EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 231 –  SEPTIEMBRE 2018
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Pese a reconocerse los malos momentos por los que está pasando la especie, nada efectivo se ha hecho para favorecer su recuperación

 

© José Ángel Rodríguez

Ejemplar juvenil de tórtola europea nacida este año en la Sierra de Baza.

 

Por Orden de 5 de julio de 2018, publicada en el BOJA nº 134 de fecha 12 de julio pasado, a cuyo contenido completo pueden accederse AQUÍ, se hacía pública la normativa, por la que se fijan las vedas y periodos hábiles de caza en el territorio de la Comunidad Autonómica de Andalucía, y se establecen normas para la presente temporada cinegética 2018/2019. Una normativa que contempla, pese a las voces de quejas que se vienen levantando, la caza de la tórtola durante la llamada media veda, así aparece en el artículo 3 en el que se ocupa de la llamada media veda para la caza de codorniz, tórtola, palomas y córvidos, permitiendo su caza los jueves, sábados, domingos y festivos de carácter nacional y autonómico desde el primer domingo del periodo comprendido entre el 18 de agosto y el 21 de septiembre, excepto en la zona costera de la provincia de Cádiz, definida en el Anexo I, donde se podrá cazar todos los días de la semana desde el primer domingo del período comprendido entre 1 y el 21 de septiembre. Se incluyen todas las palomas cazables: torcaz, zurita y bravía.

Exclusivamente se ha prohibido la caza en Andalucía de esta especie, la tórtola europea, en el período general de la caza menor, es decir, desde el primer domingo del período comprendido entre el 6 de octubre y el 3 de enero, lo que no resuelve nada, ya que en estas fechas las tórtolas se han ido a África y no quedan en los campos y montes de España, por el carácter de especie migratoria estival.

La Consejería de Medio Ambiente no ha atendido tampoco las voces que venían alertando de que este año, por la primavera tan fría y lluviosa que se vivió, protagonizó un retraso en la llegada de la tórtola para nidificar, lo que tendría una incidencia muy negativa en el desarrollo de los pollos, particularmente los de la segunda nidada que no estarían en condiciones de efectuar vuelos largos que los mantuvieran alejados de las escopetas de caza. 

La tórtola europea, en el pasado muy frecuente en los paisajes agrarios y forestales de la península, ha visto cómo sus poblaciones caen en torno a un 25% en España entre 1998 y 2017 según los datos de seguimiento de SEO/BirdLife. Otros estudios específicos apuntan a caídas en torno al 40%. En Europa, el declive llega hasta el 70% si se comparan los datos actuales con los de 1980.

Esta misma normativa contempla como podrá seguir cazándose la perdiz roja con reclamo  en la Sierra de Baza desde el 25 de enero al 7 de marzo, con un cupo de cuatro piezas por persona cazadora y día. Otro contrasentido más que unir a la errónea gestión cinegética que se está llevando a cabo en los montes de Andalucía, donde especies emblemáticas de nuestros montes están desapareciendo por múltiples razones, entre ellas la errónea gestión cinegéticas de estas especies vulnerables de nuestra fauna más emblemática.

 

La Comisión Europea, con el apoyo de España, aprueba un plan para la recuperación de la tórtola

 

© José Ángel Rodríguez

Tórtolas.

 

El amparo legal a la caza de la tórtola en Andalucía, choca con el plan recientemente aprobado por la Comisión Europea para la recuperación de la especie que incluye medidas de mejora para frenar su principal amenaza, la destrucción del hábitat, y una moratoria de su caza hasta que se recupere el número de ejemplares, lo que ya no va a ser posible este año en Andalucía, aunque esperamos que efectivamente llegue esta moratoria cinegética de la caza de la tórtola en el año 2019, sin más demoras ni pretextos.