EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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LA HEPÁTICA BLANCA (Parnasia palustris)

 

© José Ángel Rodríguez

Flor de la hepática blanca(Parnasia palustris) fotografiada en las inmediaciones del Barranco Angulo, zona del Arroyo del Baúl, en la Sierra de Baza, en septiembre-2008.

 

 

 

 

La flora del Parque Natural Sierra de Baza es una gran desconocida y un ilustrativo ejemplo de ello es la planta de la que nos ocupamos este mes, la Parnasia palustris, popularmente conocida como hepática blanca, una bella y poco conocida planta, la que aun cuando tradicionalmente ha sido incluida en la familia de las Saxifragáceas, estudios taxonómicos más modernos la incluyen en la familia Parnassiaceae, de hecho, se trataría del único integrante de este género de la familia, para unos autores, mientras que otros, también incluye a Lepuropetalon.

Esta planta, que no había sido descrita hasta ahora en la flora y vegetación de la Sierra de Baza, podemos localizarla en hábitat palustres (al que alude la denominación específica de su nombre científico), creciendo en zonas encharcadas y pantanosas en las inmediaciones de fuentes, manantiales, arroyos y zonas húmedas. La Parnasia palustris si bien es relativamente abundante entre los 800 y 2.000 metros de altitud, en el Caúcaso, los montes de Asia Central, en las montañas de América del Norte, al igual que en el Atlas y  en los Alpes, los Pirineos y otras montañas de la mitad norte de la Península Ibérica, se rarifica en la zona meridional, siendo excepcional en ambientes secos como el nuestro por su propia ecología, con lo que bien podría tratarse de un ejemplo más de la vegetación relíctica de esta sierra, cuando tuvo un ambiente más húmedo.

La hepática blanca es una planta vivaz de floración estival muy tardía, de modo que comienza a florecer a partir del mes de julio, prolongándose este período hasta comienzos del otoño. Tiene un rizoma ramificado que se prolonga horizontalmente casi a ras del suelo, sin profundizar demasiado. En su extremo presenta una roseta de hojas, lanceoladas y de 2 a 6 cms. de longitud, con rabillo largo y forma acorazonada. Del centro de esta roseta se alza un tallo que no alcanza más de medio metro de altura; es lampiño -al igual que toda la planta- y solo trae una hoja que se abraza a él por carecer de rabillo. La flor, de 1 a 3 cms. de diámetro, es de un color blanco muy puro y cuenta con cinco pétalos, que aparecen profundamente acanalados, destacando en su centro unos filamentos amarillos, que son unos estambres estériles, que van soldados a la base de los pétalos, dotados de unas pequeñas esferas, llamados estaminodios, que son nectarios y le sirven para atraer a los insectos.

Aunque le llaman hepática no se empleó para anomalías del hígado, solo como tonificante cardiaco (se cree que por la forma de corazón que tienen sus hojas) pero no producía ningún beneficio. Sí en cambio la parnasia se usa principalmente como astringente y antidiarreico, para lo que se recolecta toda la planta, cuando se encuentra totalmente florida. Se pone a secar y se guarda en bolsas herméticas, empleándose a razón de 30-40 g. de la planta machacada por litro de agua, la que se deja hervir durante unos minutos, filtrando el resultando una vez frío y se toman 2 ó 3 tazas al día, junto con las comidas. La hepática blanca también tiene ciertos efectos cicatrizantes, para lo que se emplea de forma externa. Si bien podemos decir que todos estos usos y empleos son anecdóticos, no estando recomendados por la rareza y escasez de la planta, al menos en la región meridional de la Península Ibérica, debiendo abstenernos de su recolección. Sí está en cambio recomendado el uso y empleo de esta planta en jardines acuáticos y palustres, por su bella floración estival.