EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 213 –  MARZO 2017
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Presentan distinto grado de afectación unas 20.000 hectáreas, de las que unas 5.000 presentan una severa defoliación y graves daños

 


© Proyecto Sierra de Baza
Detalle de masa de pinar completamente defoliada por la oruga de la procesionaria en las inmediaciones del paraje conocido como Cuatro Caminos, en dirección a la aldea de El Tesorero.
(Fotografía tomada en noviembre-2015).


La plaga de procesionaria se sigue extendiendo por el Parque Natural Sierra de Baza y es especialmente visible en estas fechas, estimándose que afecta a una superficie en torno a las 20.000 hectáreas, en distinto grado de afectación, habiendo superado incluso los niveles de la plaga del invierno 2009/2010 en el que se detectó una virulenta plaga de procesionaria en el Parque Natural Sierra de Baza, que afectó a una superficie próxima a las 15.000 has., lo que era algo sin precedentes históricos, que se ha visto superado con la magnitud de la plaga padecida este año, en el que una amplia superficie de pinos del Parque aparecen defoliados con un aspecto desolador, dando la impresión de que sus árboles han sufrido un incendio. La plaga es particularmente visible desde el recorrido por la carretera de Caniles a Escúllar, también en las inmediaciones de la aldea de El Tesorero, en la zona silicícola del parque así como en todas la cuenca de los ríos Uclías y Moras, aunque la plaga se extiende y ha llegado a afectar a la zona de pinos oromediterráneos del macizo central, donde se localiza la más significativa población de pinos oromediterráneos autóctonos de este espacio protegido, habiendo podido comprobar cómo la procesionaria está presente en esta zona, de un modo muy significativo y dañino, afectando a un número muy elevado de estos ejemplares autóctonos.


El estado de sanidad forestal dentro de unos altos factores de riesgo



 © Proyecto Sierra de Baza
Cedro gravemente atacado por la procesionaria en la vía de acceso a Cerro Quintana, con el poblado minero de El Tesorero al fondo.


Técnicos forestales consultados por Proyecto Sierra de Baza, destacan en sus apreciaciones como a simple vista, y recorriendo las principales vías que recorren este Parque, se puede observar el impacto que ha derivado de este lepidóptero, convirtiéndose en una plaga de especial magnitud, que ha llevando el estado de sanidad forestal que afecta a los factores de riesgo, por las consecuencias que se derivan, tanto por el peligro de ataque de xilófagos, como el posible riesgo de  incendio, que en este caso se sitúa en valores exageradamente elevados. Destacando como claramente se ha superado las escalas del límite de margen de actuación, ya que se ha producido una infección en las que incluso las Guías más prestigiosas de Sanidad Forestal, hacen referencia a la poca frecuencia de ataque en especies de Cedrus sps., una especie que está sufrido los ataques de la oruga de la procesionaria, como se pone de manifiesto ilustrativamente en la imagen que publicamos.


Los datos técnicos de la plaga ponen de manifiesto su virulencia y gravedad



 © Proyecto Sierra de Baza
Detalle de masa de pinar completamente defoliada por la oruga de la procesionaria, paraje de Piedras Blancas. (Fotografía tomada en noviembre-2015).

 

Sintetizando los datos técnicos de esta plaga, podemos destacar los siguientes:

- Especies afectadas: Pinus sylvestris subsp. nevadensis, Pinus nigra subsp. salzmanii, Pinus pinaster, Pinus halepensis, Cedrus sps.

- Rango altitudinal: 1.450 – 2.150 m.

- Superficie total afectada: Tras realizar la cuantificación en el Mapa Topográfico Nacional E 1:10.000 tratadas con ArcGis, se contabiliza una superficie total entorno a las 20.000 ha. de las que unas 5.500 ha. presentan una grave defoliación.

- Distinción de la superficie gravemente afectada (relación intensidad/superficie): Del total de las 5.500 ha gravemente afectadas (grados 4 y 5, de la escala 0 a 5 que se utiliza por la CMA)  2.550 ha tienen el 70% de los individuos de esa superficie afectados con una defoliación del 99,99% por individuo, el 30% restante se sitúa en 40-80% de defoliación por individuo. El resto de superficie gravemente afectada, es decir las 2.950 ha, están defoliados al 99,99% cada individuo, en el total de los individuos que la componen.

 - Frecuencia de ataque por individuo: Conteo máximo en un mismo individuo 58 bolsones. Media de bolsones 42 por cada individuo afectado. Media de bolsones construidos por el momento en individuo no afectado situado en la zona de influencia, 19.



 © Proyecto Sierra de Baza
Presencia masiva de orugas de la procesionaria en un cedro.
 (Fotografía tomada en noviembre-2015).

 

Estos datos ponen de manifiesto que los grados de defoliación constatados superan, con creces, los niveles y escalas de actuación, tanto es así, que medios técnicos forestales consultados por Proyecto Sierra de Baza, nos han puesto de manifiesto la necesidad de actuar con urgencia en esta masa de pinar de reforestación, “aplicando fungicidas biológicos, con medios aéreos para prevenir la defoliación absoluta incluso de las yemas”.


Cuestionada la viabilidad futura de esta masa de pinar



 © Proyecto Sierra de Baza
Pinos afectados por la oruga de la procesionaria a la altura de las minas del Puerto Palomo a 2.000 metros de altitud, en la zona de pinar oromediterráneo (Zona A2 del PORN).
(Fotografía tomada en noviembre-2015).


Este mismo informe destaca como la respuesta de la masa en la próxima primavera puede ser positiva en cuanto al brote y la renovación foliar, con lo que la recuperación puede ser una realidad, en tanto que, atendamos a que la masa disponga de la suficiente “fuerza” para poder garantizar la persistencia de los individuos, pero se añade como teniendo en cuenta que no ha sido el primer año de incidencia, y que las condiciones climáticas no favorecen a la masa, sino al insecto, en caso de que vuelva a ser atacada en un breve plazo de tiempo, con bastante probabilidad no dispondrá de muchas garantías de persistencia, ya que ésta, ya ha devorado gran parte de cada una de las zonas de división celular y las yemas están siendo devastadas. Terminando por considerar que si se produce una muerte masiva de los individuos afectados, o un simple debilitamiento, el cual ya dispone de un alto grado de apreciación, el inconveniente será la intrusión de xilófagos, no presentes actualmente en la masa, o del crecimiento exponencial de los ya existentes, el cual también será una realidad, con la presencia de plagas y otros factores de riesgo para la viabilidad futura de toda esta masa forestal, por lo que se hace necesario adoptar medidas efectivas CON URGENCIA.