EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 216 –  JUNIO  2017
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Por Agustín Orduña

 

©Agustín Orduña

Macho de Blanca del Majuelo (Aporía crataegi)

 

 

La Aporia crataegi, vulgarmente llamada Blanca del Majuelo, es una especie de gran envergadura (entre 50 – 58 mm), siendo las hembras ligeramente mayores que los machos.

Su aspecto general es inconfundible, mostrando una mancha discoidal de pequeño tamaño sobre un fondo totalmente blanco, así como venas de color negro en el macho y pardas en la hembra.

Tanto el anverso como el reverso presentan un color blanco  translúcido, surcado por numerosas venas negras (machos) o marrón oscuro (hembras). El cuerpo es de color gris oscuro con antenas en forma de bastoncillos.

 A veces las hembras también presentan zonas completamente transparentes, al poseer menos escamas en sus alas, que los machos. En ambos casos poseen en el margen un ribete oscuro.

En el anverso presentan una estrecha mancha en las alas anteriores.

Por lo tanto existe dimorfismo sexual en esta especie. Las hembras son algo mayores que los machos, y las venas del reverso de las alas anteriores de las hembras son de color pardo, más acentuado conforme se aproximan al margen costal. Mientras que las del macho son negras. Las alas de las hembras suelen ser más transparentes al tener menos escamas.

 

Hembra de Blanca del Majuelo (Aporía crataegi)

 

Su estado de conservación no reviste preocupación y no se encuentra incluida en la Lista roja de la UICN ni en el Atlas y libro rojo de los invertebrados amenazados de Andalucía.

 

Ciclo biológico

Vuela en una sola generación  (univoltina).

En el sur vuelan desde mediados de abril a junio y en el norte de Europa desde finales de mayo a principios de julio, aunque puede haber variaciones, dependiendo de la altitud y el clima.

 

Cópula de la Blanca del Majuelo (Aporía crataegi)

 

 Los huevos se depositan en forma de racimos, en el envés de las hojas y eclosionan 3 semanas después. Los huevos son depositados en lotes de entre 50 a 200, en las hojas de sus plantas nutricias, como el Prunus espinosa o más raramente en Crataegus (espino blanco y otras rosáceas. Son en forma de huso, con numerosas costillas verticales, y de color amarillo brillante en color.

Las orugas pueden llegar a medir hasta 35 mm, son de color gris con una banda ancha negra dorsal que lleva dos líneas anchas de color  pardo anaranjado, la mitad inferior del cuerpo es de color blanquecino.

 

Orugas de la Blanca del Majuelo (Aporía crataegi)

 

Después de alimentarse un tiempo entran en hibernación en el mes de Septiembre, para lo cual construyen colectivamente nidos sedosos en los que pasan el invierno, para lo que viven en una red comunitaria de seda, que hilan en el anverso de las hojas y troncos.

A la primavera siguiente, salen para alimentarse y se les puede ver tomando el sol en el exterior de la tela del nido. En ese momento pueden dividirse en grupos más pequeños y continuar alimentándose hasta alcanzar su máximo desarrollo. Conforme van creciendo se van separando en grupos más o menos numerosos, hasta que llegan a su estadio final que se convierten en solitarios, por el mes de Mayo.

Luchan por la posesión y dominio de áreas con plantas cuyas flores son ricas en néctar. Estas luchas pueden tornarse violentas, aunque nunca llegan a causar lesiones en los contendientes débilmente armados.

Cuando está bien desarrollada la oruga, está cubierta de pelos suaves, pero tóxicos urticantes, (así que cuidado con tocarlas).

Las Crisálidas quedan suspendidas de las ramas o de los tallos de las plantas

La crisálida o pupas (son los mismo) se unen verticalmente por el cremáster (punto de unión con su sujeción) y una cinta de seda para una ramita o rama, cerca  del foodplant, (su planta nutricia)

La crisálida es de color blanco, fuertemente impregnada de color amarillo, con rayas negras en los casos tórax y alas, y puntos negros por todo el abdomen.

Termina el ciclo de su metamorfosis con el nacimiento de la mariposa en Mayo y Junio. Y vuelan desde los 800 a los 1.400 m. de altitud.

Alimentación

 

La alimentación de esta mariposa, es diferente a la de otras especies de la misma familia (Paridaes) o parecidas.

La Aporía crataegi, se alimenta en herbazales, matorrales, espinos y árboles frutales, como el ciruelo (Prunus domestica), cerezo (Prunus avium), melocotonero (Prunus persica), almendro (Prunus amygdalus), el peral (Pyrus communis) y el manzano (Malus domestica), y otras rosáceas como el majuelo (Crataegus monogyna).

 

 

Blanca del Majuelo (Aporía crataegi) libando una flor.

 

Los machos normalmente visitan fuentes de humedad, rica en minerales como:

  • La tierra contaminada con orina y estiércol (majadas y corrales de animales)
  • Los bordes de los charcos ocasionales y barrizales.

Plantas nutricias de las orugas son el majuelo (Crataegus monogyna), endrino (Prunus spinosa), ciruelo (Prunus domestica), manzano (Malus sp.) y otros árboles frutales.

Los adultos vuelan de mayo a principios de agosto.

 

Distribución y hábitat

 

La Blanca del Majuelo está ampliamente distribuida, encontrándose en el norte de África y Oriente Medio y el resto de Asia, hasta Japón. En Europa, está presente en la mayor parte del continente, faltando en gran parte de Noruega y Suecia, islas del Atlántico, islas Baleares, Córcega, Cerdeña, Creta, otras islas del egeo y Gran Bretaña.

 

Curiosidades

 

En parajes del Parque Natural Sierra de Baza como  la zona del Refugio del Cascajal, donde es relativamente abundante, pude observar el comportamiento de esta mariposa. Era un día cálido y soleado de junio, había multitud de Aporias volando. Imposible de poder fotografía a ninguna, por su inagotable vuelo, apenas si se posaban y cuando me acercaban le faltaban alas, para salir huyendo.

 

Blanca del Majuelo posada en una gramínea.

 

A la tarde, sin embargo se produjo un cambio en el tiempo; se levanto viento por la proximidad de una tormenta, el sol se oculto y refresco tanto que hizo falta forro polar. Visité la misma zona de nuevo, sin ser capaz de ver ninguna mariposa en vuelo, pero quedé sorprendido al descubrir que casi todas las flores tenían una, dos y hasta tres Aporias, cada una se agarraba con firmeza a su planta, donde permanecieron hasta que los vientos disminuyeron y las temperaturas subieron de nuevo al final de la tarde. Tiempo que aproveché para sacar algunas fotografías, que en esta ficha les muestro.

Fuentes: Biodiversidad virtual, Wikipedia, Waste Magacine, Mariposas por la vida – en memoria de Gabino Martin.

 

Agustín Orduña

Fotógrafo de Naturaleza