EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 226 –  ABRIL 2018
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El territorio reúne, dentro de un paisaje de muy alto valor y belleza, el mayor número de construcciones funerarias prehistóricas de España

 

© José Ángel Rodríguez

Panorámica del Valle del Río de Gor, con la bella población de Gorafe al fondo

 

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó el pasado 20 de febrero, inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (sobre esta catálogo puede ampliarse información AQUÍ), con la categoría de Zona Arqueológica, el Paisaje Megalítico del Río Gor, en los municipios de Baza, Gor, Gorafe, Guadix y Villanueva de las Torres (Granada).

Este trámite culmina el proceso iniciado por Resolución de 8 de marzo de 2017, de la Dirección General de Bienes Culturales y Museos, por la que se acordaba incoar el procedimiento para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Zona Arqueológica, del Paisaje Megalítico del río Gor, en los términos municipales de Gor, Gorafe, Villanueva de las Torres, Guadix y Baza (Granada), que fue publicado en el BOJA número 54, 21 de marzo de 2017, al que puede accederse AQUÍ.

 

Un paisaje singular de gran atractivo y relevancia

 

© José Ángel Rodríguez

Paisaje megalítico del valle del Río de Gor, a la altura de Gorafe.

 

El valle del río Gor es un territorio singular, bien definido y caracterizado, con unas peculiaridades fisiográficas que conforman unos paisajes de gran atractivo y relevancia. El conjunto del valle goza de una posición estratégica que pone en comunicación el valle del río Guadiana Menor, y desde éste el del Guadalquivir, con la Sierra de Baza y el altiplano granadino. En este contexto regional, el río Gor corta los materiales geológicos del glacis de la Sierra de Baza y abre un paso natural entre ambas regiones, materializado en la forma de un auténtico cañón de casi 200 m. de profundidad, hendido en medio de un gran llano al pie de la sierra. Este territorio, de singular atractivo paisajístico, es el lugar de localización de uno de los complejos megalíticos más destacados de Andalucía, la Península Ibérica e incluso en el contexto del megalitismo europeo. El elevado número de sepulturas y su agrupación en densas necrópolis, su materialización arquitectónica y su interrelación con un territorio de gran singularidad paisajística hacen de este complejo un elemento patrimonial de primer orden.

 

La mayor concentración megalítica de España

 

© José Ángel Rodríguez

Dolmen en el paraje del Coquín. Es el número 134 del inventario.

 

© Raúl García de Paredes

Interior del dolmen 134.

 

El patrimonio arqueológico que se ha conservado hasta nuestros días está compuesto por 155 sepulturas megalíticas, aunque son algunas más las que se han perdido o destruido en los últimos años, agrupadas en 10 necrópolis que recorren el territorio, articuladas a lo largo del cauce del río y distribuidas por las terrazas que descienden desde el glacis, en el mismo borde de éste o en el llano.

Las sepulturas megalíticas del río Gor conforman un conjunto espectacular por diversos criterios como la formalización arquitectónica de las sepulturas y su tipología, el número y densidad de las mismas, su agrupación en necrópolis y el patrón de asentamiento de las mismas o la íntima asociación al territorio y al paisaje en un territorio perfectamente delimitado.

La construcción de los dólmenes se fecha entre finales del Neolítico y la Edad del Cobre, aunque su uso pervive en el tiempo, testimoniado por la aparición de brazaletes de plomo y plata que indican su reutilización en el Bronce Final. Se han propuesto diversas clasificaciones tipológicas para las tumbas, distinguiéndose en función de la forma y tamaño de su cámara funeraria y la presencia de corredor de acceso.

En cuanto al emplazamiento, se pueden distinguir básicamente tres tipos de necrópolis: aquellas que muestran las tumbas alineadas y relativamente dispersas en las cuerdas que suben desde el fondo del valle hasta el altiplano circundante (como la Cuesta de la Sabina), aquellas donde los sepulcros se encuentran básicamente concentrados en puntos intermedios, aprovechando las terrazas que descienden desde el glacis y cercanos a los poblados (Hoyas del Conquín) y aquellas localizadas en el borde del altiplano (Llanos de Olivares). Este patrón territorial remarca las rutas de desplazamiento, con los rebaños, desde el fondo del río hasta el altiplano y determinadas vías hacia el interior de éste, coincidentes con caminos tradicionales. El eje principal de articulación de este paisaje se orienta en dirección norte-sur, siguiendo el cauce del río y enlazando las salidas hacia el Guadiana Menor.

 

Necesaria su protección y puesta en valor

 

© José Ángel Rodríguez

Dolmen en el paraje de Las Majadillas.

 

Todo el conjunto del Valle del Río de Gor, en la Depresión de Guadix-Baza, es un lugar de gran interés arqueológico, pero también paisajístico, por lo que se hace necesario la protección de este elementos geográfico, ya que como venimos comentando se trata de un lugar que ha atraído al hombre desde la antigüedad, y una ilustrativa muestra de ello es la cultura megalítica que quedó inmortalizada a lo largo de este singular valle, en el que las poblaciones neolíticas que se asentaron aquí, a principios del V milenio A.d.C. formaban una sociedad compleja, jerarquizada, y con una economía de tipo agro-pastoril. Vivían en casas excavadas en las laderas o en construcciones de piedra con tejados de ramas, y enterraban a sus muertos en el interior de unas edificaciones muy peculiares: los dólmenes.

Otros elementos dignos de mención son los asentamientos y poblados de época prehistórica, entre los que se encuentran: El Cotillo (asentamiento fortificado calcolítico), Solanas del Conquín (calcolítico) Cuesta de Gor. (calcolítico y tardorromano), los poblados prehistóricos de Hoyas del Conquín (calcolítico y argárico). Puntal del Cuervo (calcolítico), Cueva de Vergara (neolítico y argárico), Los Tollos I (argárico), Los Castaños. (neolítico), La Fuentecilla (prehistoria reciente), Cerro del Culantrillo (argárico), La Fuentecilla II (neolítico y argárico) y Barranco del Tollo (argárico). El elenco de bienes arqueológicos se completa con aquellos correspondientes a otras épocas históricas como la villa romana de Baños de Alicún, la alquería de Baños de Alicún o las cuevas de los Algarbes, de época medieval, excavadas en un cortado arcilloso muy inexpugnable y que desempeño un importante papel defensivo.

 

© José Ángel Rodríguez

Dolmen en el paraje de Los Baños de Alicún, en un entorno de gran belleza paisajística.

 

Sobre la arquitectura megalítica del Río de Gor, puede ampliarse información AQUÍ.