EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 243 –  SEPTIEMBRE 2019
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RUTA 6: RUTA DE LOS PRADOS DE ALTA MONTAÑA

 (Prados del Rey – Prados del Mayoral)

 

Por José Ángel Rodríguez

 

© José Ángel Rodríguez

Magnifico aspecto el que presentaba el pasado mes de mayo los Prados del Rey, tras las abundantes lluvias contabilizadas a lo largo de abril. Al fondo de la imagen, el Calar de La Boleta (2202 m.)

 

En el año 1998, vio la luz nuestra publicación “Guía Para Conocer y Visitar el Parque Natural Sierra de Baza”, la que incluía seis rutas de senderismo recomendadas para andar por el Parque Natural Sierra de Baza. Ahora, cuando han pasado 20 años, hemos vuelto a recorrerlas, para ver la situación en que se encuentran estos lugares y actualizar la información que publicamos sobre los mismos, lo que vamos a intentar hacer a lo largo de los próximos meses.

 

El punto de partida de esta ruta, lo que hemos situado en el Centro de Visitantes de Narváez, también en el complejo hostelero del mismo nombre (Cortijo de Narváez) y del que se terminaron las obras de acondicionamiento del mismo en la noble cortijada de Narváez a finales del año 1996, el que hemos encontrado cerrado y en una lamentable situación de abandono, con falta de mantenimiento y una más que necesaria mano de pintura, como refleja la siguiente imagen tomada en una de sus alas el pasado 25 de mayo, en que tuvimos ocasión de volver a recorrer esta ruta. Una auténtica pena, ya que era el único alojamiento que había abierto en toda la zona norte del Parque (t. m. de Baza y Caniles), de modo que el Albergue Rural Gorillo, en Las Juntas de Gor, que regenta Antonio Martínez Burgos, ha quedado como único alojamiento abierto al público en estas más de 53.000 hectáreas que integran el Parque Natural Sierra de Baza:

 

© José Ángel Rodríguez

Aspecto que presenta en estos momentos el complejo hostelero de Cortijo Narváez, cerrado al público y en situación de manifiesto abandono.

 

A partir de aquí, tenemos dos opciones de subir hasta los Prados del Rey, y zona del pinar oromediterráneo, el objetivo final de esta ruta: una, a pie por el sendero balizado del GR-7; y, la otra, en coche hasta la zona de Prados del Rey, a la que llegaremos  tras un recorrido de poco más de 12 Kms., a la zona de cumbres del Parque, donde el visitante quedará gratamente sorprendido por la presencia, en esta zona de la España meridional, de una bella muestra de los prados húmedos de la alta montaña Bética, rodeados por magníficos pinos silvestres, asociados a enebros y sabinas rastreras, con una cobertura de casi el cien por ciento del suelo. Todo ello con un altísimo valor ecológico.

 

Contacto en el ascenso con el bosque caducifolio y los vestigios mineros de la Sierra de Baza

 

© José Ángel Rodríguez

Sala de acceso a la Mina San José.

 

Tras pasar el Área Recreativa de La Canaleja, y llegar a la altura del llamado Collado Clarín, habremos llegado a  la zona del originario bosque caducifolio. De este lugar apreciaremos que a la izquierda del mismo parte un camino, que era la senda del antiguo Camino de los Neveros. Si lo tomáramos nos llevaría a dos bellos rincones de esta sierra: la denominada "Caseta de Melero" primero y al Barranco de la Fábrica del Rey después, con una impresionante panorámica sobre los terrenos esteparios de la Hoya de Baza.

Estamos en la vertiente norte del Calar de Santa Bárbara, máxima altura del Parque (2269 m.), en cuya ladera podemos divisar, particularmente en otoño, fecha en que la vegetación adquiere una llamativa coloración ocre, una interesantísima zona de bosque mixto de caducifolios y coníferas, predominando entre los primeros los arces, asociados a guillomos, que brotan de las rocas calizas, y otras especies espinosas caducifolias como mojoletos, endrino andaluz y agracejos, entre los que se intercalan ejemplares de pino silvestre y laricio, formando un multicolor mosaico vegetal.

Continuaremos nuestro ascenso por la pista forestal, dejando a nuestra izquierda la llamada "Boca de la Mina San José" y es que este monte del Calar de Santa Bárbara es de gran tradición minera, y aquí se explotó desde tiempos remotos el plomo y, últimamente, desde el año 1962 y hasta 1983, el espato-flúor, también conocido como fluorita, un mineral constituido por fluoruro de calcio, compacto e incoloro o de colores variados (violáceo, rosado, amarillo o verde), debido a los óxidos o las impurezas, y brillante, que se emplea en metalurgia como fundente.

Nos contaba Don Pedro Prieto Blanco, último químico con que contó la Mina San José y San Manuel, que el cambio de explotación de plomo a espato- flúor fue más de denominación que de explotación, en cuanto que el mineral de plomo (galena) venía en el filón acompañado de una ganga (espato-flúor). Pero al ser mayor la demanda de espato-flúor (ganga), pasó a ser mena y la mena pasó a ser ganga. Los altos costos de extracción del mineral, por galería o a cielo abierto cuando la masa del mineral lo permitía, unido a factores como la altitud, ausencia de electrificación, la distancia a los centros de consumo, unido a la puesta en funcionamiento en Méjico de unos grandes yacimientos de este mineral con menos costes de explotación, determinó una falta de rentabilidad de estos yacimientos y con ello su clausura.

 

Los Prados del Rey

 

© José Ángel Rodríguez

Un multicolor tapiz floral presentaban esta primavera los Prados del Rey.

 

El punto de destino de esta ruta, aunque no el final del recorrido previsto, está en la zona de los Prados del Rey, uno de los más bellos rincones de esta sierra, emplazados a más de 2000 metros de altitud, que ocupan una zona llana y húmeda rodeada por importantes elevaciones que tras el deshielo primaveral acumulan el agua en un terreno rico en filitas que dificulta el drenaje, dando lugar a una vida vegetal muy intensa, que arranca con el deshielo, abriéndose paso entre las nieves los curiosos y bonitos crocus (Crocus nevadensis) o azafrán silvestre como también es conocido este bulbo, para continuar la explosión vegetal, tras desaparecer las nieves y verse inundados los prados, con la floración primaveral en la que destacan plantas como las llamativas y poco conocidas gageas, de las que una de ellas, la Gagea reverchonii es endémica de las Sierras Béticas. Mientras que en las partes más encharcadas se localizan plantas como los cervunos (Nardus stricta), una especie propia de la región boreal europea, que aquí alcanza el límite de su latitud meridional.

 

El pozo de la nieve

 

© José Ángel Rodríguez

Situación que presenta en la actualidad el Pozo de la Nieve, en manifiesta y grave situación de deterioro, que se está acentuando con el paso del tiempo, sin hacer nada para evitarlo.

 

Para continuar nuestro recorrido, ahora obligatoriamente a pie, al estar prohibida la circulación de vehículos por esta zona y estar también muy deteriorada la pista forestal que lleva hasta el refugio del Pozo de la Nieve, tomaremos el camino que conduce a este refugio, de propiedad del Ayuntamiento de Baza y en lamentable situación de abandono en estos momentos, de lo que no ocupamos de forma detallada en otra noticia de esta misma revista digital.

A la altura del refugio del Pozo de la Nieve, dando vistas a la depresión de la Hoya de Baza, se localiza una construcción en piedra con una cópula abovedada, tratándose de un antiguo pozo de almacenaje de nieve, que ya era citado en el Catastro de Ensenada (1753) y del que los neveros bajaban a Baza, en caballerías, la nieve que se utilizaba para la conservación de alimentos y preparación de artesanales helados.

El Pozo de la Nieve, fue restaurado en el año 2007 por el arquitecto Juan Carlos García de los Reyes, cerrándose con rejas de hiero de forja sus dos accesos. Ahora, tras el paso del tiempo y la total falta de mantenimiento de esta singular construcción, localizada en un paraje con importantes inclemencias climáticas, ha entrado en un progresivo y peligroso proceso de deterioro, que puede terminar en la ruina del edificio a medio plazo de no afrontarse con urgencia obras de conservación y mantenimiento, lo que sería otra pérdida irreparable más. Al actual Director-Conservador de este espacio protegido, Rafael César Córdoba, no parece importarle lo que sabiamente dice el refranero popular: “Quién no arregla la gotera, arregla la casa entera”; el que parece pensar que con él no va este arreglo, ya que ni la casa es suya, ni le preocupa su estado, tampoco su futuro, como viene evidenciando en su aciaga gestión en todo lo relacionado con el patrimonio cultural e histórico de este espacio protegido, con los lamentables resultados que se vienen evidenciado a lo largo de estos últimos años de gestión de Rafael César Córdoba al frente del Parque Natural Sierra de Baza.        

 

Los Prados del Mayoral

 

© José Ángel Rodríguez

Un viejo pino seco, flanquean el acceso a los vehículos que –incumpliendo la normativa- pretendan acceder a los Prados del Mayoral, un auténtico barcón natural de la Sierra.

 

Los prados de alta montaña, no se limitan a los Prados del Rey. De gran belleza e interés ecológico son otros prados que, aunque de menor tamaño, podemos localizar en las inmediaciones: los llamados "Prados del Mayoral", un rincón que sin duda embriagará a quien lo visite por primera vez, a los que se accede por la pista forestal que pasando junto al refugio del Pozo de la Nieve termina en este paraje de Los Prados del Mayoral, tras un recorrido –muy cómodo y placentero- de casi un kilómetro, tendremos la ocasión de contemplar excepcionales ejemplares centenarios de los endémicos pinos silvestres (Pinus sylvestris Subsp. nevadensis) que integran un precioso bosque que forma parte del Pinar de la Marina, el que con una extensión aproximada de 760 Has., pertenecen al monte público del Ayuntamiento de Baza, el que nuestros antepasados, con pretéritos conflictos y eternos pleitos, como el seguido con la autoridad militar de marina a lo largo de siglos, pretendiendo que se incluyeran estos terrenos bajo su jurisdicción, supieron conservar y defender: ¡Para gozo de esta generación y de las futuras! si sabemos conservar el importante legado que nos han entregado.

 

Objetivos de esta ruta:

 

© José Ángel Rodríguez

 

1) Análisis de los diferentes pisos altitudinales: los poco más de 12 Kms. del recorrido, nos llevan de la cota 1390 m. en Narváez, a la de 2020 m. en los Prados del Rey, lo que nos permite conocer la incidencia de la altitud en la vegetación.

2) Conocer la importante actividad minera que se desarrolló hasta hace unos años, y durante siglos, en el Calar de Santa Bárbara.

3) Contacto con la zona de prados de alta montaña. Conocimiento de su flora.

4) Visita a la zona de pinos silvestres, que forma uno de los pocos reductos del bosque natural de estas características, que se conservan en la región mediterránea.

 

Cartografía

 

Pinchar en la imagen para ampliar

 

 Esta ruta queda comprendida dentro de las hojas números 993-II (Baúl) y 994-III (Balsillas), escala 1:25.000, del Mapa Topográfico Nacional,  representándose la misma en este mapa del que es autor el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Juan Ismael Lozano, en el que se ha marcado con puntos el recorrido recomendado.