EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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LA SABINA MORA (Juniperus phoenicea)

© José Ángel Rodríguez

Sabinas moras en su hábitat típico en la Sierra de Baza

 

Conífera de la familia de las Cupressaceae, que también es denominada con los nombres comunes o vulgares de sabina negral, sabina negra, sabina suave, y sabina roma (por la forma redondeada que suele adquirir). Es un arbusto o pequeño arbolillo de hoja perenne, de hasta 8 m. de altura, aunque lo normal es que no supere los 2 ó 3 metros. El tronco es recto, muy corto y robusto, que se ramifica desde la base, pudiendo aparecer retorcido o inclinado por efecto de los vientos y los años. Las hojas de los ejemplares adultos son escuamiformes, decusadas, imbricadas, con margen estrecho y escarioso. La floración tiene lugar al final del invierno o en primavera, dando lugar a un fruto globoso u ovoideo, en gálbulo, de 8 a 14 mm., verdes al principio y, que tras madurar al año siguiente, adquiere un color rojo oscuro.

La sabina mora se cría en terrenos muy variados, que por lo general no permiten otro tipo de vegetación arbórea y arbustiva, pudiendo ir desde los terrenos de dunas del litoral a los cantiles y acantilados calcáreos, en los que aprovecha las fisuras de las rocas. En cuanto a altitud, podemos localizarla desde el nivel del mar a los 1.500 metros de altitud, a partir de la cual comienza a escasear.

Es una planta dura y rústica, a la que parece hacer alusión el nombre Juniperus, que procede del latín y significa “rudo” o “áspero”, pudiendo soportar desde las fuertes heladas y vientos, hasta las insolaciones más duras y precipitaciones muy bajas, por debajo de los 300 mm. anuales (Cabo Cope, en Murcia), por lo que no es de extrañar que sea la sabina más frecuente en la Península Ibérica, aunque falta en gran parte de la mitad occidental, si bien no suele formar bosquetes puros.

La sabina mora es un árbol o arbolillo longevo, que puede alcanzar los 1.000 años, siendo su madera compacta, de grano fino, muy apreciada en carpintería, ebanistería y construcción, aunque por su crecimiento muy lento, se ha limitado su aprovechamiento maderero. También es muy buen combustible.

Actualmente y por su acción protectora sobre algunos medios como dunas, collados y páramos, se ha usado en repoblaciones. También como planta de jardinería por la forma natural y compacta que presenta, no requiriendo poda. Aun cuando las sabinas suelen aparecer aisladas o en rodales poco densos, también  puede formar bosquetes propios en algunos medios como son las vertientes abruptas, como ocurre en la zona de Las Balsillas en la Sierra de Baza (Granada) de donde procede la imagen que ilustra esta ficha.