EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 244 –  OCTUBRE 2019
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Frutos otoñales del laurel cerezo

© José Ángel Rodríguez

 


También conocido con los nombres de laurel real y cerezo laurel, es un árbol perenne con las hojas persistentes, brillantes, ovales y coriáceas de color verde oscuro, que miden unos 10 cm de longitud y que recuerdan a la del laurel, de donde toma su nombre popular. Es originario de Asia Menor, aun cuando se encuentra naturalizado en nuestra zona donde es también una especie cultivada por el hombre, principalmente en jardinería, por su profusa floración en racimo y bonitos frutos otoñales.

Este árbol siempre verde, a diferencia de otros cerezos que tienen la hoja caduca, puede alcanzar los 10 metros de altura y su fruto es una cereza (drupa) de color rojo oscuro al principio y negro cuando están completamente maduras, que contiene en su interior un solo hueso. El tronco se caracteriza por tener una corteza oscura y lisa, siendo su madera blanca, dura y resistente al agua. Aguanta muy bien la poda intensa, por lo que se suele aprovechar también para formar setos altos.

Florece entre abril y junio, incluso en julio en las zonas más frías, pudiendo encontrarlo desde el nivel del mar hasta los 900/1.000 metros de altitud, aunque puede ascender más cultivado por el hombre, ya que resiste y tolera muy bien las heladas.  

Solo la pulpa de los frutos muy maduros (la cereza completamente negra) es comestible aunque de sabor un poco insípido, el resto de la planta, incluidos los frutos verdes o inmaduros, es muy tóxica, especialmente las hojas, más aún las más jóvenes, que contienen varios heterópsidos capaces de desdoblarse por vía enzimática, liberando ácido prúsico (cianhídrico) que le da el característico olor de almendras amargas. Con las hojas se prepara agua destilada de laurel-cerezo, empleada antiguamente como aromatizante, estimulante respiratorio y especialmente como antiespasmódico, para tratar la tos convulsiva o tosferina. Usos muy peligrosos y desechados hoy en día dada la alta toxicidad que tiene esta planta.    

En la Sierra de Baza no está presente este árbol, sí en el Parque de la Alameda de Baza, donde hay cultivados algunos ejemplares de buen porte, también en algunos jardines privados de la ciudad de Baza.