbol de pequeño tamaño o arbusto, que raramente supera los cuatro metros de altura, perteneciente a la familia de las rosáceas, muy ramificado de corteza lisa y de color gris ceniza o parduzco, de hoja caducas y alternas, de forma peciolada y entre ovadas y acorazonadas, con el ápice ligeramente acuminado y el borde finamente dentado. Sus flores aparecen al principio de la primavera y al mismo tiempo que aparecen las hojas, son de color blanco y pequeño tamaño, que dan paso entre el final de la primavera y principios de verano a unos frutos redondeados, de menos de un centímetro, y que son drupas esféricas, que adoptan un color rojo-negruzco en la madurez. Su sabor es amargo por lo que no son consumidas por el hombre, aunque sí son muy apreciadas por las aves silvestres, por lo que es muy difícil encontrar en la naturaleza ejemplares con los frutos maduros.

Se distribuye por el norte de  África, Asia Occidental y por el centro y sur de Europa. En  España, es frecuente en el Norte y muy raro en la mitad Sur, estando presente en la vegetación natural del Parque Natural Sierra de Baza (Granada). Se localiza en ambientes húmedos, en barrancos, grietas de rocas, laderas pedregosas en lugares frescos y umbríos sobre suelos calizos entre 1.100 y 1.700 metros de altitud en los pisos meso y supramediterráneo, siendo un buen indicador de la presencia de humedal edáfica y precipitaciones anuales superiores  a los 600 mm.

 

Usadas sus flores en la antigüedad como aromáticas para lavarse las mujeres, se le atribuían propiedades contra el dolor y la menstruación, por lo que también se tomaban sus flores en infusión. Su madera es muy olorosa y de grano muy duro, por lo que se ha usado para fabricar pipas de fumar, también en ebanistería y marquetería, al ser muy apreciada su calidad. Hoy en día el único uso permitido es el ornamental, usándose en jardineras, formando parte de setos y como porta injertos. En Andalucía, tratándose de una especie amenazada, incluida en la categoría de Vulnerable en el Anexo II de la Ley 8/2003 de 28 de octubre de la Flora y Fauna Silvestre.