Relatos y leyendas de la Sierra de Baza  

 

 

 

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EL TÍO PERDÍO

Por Jesús M. Contreras

 

© Jesús M. Contreras

Imagen de la cueva a la que se alude en este relato.

 

Una curiosa historia de una persona que penetró en el interior de una gran gruta natural y de la que salió varios días después, contado haber visto y conocido lugares maravillosos.

Hoy conseguimos recuperar de la boca de nuestros más genuinos serranos, de esas leyendas vivas que aún son portadoras leales y veraces de la historia de nuestras montañas, el relato de una historia, tal vez real o tal vez fantasía, tal vez parte de ambas... que según quien fuese quien la contara, tanta más invención se le añadía a dicha historia ... bien fuera para causar impresión en las mozas casaderas, o bien a los niños siempre expectantes ... o con el fin de generar inquietud en los más jóvenes muchachos y audaces labriegos de la época de aquel entonces ..... pero el hecho es que esta forma fantasiosa, ingenua y desenfadada de contar relatos y leyendas ...  “es y ha sido” algo tan típico como genuino y tradicional en nuestras aldeas de las montañas béticas, las cuales y en la zona en cuestión se encuentran actualmente desaparecidas, excepto el pueblo histórico de Bacares, que se cita en esta historia.... y cuya abundancia en agua como el hecho de encontrarse en cotas más bajas a las de las zonas referidas, así como gozar de climatología más favorable por estar ubicado en una hondonada, le han permitido a este pueblo mantenerse  vivo durante el inexorable paso del tiempo hasta nuestros días ...  leal a su historia y fiel a su cultura.

Aunque los parajes que se citan en esta historia “del tío perdío” parezcan bucólicos o ilusorios, o salidos tal vez de un cuento medieval o de uno de hadas, dichos paisajes aún existen, aunque en ruinas, y constato y certifico que estuvieron habitados hace no más de sesenta años, siendo un hombre conocido como el Tío Carrasco, el último serrano en abandonar la zona, ya de muy viejo ... pudiendo hoy dar testimonio de aquello sólo los hijos de los que eran muchachos y chiquillos por aquel entonces, testimonios que  sacamos a la luz para que dichos cuentos y leyendas no se pierdan en los recovecos de la historia ... una vez más y como siempre, rindiendo homenaje a cuantos fueron entonces y a cuantos allí vivieron, disfrutaron o sufrieron ...  en su homenaje y agradecidos eternamente por el legado que nos traspasaron a nosotros, sus nietos, biznietos y tataranietos.

 

La leyenda, me la contaba mi padre (José) desde niño, y una vez más hoy me la cuenta, narrando en presente en vez de hacerlo en pasado, como queriendo hacer un guiño burlesco y furtivo al cruel paso al que el tiempo nos obliga ... a perder en el camino tantas cosas y personas como hemos amado y querido o tantas situaciones y estampas gratas como hemos vivido y sentido intensamente.

 

Criado en estos montes, Pepe (Pepito era de niño para los serranos, término éste que él odiaba) me la contaba así para vosotros, y yo os la transcribo intentando jugar con la ortografía del lenguaje escrito, a fin de poder ser lo más fiel posible a la forma de hablar y de relatar de éstas nuestras tierras y gentes sureñas, a caballo entre el Norte de Africa y el Sur de la Meseta Manchega.

 

  

LA HISTORIA DEL TÍO “PERDÍO”

 

 

Me relataba así mi anciano padre, cuando le pedí por enésima vez que me contara la historia que aquí sigue:

 

-- Pues nada, si quieres que te la cuente yo te la vuelvo a conta.... pero es lo mismo que te he contao cientos de veces desde que eras niño.

 

Pueees ...     ....  pueees que cuentan que un tío ... al que le pusieron allí el nombre del tío “perdío” ...  yo no me acuerdo del nombre, la verdá es que el nombre nadie lo decía ... pero a mí me lo contaban mi padre ...  y José Romano ...  y lo contaba tó el mundo en Los Carrascos y en el pueblo de Bacares, y yo creo que también en Serón y en Las Menas ... es una leyenda de allí, de la Sierra ...

 

...que un día entró el tío en la Cueva Larga, muy famosa allí en la Sierra de los Filabres, y que está la cueva en el Calar de los Sapos ... y que cogió dos o tres panes de esos antiguos que había ... de los que hacían antes ... enormes, y que pesaban tres o cuatro quilos ...

 

... “unos panes de ésos... bárbaros...” ; y con un carburo, con una lata con mucho carburo ... pues se metió en la Cueva Larga.... y dicen que estuvo ...  pues me parece que fueron ocho o nueve días ...

 

.. total, que dicen que a los ocho o nueve días, después de cruzar entero el Calar de Los Sapos, vino a salir éste por la “Fuente de Los Sapos”, que está al otro lao de por donde él entró; él entró por la cara Sur aproximadamente y salió por la cara Norte, por la barriada de Los Sapos ...

 

... y entonces contaba él que había podío salir porque había oido cantar los gallos en la Barriá .... que había oido cantar los gallos, y que gracias a éso ... porque dice que se había pasao “nosecuantas” noches, que había pasao por sitios que había barrancos, que había esqueletos, _vio muchísimos esqueletos_, y dice que llegó a “sitios” ... y que uno de los sitios que más le llamó la atención fue el que llegó a uno en que había un “cortao”  en que abajo se oía un río subterráneo, se oía correr un río, y entonces había allí una pasarela que cruzaba el cortao ese ... y enfrente de la pasarela había una puerta de hierro con un manojo de llaves que estaban puestas ....

 

Pero yo no sé si serían cosas que se las inventaban los serranos, o si se lo inventó el mismo tío “perdío” ...

 

... total, que el que nos lo contaba dice .....  “que él no se atrevió a pasar” , y entonces siguió otra vez explorando la cueva, y dice que encontró “una gran cantidá de cosas” ... pues yo ya no me acuerdo lo que dicen que encontró, porque según quien te lo contaba te decía unas cosas u otras, y a cada cual lo contaba que le echaba más fantasía ...

 

... hasta que al final, ya te digo ... que salió a los siete, ocho o nueve días ...  salió por la Barriá de Los Sapos, porque oyó cantar a los gallos...

 

... pero salió despellejao, “hecho medio un cadáver”, entero desgarrao y con la ropa “hecha peazos” ......

 

 .....  y ésa es la historia que cuentan del tío “perdío” ... no es otra, ni más ni menos que la que te cuento.

  

 

INTERPRETACION DE LA HISTORIA

 

El Calar de los Sapos es un monte en cuya parte solana se encuentra efectivamente la cueva donde se narran los hechos que ocupan esta historia, y donde hemos tenido ocasión de entrar mil y una veces hasta distancias considerables en el interior del la misma, siguiendo tan difíciles como tortuosas galerías y gateras  .... si bien dicha cueva fue explorada por el Club Almeriense de Espeleología a finales del siglo XX y todo hizo considerar que no existían dichos pasadizos ni pasarelas, ni reja de hierro alguna .... por lo que todo esto, incluidos los esqueletos que citaba el tío “Perdío” o que otros pusieran en su boca, nos hace ver no más allá de la fantasía popular, ante las peripecias de algún naturalista osado de primeros del pasado siglo que anduviera por estas montañas en busca de conocimiento, o de algún intrépido viajero en busca de aventuras que contar ....

 

Los poblados y aldeas que se citan existen actualemente, pero en ruinas .... excepto como hemos citado con anterioridad, la localidad de Bacares, en la conocida como “Hoya de Bacares” y los pueblos más norteños ladera abajo como Serón o Tíjola, que forman ya parte del valle que une las comarcas de Macael-Olula y Baza-Caniles, y que sí han sabido y podido adaptarse al tren del tiempo.

 

  

GLOSARIO DE TERMINOS

  

-          Calar: Monte o montaña  de naturaleza calcárea; en esta zona existen tres Calares, a saber el Calar de los Sapos, el del Gallinero y el Calar Alto, y que ocupa este último la cota de 2.240 mtrs, siendo el punto más alto de la Serranía.

 

-          Carburo: Sustancia sólida de naturaleza inorgánica utilizada antiguamente en espeleología para dar luz blanca, tras ser mezclada con agua, con la cual reacciona; se llamaba también carburo al ingenio metálico que albergaba dicha mezcla. ..... en la actualidad los carburos han sido sustituidos por potentes linternas halógenas y son desaconsejados en estas prácticas por el detioro que provoca su hollín sobre el techo de las cuevas naturales.

 

-          Barriá: Una barriá o Barriada o Cortijada, era un núcleo humano independiente a nivel de propiedad como económico, pero que siempre mantenía una relación muy directa, constante e intrínseca con otras Barriás o Cortijás cercanas .... pues la dureza de la forma de vida así como la rudeza del clima en estas zonas, no permitían “la mala vecindad” en momento alguno.... siempre se utilizaban los “apaños” y los “acuerdos”. Las Cortijás (cortijadas) eran como pequeños municipios que albergaban a varias familias.

 

-          Cortao: Un cortao (cortado) se le denomina a cualquier terreno que rompe abruptamente en roca, pasando de la horizontalidad del llano a la verticalidad del abismo o precipicio en muy breve espacio.

 

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