EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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En toda la primavera solo han llovido 53,30 mm y se han alcanzado temperaturas próximas a los 40º C
 

© José Ángel Rodríguez
Puesta de sol en el Parque Natural Sierra de Baza

 

A las 18 horas, 35 minutos del 21 de junio, hora oficial peninsular, finalizaba la primavera del año 2015, para dar paso al verano, estación que durará Tendrá una duración de 93 días y 15 horas, terminando el 23 de septiembre con el comienzo del otoño. La primavera de 2015 comenzó el 20 de marzo a las 23h 45m hora oficial peninsular, habiendo tenido una duración de 92 días y 18 horas.


Una primavera muy cálida, que arrancó con mucho frío


La primavera de 2015, comenzó marcada por la entrada de una serie de frentes atlánticos consecutivos que aportarán una "clara inestabilidad" y un descenso térmico acusado sobre todo de las máximas, que las temperaturas máximas descendieron hasta los 8,5º C el 24 de marzo, con cotas de nieves muy bajas, aunque se interpretaba que se encontraba dentro de lo habitual en la transición de invierno a primavera. A mediados de mayo se alcanzaron en nuestra zona temperaturas próximas a los 40º, siendo el 13 de mayo, con 37,6º C el día de más calor de la primavera.


También muy seca


En cuanto a precipitaciones, la primavera ha sido también muy seca, habiéndose contabilizado lluvia en la Estación Meteorológica de Baza durante tan solo 19 días, con unas precipitaciones totales de tan solo 53,30 mm., valor que queda en torno a un 60 % por debajo de la media del trimestre en la zona de Baza.


Una especial incidencia en la fauna silvestre


En la comarca de Baza, el déficit primaveral de precipitaciones se añade el que ya se había manifestado en el último invierno, lo que está provocando una importante sequía, que ha tenido una especial incidencia en los cultivos agrícolas de nuestra comarca y también en la Sierra de Baza, donde hemos visto fuentes muy escasas de agua, que podrán ter minar de secarse este verano. Apenas ha habido floración y esto se ha traducido en una población muy baja de insectos, con incidencia especial en las aves insectívoras y en toda la cadena trófica, por lo que apenas hemos visto crías de pájaros. Un dato que deben de considerar seriamente los cazadores, especialmente los de la perdiz con reclamo, es que han sido muy escasas las perdices que han criado este año, por lo que si su población ya estaba bajo mínimos después del verano va a quedar muy tocada y la presión cinegética puede poner en riesgo de desaparición la especie en nuestra sierra, por lo que se deberá tener mucha sensibilidad en este tema, si es que se quiere seguir cazando perdices en la Sierra de Baza en futuros años.


Un déficit hídrico que se arrastra


De conformidad con los datos hechos públicos por la Estación Meteorológica de Baza, correspondientes a la pasada primavera, especialmente seco ha sido el periodo comprendido entre el 28 de abril y el 28 de mayo, un mes, en el que tan solo se contabilizó lluvia, aunque de forma muy exigua en un solo día el 20 de mayo en que se contabilizaron 0,2 mm. El día de más lluvia de la pasada primavera fue el 26 de abril con 19,6 mm., lo que supuso el 36,77 % de las lluvias totales de la primavera, registrada en nuestra zona.


Peligro extremo de incendio en nuestros montes


Esta falta de precipitaciones ha tenido ya una especial incidencia en los cultivos herbáceos de secano, con una cosecha de cereales prácticamente perdida, también en los árboles, que están teniendo una floración muy pobre, como ocurre con los olivos, pero es de estimar que se agrave en las próximas fechas, Si la primavera se considera una estación de transición al verano, dentro del clima mediterráneo, este año podemos decir que el verano se adelantó y prácticamente no hemos tenido primavera, por lo que nuestros campos y montes no han podido prepararse para el verano y mucho nos tememos que este año la sequía estival sea especialmente dañina, por lo que deberemos tomar las máximas precauciones ante el gran enemigo de los montes: el fuego.