EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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EL MEMBRILLO (Cydonia oblonga)

 

© José Ángel Rodríguez

Detalle del fruto maduro del membrillo.

El membrillo es un árbol frutal de tamaño pequeño a mediano, que se estima es originario del sudoeste cálido de Asia (zona de Irán, Turquía). Su nombre científico, Cydonia, procede del nombre de una región de Creta, en la que se estimaba se obtenían los mejores y más apreciados membrillos, que eran conocidos como "manzanas de Cydonia", mientras que  el epíteto específico oblonga, hace alusión a su forma (redondeado y ligeramente alargado o periforme).

El membrillo o membrillero como también es llamado, es muy conocido desde la antigüedad, de modo que se cuenta que en Grecia se ofrecía membrillo en las bodas, un rito que se estima llegó de Oriente con el culto a Afrodita. Plutarco relata que las novias griegas mordían un membrillo para perfumar su beso antes de entrar en la cámara nupcial "a fin de que el primer beso no fuera desagradable". También se cuenta que el príncipe troyano Paris, ofreció como regalo a Afrodita un membrillo, por haberse convertido en su protectora.

Sus hojas están dispuestas alternativamente; son simples, de 6 a 11 cms. de largo, con una superficie densamente poblada de finos pelos blancos. Las flores, que surgen en la primavera después de las hojas, son blancas o rosas, con cinco pétalos y producen un fruto comestible y muy popular, de un color amarillo-dorado brillante cuando está maduro, de forma periforme, de 7 a 12 cms. de largo y de 6 a 9 cms. de ancho; su pulpa es dura y muy aromática y dura. Los frutos inmaduros son verdes, con una densa pilosidad de color gris claro, que van perdiendo antes de madurar.

El membrillo es demasiado duro, astringente y agrio por lo que no es usual comerlo crudo, siendo también consumido asado. Más popular es usarlo para hacer mermeladas y particularmente la llamada “carne de membrillo”, para cuya elaboración se cuecen membrillos y azúcar a partes iguales, resultando una masa uniforme muy apreciada y sabrosa que se conserva muy bien de manera natural.