EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 229 –  JULIO 2018
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EL CLAVEL DE MONTE

(Dianthus sps.)

 

 © José Ángel Rodríguez

Clavel de monte

 

También llamada clavelina y clavel silvestre, es un género que está integrado por unas 300 especies, de las que una decena son popularmente conocidas como clavel de monte, por criarse de forma natural y silvestre en los montes de la geografía nacional, de los que los más populares son el Dianthus caryophillus, el Dianthus hispanicus y particularmente en nuestra zona de la Sierra de Baza (Granada), el Dianthus brachyanthus, que  se localiza en las laderas soleadas de la zona caliza de este macizo montañoso.

Los claveles son plantas perennes de tallos herbáceos anuales que suelen alcanzar unos 25 ó 30 cms. de altura, con las hojas encontradas, lanceolazas y muy angostas. Cada flor, que aparece entre la primavera y verano, tiene cinco pétalos y cuenta con diez estambres, que tras su maduración da paso a un fruto en forma de cápsula.

No debe de confundirse el clavel de monte con los claveles que se comercializan en floristerías, popularmente llamados claveles reventones, al tratarse de especies con singularidades y exigencias totalmente distintas.

Aunque los principales usos del clavel de monte es como planta de jardinería, particularmente en rocallas y jardines naturales,  se ha utilizado para tratar algunas afecciones de las que la más conocida es la infusión que se prepara con sus pétalos para lavar los ojos que se encuentran inflamados,  para lo que se hierve agua en la que se introducen 15 ó 20 pétalos del clavel de monte, con cuyo líquido se lavan los ojos, consiguiendo un efecto muy relajante. Precisamente por estas cualidades naturales del clavel silvestre para tratar ligeras infecciones oculares, ha sido muy utilizado en la farmacopea francesa, la que comercializaba con este nombre un colirio  que popularmente era llamado agua de clavel.