EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 222 –  DICIEMBRE  2017
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Se destaca como el cambio climático está siendo especialmente dañino con los bosques del sureste español

 

Portada del nº 119, de abril-2016, de la revista de actualidad universitaria y divulgación científica “NOVA CIENCIA”

 

Con un paisaje de la aldea minera de El Tesorero, rodeada de centenares de pinos infestados masivamente por la oruga de la procesionaria y en primer plano un cedro invadido por las orugas de la procesionaria, que devoran sus acículas, se presenta la revista de actualidad universitaria y divulgación científica Nova Ciencia de abril-2016. En el desarrollo de esta noticia de portada, se publica en sus páginas interiores un documentado y riguroso reportaje del que es autor Alberto F. Cerdera, el que también incluye otras imágenes de la Sierra de Baza, en Granada, sobre la que se destaca que, como el resto de las áridas sierras del sureste español, está siendo especialmente atacada por la plaga de la procesionaria, provocando defoliaciones tan elevadas como las que ilustran las imágenes que se publican. El reportaje, comienza destacando como “La plaga de procesionaria de este año [2015/2016] es una de las más fuertes que se recuerdan y es un síntoma de la mala salud de los bosques castigados en exceso por la sequía y muy vulnerables al cambio climático a causa de la poca variedad de especies que los comprenden” y traslada la preocupación que se está viviendo por este tema, ya que ni los expertos saben bien qué ocurrirá si se suceden muchos inviernos como el que acabamos de tener, en el que las temperaturas no han registrado los mínimos necesarios para cumplir su papel en la naturaleza de control natural de las plagas.

La preocupación crece cuando los modelos de cambio climático auguran que lo ocurrido en el pasado invierno se volverán a repetir, y cada vez con más frecuencia, y aunque no se sabe bien cómo van a responder los bosques mediterráneos, con la posible sucesión de periodos de sequía e inviernos suaves, se aventuran a afirmar que las masas boscosa y toda la biodiversidad que está asociada a ella van a sufrir, ya que si el bosque de pinos de la región mediterránea está habituado a la oruga de la procesionaria, la que se ha venido presentando con un carácter cíclico, asumible para los bosques, de modo que por norma general suele recuperarse en unos pocos años de sus efectos, ahora con la previsible sucesión de periodos muy secos y cálidos, no se sabe cómo van a poder responder los pinos a la pérdida tan intensa de acículas, por lo que los gestores  forestales están expectantes, también muy preocupados, ante la evolución de esta plaga y sus incidencias en las masa de pinos.

El reportaje termina con una reflexión muy profunda y una llamada a la gestión  forestal adaptativa ante el cambio climático: “El bosque está enfermo y el cambio climático puede acabar con él si no se toman medidas para mejorar su resilencia. Introducir nuevas especies, realizar aclareos puede ser la solución para hacer frente al cambio climático que ya ha comenzado”.   

Una problemática que nos coge de lleno y que estamos viviendo en toda su magnitud en la Sierra de Baza, pese a que por los técnicos de este espacio protegido se haya intentado esconder y ocular la misma, impidiendo que se haya actuado sobre la misma hasta ahora, como ya hemos tenido ocasión de denunciar públicamente en anteriores ocasiones en esta misma revista digital.

                 

Acceso al texto completo del reportaje “El Ocaso del Bosque” (PDF): AQUÍ.

 

Si no llueve de forma abundante antes del 31 de mayo en la Sierra de Baza, pueden morir miles de pinos afectados por la procesionaria este año

 

Situación que presenta una masa de pinos en el las proximidades del Cerro de La Pastora, con cientos de árboles secos.

Fotografía tomada el 23/04/2016     

 

Que la situación es especialmente preocupante en la Sierra de Baza, hemos tenido ocasión de constatarlo en las últimas visitas y trabajos de campo que hemos efectuado a lo largo del pasado mes de abril a este espacio protegido, donde a la incidencia de la masiva plaga de la procesionaria a la que alude la revista Nova Ciencia, se una la del muérdago (Viscum album subsp. austriacum), haciendo aún más frágil la capacidad de estos árboles para superar la adversidades que están sufriendo y son ya centenares los pinos que hemos podido encontrar muertos; aunque está siendo la falta de agua que estamos sufriendo esta primavera el factor más letal en la recuperación de estos ejemplares, de modo que si hemos podido comprobar que muchos pinos que fueron atacados por la procesionaria el pasado otoño-invierno han intentado rebrotar, no han tenido fuerzas para ello y han terminado secándose y muriendo.

Un panorama que puede agravarse notoriamente si en los próximos días no llueve de forma abundante en la Sierra de Baza, ya que de otro modo pueden ser miles los pinos que mueran víctima de la procesionaria, una plaga que se estimaba no podía matar a los pinos, pero claro esto era en circunstancias normales y lo que se está viviendo en la Sierra de Baza no es absoluto normal. Tampoco lo ha sido que se haya intentado negar y esconder esta problemática, llegando, incluso el Consejero de Medio Ambiente de la Junta der Andalucía, José Fiscal, a negar –con grave error como los hechos están evidenciando- esta problemática en su comparecencia parlamentaria sobre este tema (puede ampliarse información AQUÍ).