EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 240 –  JUNIO 2019
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EL BISBITA COMÚN O PRATENSE (Anthus pratensis)

 

© José Ángel Rodríguez

Ejemplar adulto de bisbita común o pratense

 

 

FICHA TÉCNICA

 

Orden: Passeriformes

 Familia: Motacillidae

 Especie: Anthus pratensis

 Estatus: especie catalogada de interés especial.

 Longevidad: pueden vivir hasta 5 años.

 Peso: 20 gramos aproximadamente.

 Envergadura: con las alas abiertas pueden medir alrededor de 25 cms.

 Longitud: 15 cms. aproximadamente.

 

DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

 

Entre las bisbitas que visitan la Sierra de Baza se encuentra la bisbita común o pratense, como también se le denomina. Se trata de un ave de pequeño tamaño y tonos de plumaje muy discretos en general. Destaca una banda pálida sobre sus ojos oscuros. La cabeza redondeada tiene un fino pico que utiliza para capturar insectos. Su dorso es de color pardo grisáceo y en el pecho destacan bandas finas de color oscuro. En sus patas, que son de color pardo-naranja, destaca el gran tamaño de su garra posterior.

 

 


© José Ángel Rodríguez

Bisbita común posado en el suelo, en una imagen donde puede apreciarse bien el mayor tamaño de la garra posterior, así como las bandas finas de color oscuro sobre su pecho.

 

 

Su hábitat habitual son los espacios abiertos, raramente se posa en árboles o arbustos, suele más bien utilizar como posadero alguna piedra o prominencia del terreno.  Praderas, campos arenosos, rastrojeras… son sus zonas preferidas.

 

 

© Agustín Povedano

Suelen caminar por el suelo en busca de insectos de los que alimentarse.

 

 

Suele realizar el nido en una oquedad o agujero en el suelo, ocultándolo con hierba que también sirve de protección solar. El nido esta realizado a base de tallos y hierba seca. La puesta habitual es de tres a cinco huevos. Suele haber dos nidadas entre mayo y junio.

 

El periodo reproductor comienza en el mes de Abril y termina en el mes de Junio. El nido es construido por el macho y por la hembra a base de hojas, raíces y plumas, en el hueco de la corteza de un árbol. No suele estar a más de dos metros de altura del suelo. La puesta habitual es de 5 a 6 huevos en una sola nidada.

 

La incubación es efectuada exclusivamente por la hembra durante dos semanas, una vez que nacen los pollos son alimentados por ambos congéneres, de manera que los pollos suelen abandonar el nido a los pocos días de vida, aunque seguirán siendo.

 

El bisbita común o pratense se arrastra por el suelo en busca de insectos y otros invertebrados pequeños, principalmente coleópteros y  sus larvas. También come pequeñas lombrices de tierra, arañas y ocasionalmente semillas.

 

 

 


© José Ángel Rodríguez

Realiza pequeños desplazamientos aéreos, ascendiendo de forma ondulada, dando varias sacudidas a sus alas.

 

El canto del bisbita común  es un “chip” muy agudo, débil que puede ser muy repetitivo en caso de situación de alarma. Es un canto agradable pero sencillo. En vuelo suele realizar un canto “en paracaidas”, donde las notas son débiles cuando se eleva y aceleradas cuando desciende. Su canto está relacionado con la época de cría, siendo éste periodo cuando más se hace notar.

Es un pájaro de vuelo lento, se desplaza por el suelo en busca de alimento y realiza pequeños desplazamientos aéreos ascendiendo de forma ondulada, dando varias sacudidas a sus alas, alternando. 

 


© José Ángel Rodríguez

El bisbita común raramente se posa sobre árboles y arbustos, suele utilizar pequeños promontorios o piedras sobre el suelo.  

 

Suele realizar dos pasos migratorios desde el norte de Europa hacia el Mediterráneo y viceversa. Por lo que es en los meses de invierno cuando se produce una mayor concentración de esta especie en la Península Ibérica, sobre todo si el invierno en el norte es duro. 

 

EL BISBITA COMÚN EN LA SIERRA DE BAZA

 

© José Ángel Rodríguez

El bisbita común asea su plumaje, introduciendo su cuerpo lentamente en el agua. 

 

Es un ave migratoria, por lo que puede ser observada en los pasos primaveral y otoñal, y sobre todo en invierno, también en vuelo migratorio de paso, aunque hay algunos individuos que pueden retrasar o adelantar su viaje. En la Sierra de Baza pueden detectarse sobre todo en las áreas abiertas de su zona basal, donde hay grandes extensiones desarboladas, que resultan más propicias para  la observación de esta especie.