EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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EL TRÉBOL BLANCO (Trifolium repens)

 © Proyecto Sierra de Baza
Trébol blanco en floración en su hábitat natural
 

Con el nombre de Trébol blanco (Trifolium repens) se conoce una especie de trébol (nombre genérico que se da a las plantas herbáceas que tienen tres hojas agrupadas) nativa de Europa, norte de África, y Asia occidental. Es cosmopolita, al aparecer en distintas ambientes dentro del clima templado húmedo.

Se trata de una especie herbácea perenne, muy común e importante como forrajera. Su porte es rastrero, alcanza una altura de 10 cm. que se ramifican y enraízan (hábito estolonífero) para formar extensas matas. Sus hojas son trifoliadas y se sitúan en los tallos ascendentes. Sus flores, que aparecen de abril a octubre, forman cabezuelas globosas que nacen en el extremo de largos tallos. Son olorosas y de color blanco (de donde toma el nombre popular de trébol blanco) aunque a veces aparecen teñidas de amarillo o rosa. Los frutos contienen tres o cuatro semillas en forma de corazón, sumamente pequeñas y de color variable del amarillo al marrón-rojizo. La semilla tiene forma redondeada con una protuberancia que coincide con la posición de la futura radícula.

Esta planta crece en lugares herbosos, como prados naturales y lindes de caminos y en etnobotánica ha sido muy utilizada para la creación de praderas naturales y como forrajera, por las cualidades estaloníferas a las que hemos aludido, lo que hace de esta planta una leguminosa de excelente adaptación al pastoreo en zonas templadas de todo el mundo, siendo ampliamente utilizado en producción de forraje, a cuya difusión ha contribuido la facilidad de propagarse tantos por estolones como por semillas, así como que esta planta tiene una cualidad natural por la que el pisoteo de la planta por animales, lejos de afectarla, como ocurre en la generalidad de las plantas herbáceas, favorece la reproducción vegetativa de la planta. El rebrote supone una movilización de las reservas de la planta, disminuyendo tras la defoliación y recuperándose posteriormente gracias a la rápida proliferación de hojas horizontales de los nuevos estolones, lo que le permite alcanzar una alta eficiencia fotosintética con una área foliar reducida. Esta elevada capacidad de recuperación se debe a que el pastoreo no elimina las áreas de crecimiento.

Como excepcionalmente pueden presentarse ejemplares de trébol blanco con 4 hojas, encontrarlo se ha interpretado en la cultura popular como un augurio de buena suerte. Un reciente estudio por parte de un equipo de Wayne Parrott de la Universidad de Georgia en EE.UU. ha indicado que la presencia de trébol de cuatro hojas era debida a la presencia de dos versiones de un mismo gen, que determinan el número de hojas del Trébol blanco. Una, la dominante, inhibe la formación de la cuarta hoja, y la otra desencadena su crecimiento. Para que desarrolle cuatro hojas, el trébol tiene que heredar dos versiones de gen recesivo, de aquí que encontrar un ejemplar de este tipo (de 4 hojas) sea tan poco frecuente.

En la cultura popular a cada una de las hojas del trébol se le asigna una cualidades o virtudes y representan la esperanza, fe y amor, la cuarta, la más difícil de encontrar, la suerte.

No deben de confundirse con el trébol blanco de 4 hojas, las plantas del género Oxalis, con hojas de aspecto similar a las del trébol, pero agrupadas de cuatro en cuatro, por lo que se presta a presentarlo como un falso trébol de 4 hojas.