EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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El PERAL (Pyrus communis)

© José Ángel Rodríguez

Flores y hojas del peral silvestre.

El peral es un árbol caducifolio, perteneciente a la familia de las rosáceas, que puede alcanzar los 15 metros de altura y vivir en torno a los 100 años. Su aspecto es piramidal, redondeado en su juventud y luego adquiere un porte oval. Su tronco alto y grueso, del que arrancan potentes ramas, que forman un ángulo con el tronco de 45º, mientras que la corteza del peral es color grisáceo y aspecto agrietado, de la cual se destacan en los ejemplares más longevos placas lenticulares.

Las hojas del peral son ovadas o elípticas, algo lustrosas por el haz, con pecíolo de igual longitud que la lámina o más corto; al principio son algo pelosas, pero terminan por volverse lampiñas. Las hojas tienen el margen ligeramente serrado. Mientras que  sus flores, que cuentas con largos cabillos, forman vistosos ramilletes (corimbos umbeliformes) en la terminación de las ramillas, son grandes y de color blanco o blanco-rosado y el cáliz está formado por 5 sépalos lanceolados que aparecen estrechados en la punta.

 

El fruto del peral, llamado pera, es un pomo y es muy popular, de muy agradable sabor, por lo que ha sido aprovechado por el hombre desde la antigüedad, cultivando muchas razas y variedades de perales, hasta el punto de que se estima que pueden estar en torno al millar. Se considera que todas las variedades y razas de perales tienen un origen común, al parecer derivan de la selección de variedades silvestres de peral (Pyrus communis var. pyraster) hibridadas con otras especies europeas o asiáticas. Su área originaria parece que está  en la zona de China, de donde se propagó por todo el planeta, naturalizándose en muchos casos, siendo difícil de establecer su  área de origen natural.

 

El peral es un árbol que se adapta muy bien a la baja y media montaña, y puede florecer con tan solo 7º C y resiste temperaturas de -18º C a -20º C y hasta -40º C en pleno reposo invernal. Prefiere las situaciones aireadas de las grandes llanuras y los terrenos frescos y limosos, por lo que es frecuente encontrarlo en terrenos aluviales, en las cuencas de ríos y arroyos, reproducido de modo natural o procedente de antiguos cultivos.

 

El principal uso del fruto es gastronómico y se emplea frecuentemente como fruta de postre o como producto de elaboración de alimentos, se suele emplear en mermeladas y confituras, también para la elaboración de  una popular sidra (sidra de pera o perada). Es rico en vitamina B y también potasio, que interviene directamente, junto con el calcio, en el proceso de formación ósea, así como la regulación de líquidos en el cuerpo y el buen estado del sistema nervioso. Será pues muy interesante comer este fruto tanto durante la época de crecimiento, como a medida que vamos aumentando de edad, para una buena salud ósea y nerviosa. De igual manera se han probado las propiedades vasodilatadoras y antiarritmicas de este elemento por lo que su ingestión ayudara a bajar la tensión arterial y a normalizar el pulso cardíaco. El fruto del peral es también aprovechado como alimentación de un gran número de especies de aves e insectos

 

Notable es el uso de la madera de los árboles del peral, la que es de color pardo-rosado o rojizo, de textura fina y uniforme, muy dura, resistente y fácil de trabajar, adquiriendo un buen acabado tras su pulimento, por lo que se ha empleado mucho para fabricar objetos artesanales o estatuillas. También se ha empleado, para fabricar instrumentos musicales debido a su dureza, grano y peso relativamente liviano. Muy cotizadas y populares son las guitarras españolas de peral, las que se consideran adquieren una tonalidad muy melodiosa.
 

En el Parque Natural Sierra de Baza (Granada), el peral es una especie relativamente frecuente, pudiendose encontrar grandes ejemplares en terrenos aluviales de antiguas vegas como en las zonas de Las Juntas o Los Corrales, en el valle del Río de Gor; en Tablas en la zona del arroyo de Moras; o en las inmediaciones de El Tesorero, Benacebada o Arredondo.