REPORTAJE

 

 

 

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ATENTADO MEDIOAMBIENTAL EN LA SIERRA DE BAZA

MASIVA E ILEGAL TALA DE ÁRBOLES DE RIBERA EN LA SIERRA DE BAZA

AL AMPARO DE UNA AUTORIZACIÓN PARA RETIRAR RESIDUOS FORESTALES

SE TALARON MÁS DE 14.000 ÁRBOLES

 

Una autorización concedida en marzo de 1998 por el entonces Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, Don José María Irurita Fernández, a una empresa de muebles de Baza, para que pudiera retirar maderas muertas o deterioradas previamente señaladas, de quince enclaves distintos de la Sierra de Baza (Granada) y por la que esta empresa no había pagado ni una sola peseta y que fue dada por el concreto tiempo de tres meses y que de hecho se prolongó desde marzo a noviembre de 1998 y que se quería continuar en la primavera del año siguiente, de un modo incomprensible, se ha convertido en la mayor deforestación sufrida en los últimos años por la Sierra de Baza, un espacio singular del sureste ibérico declarado Parque Natural por Ley Autonómica 2/1989 de 18 de julio, en el que se localizan más de un centenar de especies de aves, unas cuarenta especies de mamíferos, 30 especies de anfibios y reptiles y casi 1500 especies de plantas diferentes, muchas de ellas endémicas y de gran belleza como el narciso nevadensis, localmente llamados jarricas; la genciana que crece en unos prados húmedos muy localizados; primaveras; enebros y sabinas rastreras; arces; pinos silvestres... y un largo etcétera, de los que uno de los paisajes más singulares y peculiares de esta Sierra es el de sus bosques galería que, a modo de venas de vida, destacan entre las inmensas extensiones de pinar de reforestación, dando color y vida al paisaje.

Singularidades del bosque galería de la Sierra de Baza

La vegetación natural de estos sotos y ribera forma parte del ambiente atlántico y centroeuropeo, que está integrada por flora eurosiberiana, delatada por su carácter caducifolio, y que en lugares con clima típicamente mediterráneo, como la Sierra de Baza, está condicionada a la presencia de agua abundante. De modo que bosques de ribera mediterráneos, como estos, rodeados de una zona especialmente árida que apenas superan los 350 mm. anuales, constituyen comunidades relicticas o residuales de aquellos bosques caducifolios postwümienses, inmersos en un paisaje xerofítico, de modo que constituyen formaciones vegetales intrazonales de singular valor ecológico, en la que en el estrato arbustivo aparecen arbustos como rosales silvestres, majuelos, rascaviejas (localmente llamados aznachos) y en el lianoide enredaderas como la hiedra o las madreselvas, que trepan por los troncos, salvando las dificultades de la altura, para encontrar la luz, lo mismo que está presente el estado muscinal con otras plantas epífitas, líquenes y musgos, que crecen sobre los troncos de los árboles aprovechando la mayor humedad ambiental. En el estrato arbóreo, dando entidad a la comunidad, destaca la presencia de sauces y otras especies de ribera como álamos blancos, el álamo temblón, el más escaso de nuestros álamos autóctonos, con sus inconfundibles y características hojas rojas en otoño y especialmente álamos negros (Populus nigra), que puede superar los 30 metros de altura, y del que Juan Andrés Oria de Rueda, Ingeniero de Montes, profesor de Botánica y Fitosociología lo califica como "el árbol en mayor peligro de extinción de Europa" y del que autor señala que en países como Francia e Inglaterra está al límite del exterminio.

La importancia de los sotos de la Sierra de Baza lo es también para la fauna, en cuanto que constituyen unos corredores ecológicos naturales que permiten la conexión entre distintos ecosistemas y áreas naturales más o menos alejadas. De modo que muy diversas especies animales y vegetales encuentran en estos bosques de ribera sus escasas posibilidades de expansión geográfica. Por todo ello es un tipo de hábitat protegido por las Directivas Comunitarias.

Por todo ello si además tenemos presente que miles de estos árboles eran álamos negros, y que fueron ilegalmente talados, al amparo de una simple autorización para retirar residuos forestales por la que la empresa beneficiada no pago ni una sola peseta, ello da idea de la barbarie que hemos sufrido en nuestra Sierra, donde miles de árboles sanos localizados a lo largo de los arroyos Uclías y Bodurria fueron talados: el SEPRONA ha contabilizó en el informe emitido a petición judicial como se habían cortado casi 14.000 árboles (fundamentalmente chopos y sauces), que fueron indiscriminadamente talados para destinarlos a su aprovechamiento maderero, además de haber sido destruida toda la vegetación arbustiva existente en estos lugares como zarzas, rosales silvestres, jaras, majuelos, etc; al tiempo que se alteraron cauces fluviales, circuló maquinaria pesada por los mismos arroyos de montaña, que se utilizaron como pistas forestales, o se vertieron a estos arroyos toneladas de residuos forestales, con finalidad de desprenderse de ellos de la forma más cómoda y económica, aunque también dañina., todo lo que motivó que si hasta que se sufriera la actuación deforestadora estos ríos eran unos de los valles fluviales más bellos y con más vida de la geografía del árido sureste peninsular, ahora son lugares esperpénticos y siniestros, llenos de desolación, en cuya visita solo puedes sentir pena.

Sucesos que han pasado a formar parte de la historia negra de la Sierra de Baza

Estos hechos que desde que se dieron a conocer impactaron de modo especial a la opinión pública, han tenido una especial trascendencia nacional y han pasado a formar parte de un ejemplo más de como se teoriza una protección para la naturaleza que luego en la práctica no existe; de como se permite y ampara, sin duda por intereses espurios, que se destruyan aquellos valores que nos dicen debemos proteger, creando alarma social, porque desde el pueblo no entendemos -no podemos entenderlo- que quienes tienen la obligación de conservar y defender nuestra naturaleza, hayan permitido y amparado su destrucción.

El desastre ecológico ha sido manifiesto y más si lo analizamos dentro del contexto en que todos estos hechos han ocurrido: la Sierra de Baza se encuentra inmensa en una de las zonas más áridas de España, de modo que en los lugares que la rodean apenas reciben 350 mm. anuales, entre los que se eleva, a modo de una isla verde, el macizo montañoso de la Sierra de Baza, con lo que estos sotos al estar inmersos en un paisaje xerofítico aparecen como enclaves asociados a las riberas fluviales. Si la alteración del soto produce de forma general xerofilia en los suelos, microclima y vegetación, el soto se hace más estrecho, más seco, más abierto y menos diverso, tendiendo a asemejarse de forma progresiva al ambiente circundante (A. STERLING CARMONA, 1996), la situación debe de ser especialmente preocupante cuando el ambiente circundante -como ocurre en la Sierra de Baza- es marcadamente subárido. La pérdida de estas comunidades vegetales puede ser -de hecho así ha ocurrido- irrecuperable.

De nada ha servido que las cortas a hecho estén prohibidas en la normativa del Parque

Proyecto Sierra de Baza, como colectivo denunciante de estos no solo denunció la ilegalidad de las cortas a hecho en el Parque Natural Sierra de Baza (el artículo 42 del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Sierra de Baza prohíbe, sin excepciones, las cortas a hecho en el territorio del Parque) sino que igualmente, y desde un punto de vista técnico, ha discrepado de toda esta actuación forestal con la que se ha llevado a cabo una corta a matarrasa, que no ha dejado en pie árbol alguno en los valles fluviales afectados Y es que la tala a hecho, vulgarmente llamada en la zona tala a matarrasa, ha sido definida como una técnica rudimentaria y con unos efectos perniciosos; y es que al eliminarse de forma total y completa la vegetación preexistente en el lugar que se deforesta, ocasiona esta actuación con carácter general graves e irreparables daños en los ecosistemas forestales, los que deben de considerarse como sistemas complejos, con múltiples elementos interrelacionados y donde la actuación sobre uno de ellos tiene repercusiones sobre los demás (F. PRIETO, 1996), lo que se ve especialmente agravado de tenerse presente que si la simple explotación maderera a gran escala, es la responsable directa del actual empobrecimiento de los suelos, del catastrófico empeoramiento del clima y, en resumen, del proceso de desertificación que invade lugares como la provincia de Granada; de modo que si la explotación maderera a gran escala, sin plan técnico ni proyecto reforestador, puede ser desastrosas, con carácter general, lo es mucho más en un área de alto riesgo potencial como el Sureste Español (F. RODRÍGUEZ MARTÍNEZ, 1985).

El Juzgado que conoce de estos sucesos aprecia indicios de delito en la conducta de los imputados

En una resolución judicial sin precedentes en los Tribunales de Justicia españoles, se dictó por el Juzgado de Instrucción nº 1 de Baza, Auto de fecha 1 de marzo de 2002, en el que aprecia indicios de los delitos de malversación, prevaricación, hurto, delito ecológico y delito contra el medio ambiente en los imputados por estos sucesos, el ex Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, Don José María Irurita Fernández; el ex Delegado Provincial de la Consejería de Medio Ambiente en Granada, Don Rafael Salcedo Balbuena; el Ingeniero Jefe de la Comisaría de Aguas del Guadalquivir, Don Alejandro González Monclús; y los maderistas beneficiados con la ilegal actuación deforestadora: Don Juan Antonio Senés Pérez y Don Juan Senés Torres (hijo del primero), acordado se tramite la causa por los trámites establecidos para el Procedimiento Abreviado.

El fiscal en su escrito de acusación solicita penas para el ex Director Conservador que suman casi 14 años de prisión y 27 de inhabilitación

En el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, se piden para los imputados en estos hechos penas que suman 41 años de prisión; al ex director del Parque Natural, José María Irurita, se le imputan cinco delitos que suman penas que superan los 13 años de prisión y 27 de inhabilitación. El ex delegado de Medio Ambiente en Granada Rafael Salcedo, entre los implicados y es que "La tala irregular de más de 12.000 árboles en el Parque Natural de la Sierra de Baza llevada a cabo entre mayo y noviembre de 1998 constituyó un delito ecológico, cometido directamente por unos y consentido por otros, que, además, sirvió a un beneficio económico ilícito"; así lo expresa la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Granada, en su escrito de acusación contra los cinco imputados, en el que también se destaca como "entre los meses de mayo a noviembre de 1998, y en 'presencia física del director del parque', fueron talados al menos 12.934 árboles a lo largo de las riberas de los arroyos Bodurria y Uclías, en el Parque Natural Sierra de Baza, la mayoría álamos y chopos castellanos, y en menor medida sauces y olmos". El escrito de la fiscalía desmiente que los árboles talados y destinados al aprovechamiento maderero estuvieran enfermos y precisa que el atentado natural se produjo con la 'pasividad y aquiescencia omisiva' de Rafael Salcedo, entonces delegado de la Consejería de Medio Ambiente. Salcedo fue advertido por escrito de lo que estaba ocurriendo en enero, febrero y marzo de 1999 por nuestro colectivo, la Asociación Proyecto Sierra de Baza, que ejercita la acusación popular en la causa penal, el que no solo no hizo nada para evitar la tragedia ecológica sino que amparó y defendió los hechos.

Fianza millonaria para los implicados

Por auto del Juzgado de Instrucción nº 1 de Baza, que conoce de esta ilegal y masiva tala, se ha acordado la apertura del juicio oral contra los imputados en la actuación deforestadora de la Sierra de Baza, entre los que se encuentran el ex Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, José María Irurita Fernández y el ex Delegado Provincial de Medio Ambiente en Granada, imputándosele la comisión de seis delitos diferentes. Los ex altos cargos deberán prestar fianza junto con los maderistas implicados en los hechos por la cantidad de 1.202.024,20 euros (200.000.000 Pts.)

La situación actual de los lugares deforestados

Tal y como pone de manifiesto un nuevo informe del SEPRONA (servicio de Protección de la Naturaleza), confeccionado tras una visita que tuvo lugar el pasado 30 de julio de 2002 a los lugares de afección por el vertido de residuos vegetales procedentes de la masiva tala de arbolado en las riberas de los arroyos Uclías y Bodurria del Parque Natural Sierra de Baza, se detecta "la existencia de abundantes cúmulos de materia orgánica en descomposición, lodazales de intenso color negro causados por la degradación de los residuos vegetales vertidos, olor a putrefacción y existencia de abundante vegetación acuática impropia de un río de montaña ajeno a contaminación urbana o industrial". El informe del SEPRONA igualmente destaca como "se aprecia la existencia de ramaje y troncos de gran tamaño que obstaculizan el paso del agua, provocando el estancamiento de la misma y favoreciendo la aparición de flora que llega a cubrir en su totalidad la superficie del agua" dando lugar al fenómeno contaminante conocido como eutrofización.

En las conclusiones del informe del SEPRONA se destaca como el seguimiento de estos parajes que se ha efectuado a lo largo del tiempo, numerosas inspecciones oculares efectuadas (años 1999, 2000, 2001 y 2002) y recogidas de muestras de aguas de los ríos para sus análisis "ha permitido comprobar un continuo y progresivo deterioro de la calidad de las aguas de los arroyos Uclías y Bodurria, así como en sus áreas de influencia, riberas y terrenos próximos"; destacándose como "el mayor menoscabo en la calidad del agua de los arroyos es debido a la degración progresiva de las virutas que se vertieron al cauce, que por su menor tamaño se biodegradan a mayor velocidad, formando u sustrato orgánico que aporta una cantidad importantes de nutrientes que estimulan el crecimiento de algas y vegetación acuática de forma desmesurada (fotos 9, 10, 13, 14 y siguientes), así mismo las ramas y troncos de mayor tamaño abandonados en distintos tramos de los cauces (fotos 13 y 14), son también objeto de biodegradación aunque más lenta, no obstante por sus dimensiones y peso obstaculizan el paso del agua, lo que provoca el estancamiento de la misma, favoreciendo la aparición y el crecimiento desmedido de la flora antes mencionado" (lo trascrito es cita literal del último párrafo del F. 2 del informe del SEPRONA)

En la cuarta de las conclusiones del SEPRONA se llega a unas deducciones espeluznantes, que no dejan lugar a duda de la especial incidencia dañina de esta macabra actuación deforestadora, indicándose literalmente como:

"Las márgenes y zonas de ribera de los cauces, al haber sido desprovistas de arbolado, se ha cambiado el microclima existente en dichos parajes, influyendo en las condiciones de temperatura, humedad y horas de insolación, lo que ha influido en la aparición de vegetación distinta a la que anteriormente existía en estos parajes, de modo que ahora lo que hay es cardos y gramíneas propias de montes de secano, y dificulta la repoblación del arbolado desaparecido"

 

NOTA: Periódicamente se actualizará la información sobre el proceso judicial abierto contra los responsables de este atentado medioambiental y otras noticias de última hora relacionadas con las talas.

Ultima hora

 

 

MAS INFORMACIÓN

 

BREVE CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS

TITULARES DE PRENSA

ALGUNAS OPINIONES SOBRE ESTOS HECHOS

 

 

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BREVE CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS

1) Con fecha 4 de marzo de 1998, por Fábrica de Muebles Senés Torres, S.L. de Baza, en escrito dirigido al Sr. Director Provincial de la Consejería de Medio Ambiente en Granada y al Sr. Director del Parque Natural Sierra de Baza solicitaba le fueran adjudicada, la realización de lo que denominaba "trabajos servícolas de frondosas y astillado de residuos en prevención de incendios forestales" que afectaban a varias cuencas de los diferentes ríos de la Sierra de Baza. La comunicación contenía dos firmas ilegibles, no adjuntando ningún otro documento, plano, memoria, ni proyecto técnico.

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2) Mediante escrito de fecha 24 de marzo de 1998, que aparece suscrito por el que entonces era Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza se concedió autorización a Juan Senés Torres (cuyo nombre ni siquiera se mencionaba en la solicitud de aprovechamiento forestal de fecha 4 de marzo de 1998), en el que se le AUTORIZABA a retirar madera muerta o deteriorada, previamente señalada, en las cuencas y montes que a continuación se describen... " (pasando a transcribir literalmente todas las cuencas y parajes que se indicaban en la solicitud que presentó unos días antes Muebles Senés Torres, S.L.; añadiendo como: "La madera retirada será previamente señalada por el Director del Parque Natural o en su defecto por el Encargado de Comarca. Los gastos que pudieran surgir como consecuencia de los trabajos autorizados correrán a cargo del solicitante. Una vez terminada la actuación la chopera quedará limpia de residuos. El plazo de ejecución será de tres meses a partir de la recepción del presente escrito. El incumplimiento de cualquiera de las condiciones descritas anteriormente implicará la anulación de esta autorización".

3) Aun cuando la autorización tenía una vigencia de tres meses, se prolongó inconcretamente en el tiempo, de modo que mediante carta de fecha 3 de febrero de 1999 que suscribe el también parece como imputado en esta causa penal, Don Rafael Salcedo Balbuena, a la sazón Delegado Provincial de la Consejería de Medio Ambiente en Granada indicaba que "Las cuencas de los ríos y enclaves donde se pretende continuar con los trabajos se detallan en la autorización otorgada a Don Juan Senés Torres en fecha 24 de marzo de 1998, de la cual se adjunta fotocopia". En esta misma carta de fecha 3 de febrero de 1999, se indicaba como "La repoblación de los lugares afectados por la corta se desea que sea inmediata"; como admitía que los trabajos que se estaban ejecutando "consisten en la corta a hecho de choperas existentes en las márgenes de algunos ríos y arroyos que por no haberse cortado en su momento presentaban un estado de deterioro patente.

4) Al amparo de la autorización concedida para retirar residuos forestales, "maderas muertas o deterioradas" -como literal y concretamente decía la autorización- , y por la que los maderistas beneficiados no habían pagado ni una sola peseta, no solo se actuó en las concretas zonas para las que se había dado autorización, sino que ante la indefinición de la misma y la ausencia de planos y proyectos técnicos que la delimitaran, y la propia complicidad del Director del Parque, los maderistas imputados por estos hechos, no solo actuaron en las zonas autorizada para retirar residuos forestales, sino que también lo hicieron en otros parajes que ni siquiera se mencionaban en este escrito, como ocurría con lugares distantes varios kilómetros de los concretos enclaves autorizados, como La Mata del Moral, Las Casas Mineras o Los Moralicos, suponiendo la actuación que entre mayo de 1998 -en que se iniciaron las talas en el paraje de Mata del Moral- y noviembre de 1998 -en que se paralizaron los trabajos por las nieves, que impedían el acceso de vehículos a la zona-, que se cortaran casi 14.000 árboles de ribera, en perfectas condiciones botánicas, para ser aprovechados madereramente, para serrería y desenrollo, siendo fundamentalmente álamos blancos, álamos negros y sauces, junto con otras especies de ribera como cerezos e incluso nogueras, con un montante de madera extraída 5.405 m3 equivalentes a 4.729.375 Kgs. y un valor en mercado de los productos maderables de 56.752.500 Pts (341.089,39 Euros) cuantificándose el valor de las leñas o productos no maderables en 1.986.336 Pts (11.938,12 euros), lo que supone una valoración total de las maderas y leñas ilícitamente obtenida de la Sierra de Baza de 58.738.836 Pts (353.027,51 euros). Aun cuando entre las zonas boscosas taladas había algunos árboles secos o descopados, lo que es normal en cualquier bosque natural, fueron precisamente éstos -los ejemplares que no servían para el aprovechamiento maderero- los que quedaron abandonados en estos lugares, talándose y retirándose, por el contrario, los que presentaban un mejor porte.

5) Aun cuando tras admitir a trámite el Juzgado la querella presentada por PROYECTO SIERRA DE BAZA como acusación popular, se dictó Auto en el que se acordaba la intervención de toda la madera que estando talada en la Sierra de Baza quedaba aún por retirar de la misma y esta intervención se comunicó en forma tanto a la Consejería de Medio Ambiente, Delegación Provincial de Granada, como al maderista Juan Antonio Senés Torres toda la madera que había intervenido el Juzgado (846 árboles según una diligencia del Servicio de Guardería del Parque) y que en principio tenía que haber quedado depositada en el interior de la Sierra de Baza, fue ilegalmente vendida por los maderistas implicados en estos hechos a la Serrería Yélamos de Bayarque (Almería), sin que el Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, al que el propio Delegado Provincial de Medio Ambiente, el coimputado Don Rafael Salcedo le había comunicado por conducto reglamentario la intervención de esta madera y pese a tener conocimiento de que se estaba sacando la madera intervenida de la Sierra de Baza hiciera nada para impedirlo, impidiendo con esta maniobra que posteriormente pudiera ser reconocida por los perito judiciales la madera intervenida.

 

6) La actuación forestal, supuso la apertura de pistas forestales sobre los mismos cauces de los arroyos, que tras la actuación quedaron sin clausurar, como implicó la eliminación de la práctica totalidad de la vegetación arbórea y arbustiva existente de forma natural en estos parajes, aun cuando no tuviera valor maderable, aunque sí paisajístico, medioambiental y ornamental, por el transito de maquinaria pesada, arrastre de los ejemplares de los árboles cortados y en general magna actuación llevada a cabo en estos lugares, cuantificándose la valoración medioambiental y ornamental de los árboles y arbustos destruidos por esta actuación en una cantidad superior a los quinientos millones de pesetas (unos 3.000.000 euros) .

7) Tras la actuación deforestadora quedaron abandonados gran cantidad de residuos resultantes de la actividad maderera ejercida en la zona; vertidos que no solo no se eliminaron sino que se incrementaron en las fechas posteriores, siendo tan masivos, que llegaban a obstruir completamente en algunos casos el cauce, formando artificiales presas, destacando el SEPRONA en un informe emitido a petición judicial en mayo de 2000, refería como suponían "un aporte de materia orgánica al agua de los cauces receptores, materia que al descomponerse consume oxígeno disuelto del agua a la vez que contribuye al aporte de nutrientes lo que favorece el fenómeno denominado como eutrofización que escuetamente consiste en un desequilibrio en el normal funcionamiento del ecosistema favoreciendo el desarrollo masivo de ciertas especies más resistentes frente a otras que se ven reducidas o incluso extinguidas sus poblaciones...". Destacando la existencia de "un aumento desmesurado de la vegetación cubriendo en ocasiones todo la superficie del cauce... la presencia de abundantes cúmulos de restos de tala (troncos de gran tamaño y ramaje)... que junto con las estimaciones antes descritas hacen presentar un paisaje impropio de un río de montaña y con mayor motivo de un paraje natural protegido, como es el Parque Natural Sierra de Baza". Uniéndose un ilustrativo reportaje fotográfico de la situación a esas fechas de estos lugares, las actas de muestras tomadas, así como los resultados analíticos in situ de los parámetros comprobados.

8) La posterior analítica de estos mismo lugares efectuada por el Laboratorio Oficial de Canales, de las muestras tomadas por el SEPRONA, pone de manifiesto unos porcentajes inadmisibles en los parámetros químicos orgánicos utilizados para definir la calidad de las aguas y que incluyen indicadores de contenido orgánico en general como la demanda bioquímica de oxígeno (DBO), demanda química de oxígeno (DQO) y la materias orgánica en suspensión, valores que están muy por encima de los tolerados en la normativa legal sobre calidad de las aguas continentales cuando han de cumplir, como en este caso ocurre, una finalidad ecológica. De modo que a tenor de los criterios contemplados en el Anexo 3 del Real Decreto 927/1988, citado que contempla unos valores iguales o inferiores a 3 y 6 mg/l, respectivamente, según se traten de aguas "Tipo S" (aguas salmonícolas) o del "Tipo C "(aguas ciprinícolas), en las analíticas oficiales, de las muestras tomadas el 28 de junio de 2000, tanto al Norte como al Sur de los Frailes superaban el valor 10; o, si el parámetro sólidos en suspensión que tiene que ser igual o inferior a 25 mg/l. en la muestras tomadas en los mismos lugares arrojó unos valores de 57 y 84 mg/l. respectivamente.

9) Con fecha 16 de julio de 2000, se formalizó un Acta Notarial que consta aportada en la causa penal, con la intervención del Notario de Baza Don Julián Santiago de Sebastián López que incluye casi un centenar de imágenes tomadas ante la presencia del Sr. Notario que constatan la dramática situación en que se encontraban en aquellas fechas los parajes de los arroyos Uclías y Bodurria afectados por las ilegales talas. "Para concluir esta diligencia -dice el acta levantada- hago constar que, a mi juicio, las fotografías que han quedado incorporadas a la presente acta reflejan fielmente el estado que presentaban los arroyos en los tramos visitados en el momento de mi presencia, siendo de destacar, que las aguas que aparecen en las fotografías, en particular las que tenían aspecto negruzco, presentaban un fuerte olor a putrefacción".

 

10) Pese a lo dilatado en el tiempo de estos hechos, durante más de tres años, ningunos de los implicados hizo nada para remediar la situación creada en estos arroyos, sin importarles que por momentos se agravara la situación creada por los masivos e ilegales vertidos a estos arroyos de montaña, en la que proliferó una flora impropia de los mismos, como lentejas de agua, berros, berrazas, salvinias, algas filamentosas, etc. biondicadoras de la alta contaminación que sufrían estos lugares y que por el exceso de nutrientes de sus aguas habían encontrado unas condiciones óptimas para la masiva propagación, coadyuvando y favoreciendo con su dejación a que las aguas entraran en un manifiesto estado de putrefacción, que se hacía más visible conforme avanzaba el año, cuando aumentaban las temperaturas y disminuía el caudal de estos arroyos, por el déficit hídrico propio del clima mediterráneo en la época estival, lo que supuso la práctica extinción de todo signo de vida en estos lugares.

 

11) Con fecha 20 de agosto de 2001, el Juzgado de Instrucción nº 1 de Baza a la vista de la situación objetivada en un nuevo reportaje fotográfico aportado en los días precedentes, dio una terminante orden para la limpieza de estos lugares a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la que inició sus trabajos el 6 de septiembre de 2001, prolongándolos hasta mediados de octubre; periodo en el que retiró de estos lugares 171 contenedores industriales de residuos forestales que habían quedado abandonados tras la actuación deforestadora, aun cuando aún quedaban por limpiar parajes como Los Frailes no habían terminando de limpiar el lugar, por lo que por Providencia de fecha 5 de noviembre de 2001 el Juzgado acordó requerir nuevamente a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para completara los trabajos de limpieza, trabajos que comunicó había iniciado en los días inmediatos, sin que se tenga constancia en estos momentos de su efectiva magnitud y costo.

12) La instrucción de la causa ha evidenciado que aun cuando tanto el que fue Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, José María Irurita Fernández, como el Delegado Provincial de la Consejería de Medio Ambiente en Granada, Rafael Salcedo Balbuena, indicaron que estos lugares habían sido talados para a continuación reforestarlos con especies de riberas autóctonas y que la actuación se había llevado a cabo dentro de un proyecto de actuación denominado "Restauración de Riberas Acerales y Quejigales", la memoria de este proyecto, pone de manifiesto que este proyecto y por lo que se refiere a las zonas deforestadas, se limita a un pequeño tramo del arroyo Bodurria, la zona comprendida entre la confluencia de este arroyo con el llamado Camino de Charches y la confluencia con el Barranco de Plaza, no afectando este proyecto a zona alguna del Arroyo Uclías, el que sufrió una mayor deforestación, como tampoco comprende ninguna zona de los otros arroyos para en los que se quería actuar: Rambla Valcabra; Arroyo de Moras; Barranco de la Tejera; Barranco de las Casas de Don Diego; Barranco de la Fraguara. Como hasta la fecha no se llevado a cabo, NI SIQUIERA EXISTE, proyecto reforestador alguno para estos lugares, mientras que el tímido proyecto forestador llevado a cabo en el Arroyo Bodurria ha sido un total fracaso, de modo que en la actualidad prácticamente se han perdido en el cien por cien de las plantas que se colocaron en estos lugares, al no haberse mantenido las mínimas atenciones ni cuidados culturales en relación con las mismas. A pesar de lo cual el proyecto ha sido recepcionado y pagado a la empresa DALMAU, S.A. encargada de su adjudicación.

13) Como destaca el informe suscrito por el Ingeniero de Montes Don Antonio Jesús Justicia Sánchez, en noviembre de 2001, "en las zonas de estudio, al eliminar totalmente la vegetación existente, se han producido y se van a continuar produciendo procesos erosivos a pequeña y gran escala en función de la magnitud de los espacios abiertos en las riberas y sotos" (pág. 37 del informe), como se termina indicando en sus consideraciones finales (pág. 40) "como la actuación llevada a cabo en los arroyos Uclías y Bodurria de la Sierra de Baza, ha afectado de modo importante y grave a la fauna que se localizaba en estos lugares; al propio paisaje de estos valles; a la calidad de las aguas de estos arroyos; así como a su masa forestal. Con repercusión, en suma, sobre la biodiversidad animal y vegetal que aquí se localizaba. Pudiendo igualmente indicarse como el seguimiento en la evolución de estos lugares, permite indicar que será necesaria una importantísima y costosa actuación para su recuperación, en base a proyectos de restauración que contemplen todas las peculiaridades y singularidades de estos ecosistemas ribereños" -como señala- que "será necesaria una profunda y eficiente labor de gestión en la recuperación de estos lugares, sin perder de vista los parajes en que por la erosión, se está perdiendo tierra ya, en los que no solo se debe de actuar con urgencia, sino que puede llegarse a una situación de deterioro irreversible, de no afrontar su urgente recuperación".

14) El Juzgado de Instrucción nº 1 de Baza, mediante Auto de fecha 1 de marzo de 2002, ha apreciado indicios de los delitos de malversación, prevaricación, hurto, delito ecológico y delito contra el medio ambiente en los imputados, y ha acordado se tramite la causa por los trámites establecidos para el Procedimiento Abreviado.

15) El Ministerio Fiscal presenta escrito de fecha 28 de mayo de 2002, en el que pide 41 años de prisión para los acusados de la tala masiva en la Sierra Baza. Al ex director del Parque Natural, José María Irurita, se le imputan cinco delitos que suman penas que superan los 13 años de prisión y 27 de inhabilitación. El ex delegado de Medio Ambiente en Granada Rafael Salcedo, entre los implicados. "La tala irregular de más de 12.000 árboles en el Parque Natural de la Sierra de Baza llevada a cabo entre mayo y noviembre de 1998 constituyó un delito ecológico, cometido directamente por unos y consentido por otros, que, además, sirvió a un beneficio económico ilícito". Así lo ha expresado la Fiscalía de Granada en su escrito de acusación contra los cinco imputados, en el que también se destaca como "entre los meses de mayo a noviembre de 1998, y en 'presencia física del director del parque', fueron talados al menos 12.934 árboles a lo largo de las riberas de los arroyos Bodurria y Uclías, en el Parque Natural Sierra de Baza, la mayoría álamos y chopos castellanos, y en menor medida sauces y olmos". El escrito de la fiscalía desmiente que los árboles talados y destinados al aprovechamiento maderero estuvieran enfermos y precisa que el atentado natural se produjo con la 'pasividad y aquiescencia omisiva' de Rafael Salcedo, entonces delegado de la Consejería de Medio Ambiente. Salcedo fue advertido por escrito de lo que estaba ocurriendo en enero, febrero y marzo de 1999 por nuestro colectivo, la Asociación Proyecto Sierra de Baza, que ejercita la acusación popular en la causa penal, el que no solo no hizo nada para evitar la tragedia ecológica sino que amparó y defendió los hechos.

16) El 23 de septiembre de 2002, el Juzgado de Instrucción nº 1 de Baza dicta un auto en el que acuerda la apertura del juicio oral contra los imputados en las masivas e ilegales talas de la Sierra de Baza, entre los que se encuentran el ex Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, José María Irurita Fernández y el ex Delegado Provincial de Medio Ambiente en Granada, imputándosele la comisión de seis delitos diferentes. Los ex altos cargos deberán prestar fianza junto con los maderistas implicados en los hechos por la cantidad de 1.202.024,20 euros (200.000.000 Pts.)

17) Proyecto Sierra de Baza considera que la fianza exigida por el Juzgado puede resultar manifiestamente insuficiente para reparar los perjuicios ocasionados en el patrimonio público de la Sierra de Baza. Así lo pone e manifiesto el Informe técnico emitido por el Ingeniero Agrónomo Don Joaquín Martínez López, que ha aportado a la causa penal la acusación popular PROYECTO SIERRA DE BAZA en el que se concreta el valor ornamental de los árboles afectados por la tala masiva a que se contrae este procedimiento en 412.123.204 Pts (2.476.910,32 euros), tal y como consta en la página 23 de su informe, tras pormenorizada aplicación de la denominada Norma Granada, método para la valoración de árboles y arbustos del que es autora la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (Madrid, 1999). Este mismo informe destaco como "en la valoración anterior no se han incluido ninguno de los árboles cortados en la apertura de caminos, ni los numerosos árboles rotos en la caída de los árboles al ser cortados, así como tampoco los valores ornamentales de los arbustos y flora de ribera destruidos". Como igualmente señala como la anterior valoración debe verse incrementada con el posible costo del proyecto de restauración de la ribera afectada por los hechos que "puede ascender a varios cientos de millones de pesetas" (último párrafo de la página 24) siendo, en estos momentos, difícil de cuantificar en sus exacto montante "sin este proyecto previo". De aquí que si el valor ornamental de los árboles talados está cuantificado en 412.123.204 Pts, el proyecto de restauración de las riberas afectadas (en una longitud de 9 Kms. 300 metros) supondrá varios cientos de millones de pesetas y los gastos de limpieza de cauces han tenido hasta ahora, pese a estar inconclusos, un coste millonario, es manifiesto que la fianza exigida por el Juzgado resulta insuficiente.

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TITULARES DE PRENSA

 

Estos hechos han tenido una especial trascendencia en la prensa escrita, la que se hizo eco de estos sucesos con titulares tan ilustrativos como:

"GRANDES TALAS A MATARRASA EN LOS BOSQUES DE RIBERA DE LA SIERRA DE BAZA. Greenpeace, Ecologistas en Acción y las asociaciones locales se movilizan contra las talas a matarrasa realizadas con el beneplácito de la Junta de Andalucía en los bosques de ribera del Parque Natural Sierra de Baza". Revistas Quercus, cuaderno nº 159 de mayo de 1999

"TALAS DE CHOPOS DE RIBERA EN LA SIERRA DE BAZA", Revista Ecosistemas, nº 2 del año 1999

"FRAUDE MADERERO EN EL PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA. Un permiso para retirar leña se convierte en una tala masiva" Revista Integral nº 240 de diciembre de 1999

"RAPIÑA EN LA SIERRA DE BAZA. 14.000 árboles de un Parque convertidos en Palets". Revista Interviú nº 1241 del 7 al 13 de febrero 2000.

"ATILA EN LA SIERRA DE BAZA. Desastre ecológico con autorización. Proyecto Sierra de Baza cree que el Parque Natural no se recuperará de la tala de 14.000 árboles en 40 ó 50 años". Diario IDEAL de Granada de 23 de marzo de 2000, pág. 16.

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ALGUNAS OPINIONES:

 

" Ante la visión del daño que no se puede negar, solo cabe preguntarse por qué se puso una empresa de muebles a limpiar un bosque, decisión que implica una ingenuidad infantil o una torpeza máxima.... Poner una empresa de muebles a limpiar el bosque es como poner al zorro a cuidar gallinas, como encerrar a un niño en una tienda de "chuches"... Rafael Salcedo, sus subordinados o quien a él le manda, habrán de explicar por qué las motosierras cayeron sobre la Sierra de Baza como los misiles de la OTAN sobre Serbia y produjeron esos 14.000 efectos colaterales que son los árboles muertos. Y habrá de hacerlo ante el juez. Parece". Antonio Cambril. Columnista del diario IDEAL.

"...La corta a matarrasa tal y como se ha producido en el Arroyo Uclías ha simplificado bruscamente los microambientes, empobreciendo sin duda las comunidades florísticas y faunísticas...". Miguel Ángel Soto. Responsable de la Campaña de Bosques de GREENPEACE.

"... Me acuerdo de D. Emiliano (último cura de la Sierra) cuando decía que el más tonto de sus serranos valía para ministro. Si el mas tonto de sus serranos hubiera tenido que hacer una entresaca de chopos, jamás hubiera realizado semejante matarrasa...". José Sánchez García. Historiador de la Sierra de Baza.

"Las riberas de los ríos Uclías y Bodurria, a su paso por el término de Baza (Granada), muestran un espectáculo insólito. Lo que antes era un vergel en pleno Parque Natural Sierra de Baza se ha convertido en un territorio árido lleno, como un camposanto vegetal, de esqueletos de árboles destruidos por las palas excavadoras". Juan Enrique Gómez, periodista de la revista Interviú.

"Proyecto Sierra de Baza presentó ayer [22 de marzo de 2000] en un hotel de Granada una colección de diapositivas en la que mostró el antes y el después de las zonas presuntamente masacradas por el empresario maderero Juan Senés Torres, con el permiso del Director del Parque Natural, José María Irurita, y del Delegado de Medio Ambiente, Rafael Salcedo, los tres denunciados ante la Justicia. Antes un verdadero paisaje de álamos, sauces, juntos y otras especies de ribera escoltando los arroyos Uclías y Bodurria. Después -ahora- secarrales poblados de madera podrida; miles de tocones como mudos testigos de un crimen; los cauces destruidos por las máquinas; y agua podrida por los residuos. Como si el legendario Atila hubiera arrasado los bellos parajes del parque y la hierba nunca fuese a crecer más". Inés Gallastegui, en el Diario IDEAL de Granada.

"EXPOLIO EN LA SIERRA DE BAZA. Aquello tan temerario de poner la zorra a guardar el rebaño tiene su equivalente en nuestra vida cotidiana. Ahí está el caso de la tala de 12.900 árboles, en su gran mayoría sanos, que se dice pronto, del Parque Natural de la Sierra de Baza. El fiscal pide 14 años de cárcel para el que fuera director del parque, José María Irurita, e imputa a cuatro personas más, entre ellas el entonces delegado de medio Ambiente en Granada, Rafael Salcedo, por omisión. Efectivamente cuesta creer que en una zona tan seca como todo el nordeste granadino, tan castigada por la erosión, tan necesitada de bosques, el propio director del parque fomentase esta tala masiva. Cuesta trabajo creer que personas nombradas para proteger el medio se conviertan en su principales enemigos. Pero así estamos". Antonio Checa, periodista del Diario EL MUNDO, en su sección "Calle Ancha". 

 

" Aunque ese bosque no tiene remedio, estoy seguro que gracias a vuestra campaña los maderistas sin escrúpulos lo pensarán dos veces antes de hacerlo y sobre todo la conciencia hacia los árboles, lo que son y lo que representan, crecerá en vuestra región. Por todo ello mi sentimiento de gratitud y un fuerte abrazo". Ignacio Abella, periodista colaborador de las revistas CUERPO-MENTE e INTEGRAL, carpintero y autor de un libro maravilloso sobre los árboles titulado "La Magia de los Árboles".

NOS ACOMPAÑA IGNACIO ABELLA UNA CARTA ABIERTA, SI QUIERES CONOCERLA PINCHA AQUÍ.

 

 

 

 

 

 

 

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