EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 213 –  MARZO 2017
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Por Víctor Azor

 

© José Ángel Rodríguez

Fotografía tomada desde las proximidades de El Moro, en la que se aprecian los beneficiosos efectos de las repoblaciones forestales para el control de la erosión

 

La Sierra de Baza se caracteriza por una inmensa cantidad de pinos de repoblación, pero no son todos iguales aunque lo parezca, cada uno tiene sus propias características que lo hacen más idóneos para una zonas que para otras. En este artículo mostraremos una pequeña guía identificativa para conocerlos y no confundir unos con otros pues cada uno tiene su propias particularidades. El género Pinus se caracteriza por tener las hojas con formas de agujas (acículas) se encuentra en pares, es decir, se disponen de dos en dos (salvo alguna excepción). 

En la guía que he confeccionado se han ordenado según las altura optima donde se desarrolla, sin embargo al encontrarnos en una isla bioclimática donde las precipitación están muy relacionadas con la altitud, los pinos se encuentran en los limites altitudinales superiores e incluso un poco superior.

 

Nombre científico

Nombre común

Altitud (mts)

Ubicación

Características del fuste

Características de las piñas

Caracteristicas de las acículas

Pinus halepensis

Pino Carrasco

300-1400

Zonas basales.

Porte tortuoso.

Piñas sujetas a las ramas a través del pedúnculo. No se caen al suelo al madurar, se quedan en las ramas

 

Pinus pinaster

Pino resinero o rodeno

600-1300

Zonas Intermedias

 

Piñas de mayor tamaño y pinchudas.

 Acículas grandes y pinchosas.

Pinus nigra

Pino salgareño

1000-1500

Zona superior

Corteza del fuste grisácea.

 

 

Pinus sylvestris

Pino silvestre

800-2000

Zona superior.

Corteza superior del tronco en color asalmonado.

 

Acículas pequeñas y pinchosas.

 

Cabe recodar que la mayoría de los pinares de la Sierra de Baza fueron repoblaciones ejecutadas en las décadas de los años 40, 50 y 60 del pasado siglo, con el fin de evitar la erosión que empezaba a aparecer en las zonas de mayor pendiente. Estos trabajos silvícolas se hicieron con los conocimientos de aquellos tiempo y no quiere decir que fueran mal ejecutadas o con especies no indicadas, sino que los conocimiento y experiencias que se tenían recomendaban plantaciones monoespecíficas de pinos (una sola especie) según un criterio altitudinal dando lugar a un mosaico de masas coetáneas que ocupan de forma continúa grandes extensiones.

Es de agradecer que las masas forestales de repoblación han hecho su papel de frenar la erosión y conservar el suelo pero debemos ayudar para que evolucionen al siguiente nivel mediante limpias, clareos o claras..., según la masa que corresponda. No es viable una masa monoespecífica con todos los pies con las mismas características pues una nevada, temporal de viento, enfermedad o plaga o la combinación de alguno de esos factores puede afectar al conjunto total de la masa. Es verdad que un foco aislado de procesionaria, hongos, muérdago, perforadores, caídas por el viento  y nieve.... puede clarear la  masa y abrir rodales pero hay que evitar que afecte a toda la población mediante la diversificación de clases de edad. Una política de no actuación puede estar justificada con la diversificación y apertura de huecos en el pinar pero no justifica dejar el monte a su propio devenir pues estamos expuestos a la eliminación completa de la masa por las “no actuaciones”.

Según distinto estudios las densidad optimas para masas con objetivo productor-protector, en donde el fin es asegurar la estabilidad y el vigor de de la masa frente a otros aprovechamientos como el maderero, son las siguientes:

-Pinus halepensis: Agencia Local de Desenvolupament Forestal (2003). Pies de 35-45 años entre 800-1500 pies/ha

- Pinus pinaster: (Compendio de selvicultura aplicada 2008. R. Serrada, G. Montero y J.A. Reque ). 600 pies/ha

- Pinus nigra: Al tratarse de masa coetáneas no hay datos concretos y debe aplicarse criterios específicos. Puede plantearse la aplicación de un aclareo sucesivo uniforme para lo que en primer lugar hay que diversificar edades para llegar a una distribución equilibrada de clases de edad que se alcanzará mediante cortas anticipadas y retrasos de cortas frente a la edad de madurez (Madrigal, 1994; Solis y Cabrera 1998). Al ser masas repobladas  no se conoce la regeneración natural  por lo que se deberá actuar con cautela para diversificar la masa y el regenerado.

- Pinus sylvestris: Densidad optima de 500-600 pies/ha, con  aclareo entre los 30-35 años. Aun cuando nuestros pinares de reforestación de esta especie tienen una edad y densidad mayor, no es tarde para disminuir la densidad con el fin de sanear y revitalizar las masas existentes de esta especie.

Estamos en una localización de borde, limítrofe, o de transición con lo que las actuaciones de revitalización y protección de nuestros pinares deberían ser prioridad máxima para conservar el patrimonio natural propio que lentamente está decayendo. Creo en los principios conservacionistas de “no actuación” pero cuando se justifica con algunas experiencia anterior, con algunos procedentes, con alguna ejemplo anterior pero no quiero que la Sierra de Baza sea el banco de pruebas de la Naturaleza cuando aún se puede intentar actuar para abordar el tema de decaimiento de las masas.

Víctor Azor López

Ingeniero Técnico Forestal