EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 233 –  NOVIEMBRE 2018
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Una zona con un singular atractivo geológico, pero también con una alta biodiversidad que debe saberse poner en valor de una forma sostenible

 

Por José Ángel Rodríguez

 

© José Ángel Rodríguez

Panorámica de Gorafe en el Valle del Río de Gor.

 

Con el nombre de “Geoparque del Cuaternario - Valles del Norte de Granada”, se viene  dado a conocer en los últimos meses una interesante iniciativa de desarrollo local supramunicipal basada en el valor excepcional del patrimonio geológico y los recursos naturales y culturales de la zona del norte de la provincia de Granada. La zona delimitada para este proyecto abarca una extensión de 1.410 km2, afectando a 34 municipios de las comarcas de Baza, Guadix y Huéscar. Territorio que se estima, puede aportar a la Red Europea de Geoparques un contexto geológico y paisajístico natural, directamente relacionado con los procesos, agentes y resultados geológicos y paleobiológicos acontecidos durante el periodo Cuaternario en el continente europeo.

Desde el punto de vista paisajístico, toda esta amplia zona, tiene una serie de elementos definidores en común, con la presencia de un cinturón de montañas, que superan los 2.000 metros de altitud en muchos de sus puntos y que rodean un paisaje estepario dominante, salpicado de oasis de vida verde integrado por las vegas próximas a sus poblaciones, con una serie de subdesiertos de origen natural localizados a lo largo de estos valles, creados por las características del suelo y modelados por la acción del clima y no por la mano agresora del hombre. Territorio en el que se da cobijo a un mosaico paisajístico muy peculiar, en el que se localiza una rica comunidad vegetal y animal, que ha sabido adaptarse, a lo largo de los millones de años de evolución natural de este territorio, a sus condiciones de vida, en mucho caso hostiles, para la supervivencia, lo que ha permitido el desarrollo de unos ecosistemas vegetales y formas de vida animal muy peculiares, en la que dominan los elementos endémicos, de gran importancia e interés botánico y faunístico.

 

La geología un componente fundamental de este territorio, aunque no es el único

 

© José Ángel Rodríguez

Alcaraván (Burhinus oedicnemus) una de las aves esteparias presentes en el Geoparque.

 

La consideración de este territorio desde el exclusivo punto de vista de la geología, está siendo un error que estamos detectando en muchas presentaciones, trabajos y audiovisuales que se están promocionando para la difusión del Geoparque, que arranca desde la misma memoria justificativa del propio proyecto, en la que se quiere poner el énfasis en destacar como el Geoparque del Cuaternario - Valles del Norte de Granada es un territorio geológico y natural que contiene el testimonio pétreo de la historia geológica de un gran río y de un lago, que fueron activos entre 5,3 millones de años y, aproximadamente, 450.000 años durante una etapa endorreica; tras la cual, sus sedimentos se han ido erosionando en una nueva etapa exorreica que continua en la actualidad, que ha configurado el modelado actual del Geoparque, caracterizado por decenas de miles de cárcavas, que dominan el paisaje, muy erosionado y quebrado. Planteamiento que estimamos que aunque atractivo e interesante lo es sumamente parcial e incompleto. Quizá los geólogos han pecado de egoísmo y protagonismo, y no ha querido o no han sabido mirar para otros campos de la ciencia como la biología, la botánica, la arqueología o la propia antropología, todos los cuales se encuentran íntimamente relacionados entre sí, ya que no se tiene presente que si bien la geología puede ser un componente fundamental del paisaje del Geoparque del Cuaternario, lo visualmente más aparente, que incluso puede actuar a modo de columna vertebral del territorio sobre el que se localiza, siendo el soporte físico de los ecosistemas terrestres (Serrano y Ruiz, 2007) no se tiene presente que si bien todo este vasto territorio está integrado por una serie de elementos propiamente geológicos de una importancia excepcional, como valles, montañas, cárcavas, ríos o barrancos, por citar algunos de ellos, coexisten con otros factores naturales como son la flora y vegetación o la fauna, también con otros elementos culturales, como es la histórica presencia humana en este territorio, y el secular aprovechamiento de sus recursos naturales por el hombre. Todo lo que ha venido modelando y configurando, a lo largo del tiempo, el paisaje actual con los resultados visuales constatables.

 

Los georrecursos del Geoparque, no pueden estudiarse ni valorarse de forma aislada

 

  

© José Ángel Rodríguez

Galápago leproso (Mauremys leprosa) en termorregulación corporal en una charca temporal.

 

Por ello, queremos hacer una llamada de atención para que al referirnos al Geoparque del Cuaternario no solo se hable de los acontecimientos geológicos que dieron vida a estos lugares, de la litología de sus suelos o de las unidades gemorfológicas, como ciencia que estudia las formas de la superficie terrestre,  de los factores que contribuyen a su desarrollo y de los procesos que la originan (Costa and Baker, 1981). O dicho de un  modo más coloquial, que no miremos solo los valles, ríos, cárcavas, barrancos… sus badlands, que aquí se localizan, lo que estrictamente considerado es el medio físico, sino que también se considere y tenga presente el medio biológico que aquí coexiste con el físico. Que se tenga muy presente la peculiar flora y vegetación que aquí se localiza, que aparece configurada por un alto número de elementos endémicos, cuya solo referencia taxonómica puede exceder notoriamente del contenido de esta reseña periodística, sin olvidarnos tampoco del elemento humano y cultural, que ha coexistido de forma armónica y respetuosa con estas tierras desde hace miles de años.

Nos gustaría que estos estudios y presentaciones sobre el Geoparque del Cuaternario cuando hablen de este territorio, no olviden su flora y vegetación, sus comunidades vegetales, pero también se ocupen de su fauna, con especies muy representativas de los medios esteparios como son las aves, hasta el punto de que aquí se han catalogado 22 de las 25 especies de aves esteparias presentes en Andalucía, de las que 12 aparecen como amenazadas e incluidas en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía (Franco y Rodríguez, 2001), sin olvidar a otros vertebrados de interés también aquí presentes pertenecientes al grupo de los mamíferos, de los anfibios o de los reptiles, que tienen una importancia no desdeñable hasta el punto de que se estima que los Valles y Montes del Norte de Granada mantienen unas comunidades de reptiles caracterizadas por una alta endemicidad, principalmente ibérica, a lo que hay que unir un elevado número de quirópteros y otras especies amenazadas de vertebrados, las cuales suponen un total de 62 especies catalogadas en este territorio hasta hora (Pleguezuelos, 1992, Franco y Rodríguez, 2001, Garrido Garcia, 2006).     

 

La biodiversidad y endemicidad de los invertebrados presentes en el territorio

 

© José Ángel Rodríguez

Mariposa Baza (Euchloe bazae), un endemismo local del Geoparque.

 

Todo ello sin olvidar, tampoco, la microfauna aquí presente. La fauna de invertebrados de los Valles del Norte de Granada es especialmente importante y singular en estos parajes, adaptada a las particulares condiciones del medio, hasta el punto de que se ha estimado que los invertebrados que aquí existen, pese a no aparecer visualmente como relevantes, son el grupo de la fauna más importante, tanto por su riqueza en especies como por la biomasa que suponen (Miguel Simón Mata y otros, 2010). Siendo especialmente relevante datos como el de que esta zona esté incluida dentro de las diez zonas más importantes de Andalucía para el estudio y conservación de los invertebrados continentales (Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, 2006). Pese a lo cual muy pocas –prácticamente ninguna- referencias hemos encontrado cuando se ha  hablado del futuro “Geoparque del Cuaternario - Valles del Norte de Granada” a todos estos pequeños seres vivos.

 

Es preciso, por tanto, un enfoque plural y multidisciplinar del Geoparque, en el que se ponga el énfasis en destacar su atractivo geológico, pero también su riqueza botánica y faunística, su biodiversidad en suma, lo que de hacerse no sólo acrecentará la importancia y singularidades de este territorio, sino que nos ayudará también a conocerlo y valorarlo mejor, para así saber poner en valor sus recursos y potencialidades naturales, dentro de un aprovechamiento económico sostenible, el principal reto de la futura gestión y puesta en valor de estos territorios.

José Ángel Rodríguez

Presidente de la Asociación Proyecto Sierra de Baza

Agosto-2018