EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
SI DESEA SUSCRIBIRSE HAGA CLICK AQUÍ

 

EL ZORZAL REAL (Turdus pilaris)

 

© Martin D. Parr
Ejemplar adulto de Zorzal Real, posado junto a los frutos silvestres de un serval de cazadores.

 

 

FICHA TÉCNICA

Orden: Passeriformes

Familia: Turdidae

Especie: Turdus pilaris

Estado de conservación: Tanto en España como en Andalucía figura como no amenazada.

Longevidad: De 5 a 8 años aproximadamente.

Peso: Entre 100  y 110 gramos aproximadamente.

Envergadura: Entre 40 y 44 centímetros aproximadamente.

Longitud: 25 centímetros aproximadamente.

 

DISTRIBUCIÓN

© Martin D. Parr
El Zorzal Real cuenta con sus mayores efectivos poblacionales en los fríos bosques de Rusia y Escandinavia.

 

El Zorzal Real tiene su área natural de nidificación, por donde se distribuye, por las zonas norte y central de Europa, principalmente en Escandinavia y Rusia, llegando por el Sur hasta Alemania y Suiza, desplazándose en los inviernos más crudos y fríos hacia zonas más sureñas de Europa, formando grandes bandadas a veces junto a otros Zorzales. En la Península Ibérica es estrictamente invernante, mostrándose escaso en general, salvo en el norte y en Castilla y León  donde es algo más abundante, siendo más escasos conforme nos acercamos al sur, dónde su presencia está condicionada por los inviernos muy fríos.

 

CARACTERÍSTICAS ANATÓMICAS

© Martin D. Parr
Zorzal real, en el que se aprecia los detalles grises-azulados de la cabeza.

 

El Zorzal Real es algol más pequeño que el Zorzal Charlo y tiene el dorso de un color pardo anaranjado, el pecho es de un tono pardo claro con unas motas negras muy marcadas, la cola es oscura en su parte superior y las partes inferiores de las alas son blancas, aunque quizás la señal más identificativa de este Zorzal sea la cabeza, que se muestra en un tono gris azulado muy bonito.

 

HÁBITATS NATURALES

© Martin D. Parr
Aunque el Zorzal Real es un ave omnivora, al escasear los insectos en invierno, suele moverse en zonas en que abunden los frutos silvestres o cultivados.

 


Como los demás Zorzales Invernantes, durante su estancia en la Península Ibérica es un ave muy ligada a los olivares, vegas y prados naturales, compartiendo estos hábitats con los Zorzales Comunes y Zorzales Alirrojos, a los que se les puede ver formando grandes bandadas. También podemos encontrarlos en zonas de montaña, entre los claros de los pinares y zonas adehesadas, siempre que cuenten con frutos silvestres, con los que atender su dieta alimenticia. 

 

NIDIFICACIÓN

© Martin D. Parr
La presencia de frutos, silvestres o cultivados, es esencial dentro de un territorio para que pueda establecerse en el mismo el Zorzal Real, para llevar a cabo la nidificación.

 

La reproducción del Zorzal Real no difiere mucho de la de las otras especies de Zorzales y hace su nido con algo de barro y pequeñas briznas de hierbas forrándolo interiormente con plumillas. Las puestas suelen contar de entre 4 a 6 huevos de color azul verdoso con finas motitas oscuras y alrededor de los 15 días de vida los polluelos ya están en condiciones de abandonar el nido, siendo alimentados por sus progenitores algunos días más.

 

ALIMENTACIÓN

© Martin D. Parr
Zorzal Real comiendo frutos silvestres en invierno.


Su alimentación es muy variada, pues son omnívoros, por lo que pueden consumir una gran variedad de insectos, caracoles, lombrices y gusanos, así como diferentes bayas, frutillas y también semillas. Durante el invierno, en que escasean los insectos, su dieta es esencialmente frugívora, formando bandadas a la hora de alimentarse, que se desplazan de aquí para allá en busca de comida.

 

CANTO

© Martin D. Parr
Sobre el canto del Zorzal Real, se ha dicho que recuerda al de las currucas, por sus frecuentes carraspeos.

 

El canto más identificativo del Zorzal Real son frecuentes carraspeos, con una especie de “chac-chac” que emite en vuelo y el típico “siih” característico de muchos Zorzales.

 

EL ZORZAL REAL EN LA SIERRA DE BAZA

© Martin D. Parr
Un ave muy recelosa, y desconfiada del hombre, es difícil ver al Zorzal Real con detalle desde una distancia cercana.

 

Hay documentos gráficos de la existencia del Zorzal Real en invierno en la Sierra de Baza, sin embargo su abundancia está estrechamente ligada a la dureza de los inviernos en la Península Ibérica, pues es entonces cuando bajará al sur de la península, ocupando sus sistemas montañosos, es lógico que en inviernos suaves esta ave no baje tan al sur y se quede en el centro y norte de la Península donde tampoco es abundante.

© Fotografías: Martin D. Parr

© Texto: Juan Antonio Dengra Martínez
Monitor de educación ambiental y guía local en el Altiplano de Granada

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Tlf. 653416330