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Tablas es una aldea que se emplazada
en las proximidades del Área Recreativa de su nombre, en la cuenca del
arroyo de Moras, dentro del término municipal de Baza, a 1.670 m. de altitud, en
una zona que fue el dominio natural del encinar silicícola
del piso supramedierráneo, en el que junto a la
encina, como especie arbórea dominante, aparecen de forma abundante los
aznachos o rascaviejas (Adenocarpus
decorticans), de los que una excelente
muestra de este tipo de vegetación podemos encontrar en un pequeño reducto
que se salvó de la repoblación de pinos unos kilómetros aguas abajo de la
aldea, junto a la margen izquierda del arroyo de Moras en su confluencia
con la pista forestal que lleva a Cuatro Caminos y El Tesorero, donde el
encinar de El Carrascalillo, se nos presenta con la estratificación y
elementos propios del encinar silicícola: la
encina como especie arbórea dominante, junto con una alta presencia de
aznachos, algunos ejemplares de jara (jara de hoja de laurel) y majoletos
en el sotobosque, con rosales silvestres y algunas hiedras en el estrato
superior, mientras que la zona de riberas se ve inundada por los álamos,
servales y cerezos silvestres, que con su amplia gama cromática hacen de
este paraje uno de los más bellos y atractivos para ser visitados en otoño.
La aldea de Tabla, actualmente deshabitada y de
la que tan solo se utilizan por los pastores algunas de sus dependencias,
fue una de las principales aldeas de la Sierra de Baza, y en torno a ella tuvo lugar
una cuidada y primorosa agricultura que aprovechaba para el sustento de los
habitantes de la aldea los cultivos de huerta que obtenían en los terrenos
abancalados que subían y bajaban por las laderas de la cuenca del arroyo
(particularmente por su margen izquierda, siempre aguas abajo); y es que
como refiere el historiador de la
Sierra de Baza José Sánchez, la zona de Tablas era una
zona esencialmente minifundista que se encontraba rodeada por dos grandes
latifundios: agua arriba del arroyo Moras por la finca de Vinagre, que fue
propiedad de los Frailes de la
Merced hasta la Desamortización
de Mendizábal de 1836 fecha en al que pasó a manos de ricos propietarios,
mientras que aguas abajo lindaba con Segura, otra finca propiedad de la
rica familia Iturriaga. En medio de ambas grandes
fincas, quedaba a modo de enclave una finca conocida como Tablas, la que
nos ocupa, muy repartida limitada por el oeste o poniente con el Camino de
Fiñana (actual carretera de Caniles a Escúllar),
por el este o levante con el lindero natural del arroyo de Moras, por el
norte con la finca de Vinagre y por el Sur, con Segura.
La zona de Tablas ha estado densamente poblada
hasta la masiva despoblación de esta Sierra en los años 50-60 del pasado
siglo. José Sánchez ha reconstruido la población del lugar basándose en los
documentos históricos de la época; así refiere como en al contribución
rústica y pecuaria de 1902 aparecen 48 propietarios, todos ellos de este
río, de los que 41 son rústicos y 22 ganaderos. Si consideramos que cada
propietario representaba una familia y la familia tenía entonces una media
de seis miembros podemos calcular que a principios del S. XX vivían aquí
casi 300 personas. La aldea que presenta un aspecto muy desordenado, con un
peculiar hacinamiento de construcciones era debido a los aumentos
vegetativos o naturales de la propia población, de modo que cuando un hijo
se casaba, era práctica habitual que construyera un cobertizo o habitáculo
junto a la casa de los padres que luego iba a ampliando conforme a las
necesidades de propio hijo, ocupando el terreno que estimaban idóneo, sin
someterse a criterios urbanísticos de tipo alguno. José Sánchez comenta,
algunos ejemplos, así a un hijo se le daba la parte de la solana y a otro
la parte de las cuadras... y así apoyándose en algunos de los paramentos de
piedra de la originaria vivienda, a los pocos años se daba lugar a un
montón de habitáculos que hacían perdiera la originaria construcción su
fisonomía y aspecto primitivo. Si a esto unimos que la pobreza de los
materiales empleados contribuyó tras la despoblación de los terrenos a su
abandono y destrucción, es fácil entender la magnitud de las montoneras de
piedra que se acumulan en la desordenada aldea.
Tablas contó con una escuela, que se inauguró en
los años previos a nuestra Guerra Civil, hacía el 1932 o 1933 con una
población escolar de unos 20 niños. Esta escuela, permaneció abierta en el
edificio que se reproduce en la imagen, el mejor conservado de la aldea,
hasta finales de los años sesenta del pasado siglo en que definitivamente
cerró.
De particular interés es el molino harinero que
podemos localizar un centenar de metros aguas abajo de la aldea cuyo origen
se sitúa a mediados del S. XVIII y del que destaca la aun bien conservada
traza del acueducto de piedra seca (puede verse sus imágenes en las fotos
99 y 134 de nuestra publicación Guía para conocer y visitar el Parque
Natural Sierra de Baza) que llevaba el agua desde la alberca que se
llenaba con las aguas del Moras hasta la boca del cubo por la que se
desplomaba el agua para con la energía hidráulica generada mover la piedra
del molino y su rodezno; hoy en día, como la generalidad de los molinos
harineros de esta sierra, en total situación de ruina y abandono, aun
cuando es muy bueno el estado de conservación del acueducto al que hacemos
referencia por lo que se hace necesario su urgente protección, al ser un
singular monumento de este Parque. En una escritura de propiedad de fecha
21 de noviembre de 1942,
a la que hemos tenido acceso, consta como compró
este molino Juan Manuel Martínez Trujillo, el que actualmente pertenece a
sus herederos, adquiriéndolo a los hermanos Magdaleno
Moya en el precio de 3.750 pesetas. Describiéndose la propiedad como:
"Molino harinero movido por agua con su artefacto y útiles para una
sola piedra, con dos habitaciones por bajo, del que se ignora la superficie
que ocupa, situado en el Peñón del Gallo del término municipal de Baza,
todo ello (ya se decía en la escritura de 1942) en estado ruinoso".
Actualmente una importante parte de la antigua
vega de Tablas ha sido acondicionada como Área Recreativa por la Consejería de Medio
Ambiente, en uno de los parajes más bellos y encantadores de cuantos pueden
visitarse en esta Sierra.
- SITUACIÓN ACTUAL DE LA ALDEA:
Totalmente destruida y abandonada.
- COMO IR A TABLAS: A la
altura de Caniles se toma la
Carretera local que conduce a Escúllar
y Abla (Almería), al llegar al km. 23,200
tomaremos un carril perfectamente acondicionado y señalizado que en unos
centenares de metros nos llevará al Área Recreativa de Tablas primero y
trescientos metros más abajo a la aldea de Tablas; si se sigue el camino
unos 500 metros
más, en la margen izquierda del arroyo de Moras se divisa desde la propia
pista forestal, el acueducto del Molino de Tablas. Bien merece la pena
detenerse en su visita. Esta pista puede continuarse hasta la confluencia
del camino que la cruza, aconsejando se tome su margen izquierda para
llevarnos al Km. 29 de la carretera de Caniles a Escúllar,
pudiendo efectuar del modo propuesto un recorrido circular.
- UTM DE TABLAS:
265205 de la Hoja
de Los Frailes del IGN 1:25.000 número 1012-I.
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