EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 215 –  MAYO  2017
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Se estima en más de 50.000 los árboles que han muerto en los últimos 4 meses, una cifra que puede quedar empequeñecida en un corto plazo de tiempo 

 

© Proyecto Sierra de Baza

Masa de pinos que se han secado en los últimos días en la zona del Barranco de Las Asperillas. Una situación que se repite a lo largo de kilómetros, hasta el entorno de la Casa Forestal de El Cerrón.

 

En la Revista Digital  SIERRA DE BAZA de agosto pasado, informábamos de cómo miles de pinos se estaban secando en la Sierra de Baza, siendo las zonas más afectadas grandes extensiones de pinares de reforestación de las cuencas de los arroyos Uclías y Balax, particularmente Pinos Resineros (Pinus pinaster) donde sus debilitados árboles estaban siendo masivamente invadidos por las plagas forestales de insectos perforadores, dejando constancia de que era necesario extremar las medidas de control fitosanitario, antes de que se siguiera extendiendo aún más las plagas de insectos perforadores por la superficie del Parque Natural Sierra de Baza, haciéndose epidémica y afectando a grandes extensiones de este espacio protegido (puede ampliarse información AQUÍ).

 

Las zonas afectadas siguen creciendo, especialmente hacía el este, en dirección a la provincia de Almería

 

 

© Proyecto Sierra de Baza

Panorámica de los montes que rodean El Cerrón, en el límite con la provincia de Almería, dándonos la falsa sensación de estar ante un paisaje de bosques caducifolios emplazados en las cumbres.

 

A final del pasado mes de octubre, nos desplazábamos a la zona del Barranco de las Asperillas, donde se localiza la popularmente conocida como “Encina de Los Caler” para documentar y evaluar su estado, al habernos informado de que se está secando, una noticia de que también nos ocupamos en esta revista digital, pudiendo comprobar cómo el número de pinos que se han secado en los últimos días es especialmente alto y zonas que aparecían verdes y frondosas hace poco tiempo son ahora bosques muertos, sin vida aparente alguna.

Hasta tal punto se ha disparado el número de árboles que se han secado en las últimas fechas, que si en el pasado mes de septiembre hacíamos una estima de que habían muerto en la Sierra de Baza unos 20.000 árboles. Ahora, cuando solo ha pasado poco más de un mes, estimamos que se han superado ya los 50.000 árboles que se han secado y lo que es más grave y preocupante: el número de los árboles que se están secando siguen creciendo exponencialmente, sin nada que ponga control a esta dramática situación, masivamente invadidos por insectos perforadores que se están viendo favorecidos en sus ataques hacía estos debilitados por unas inusualmente bajas precipitaciones, hasta el punto de que en el pasado año meteorológico (septiembre-2015/septiembre-2016) la Estación Meteorológica de Baza tan solo contabilizó 185 mm, unos datos propios de un predesierto.

 

El Cerrón, uno de los parajes más afectados

 

© José Ángel Rodríguez

 Imagen histórica de El Cerrón, tomada el 01/11/2010 con motivo del XIV Safari Fotográfico Parque Natural Sierra de Baza, en el que se incluyó como “Objetivo Fotográfico de Caza” de esa edición.

 

Especialmente grave es la situación que presenta el entorno de El Cerrón, muy próximo ya al límite de la provincia de Almería, el que era uno de los enclaves forestales más bonitos y atractivos del Parque Natural Sierra de Baza, con un oasis de biodiversidad vegetal y animal en su árido entorno. Un paisaje que como ponen de manifiesto las imágenes que reproducimos se ha transformado drásticamente.

En toda esta zona ha entrado en un colapso la mayor parte de su masa forestal y las encinas parece que son la única especie arborea que aguantan la situación y la práctica generalidad de los pinos de sus montes aparecen invadidos por insectos perforadores y un elevadísimo número se han secado en los últimos días, llenando de colores ocres estos paisajes. Pero no han sido sólo los pinos los que se han secado, también están corriendo similar suerte decenas de cedros que fueron plantados en las décadas de los años 50/60 del pasado siglo, al igual que los almendros, los que daban importantes frutos hasta ahora para la fauna silvestre, y su bosque galería, uno de los hasta ahora más bonitos y mejor conservados del Parque Natural Sierra de Baza, que ha comenzado a llenarse cadáveres de chopos desnudos, que dan a la zona un aspecto desolador y que invade aún de más pena, cuando hace poco tiempo que has tenido ocasión de visitarlo y documentar en imágenes toda su belleza otoñal. Una pena, porque estas fotos ya no podrán tomarse más en la Sierra de Baza.