EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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EL LINO (Linum usitatissimun)

 

© José Ángel Rodríguez

Lino en floración (en la flor de la izquierda aparece posada una abeja)

 

Hierba anual lampiña, perteneciente a la familia de las lineaceas, que normalmente cuenta con un solo tallo de 25 a 40 cms. de altura, poblado de numerosas hojas lanceoladas que aparecen recorridas por tres nervios muy marcados. Las flores, que aparecen desde abril y hasta julio, son grandes, de 1,5 a 2,5 cms. de diámetro, y de un bello color azulado.

Ernesto Gilg en su obra “Botánica aplicada a la farmacia” (1926) destaca como el lino se cultiva desde la más remota antigüedad para el aprovechamiento de sus fibras textiles y semillas, habiéndose encontrado vestigios de su pretérito aprovechamiento en la antigua Babilonia que datan de más de 7.000 años de antigüedad. De las fibra de la planta se elaboran hilos, cuerdas y telas, de ella procede el acreditado tejido de lino. Las semillas del lino, que ha sido aprovechada para obtener harina (la llamada harina de linaza), cocidas en agua producen abundante mucílago y por presión se extrae su aceite, el llamado aceite de linaza, que tiene la cualidad de solidificarse rápidamente, por lo que se usa para la fabricación de barnices y del llamado linoleun. En la farmacia se usa principalmente el polvo de sus semillas como emoliente y también como laxante. Más modernamente ha comenzado a usarse esta planta para los tratamiento anticancerígenos y ello en cuanto que las semillas de lino contienen importantes cantidades de agentes anticancerosos: los lignanos, de los que se considera a las semillas de lino como las mayores fuentes de esta sustancia.

Los recientes estudios médicos han puesto de manifiesto como los lignanos son un químico natural vegetal contenido dentro de la matriz de las semillas de lino y están considerados como hormonas de las plantas. Cuando las bacterias en el tracto digestivo actúan sobre los lignanos estos se convierten en potentes sustancias similares a las hormonas, conocidos como compuestos fitroestrogénicos. Los beneficios de la ingesta de comida con alto contenido de lignanos se traducen en baja incidencia de cánceres de mama, colon y próstata. Estas “hormonas” actúan mimetizando a los estrógenos del cuerpo y así bloquean la formación de tumores basados en hormonas o su crecimiento. Los lignanos también son considerados antioxidantes pudiendo proteger las células de los agentes causantes de cáncer.