REPORTAJE

¿Que soluciones tiene?

 

 

 

 

 

 

 

Para poder conocer la solución del problema de la eutrofización hay que ir a su causa u origen: se ocasiona por una presencia excesiva de materia orgánica en el agua, que provoca un crecimiento rápido de algas y otras plantas verdes que recubren la superficie del agua e impiden el paso de luz solar a las capas inferiores, por otra parte, la descomposición de la biomasa generada consume oxigeno empobreciendo el medio de este elemento vital. Por lo que sus soluciones pasarán por controlar el origen o causa que la ha motivado, pero si bien las medidas correctoras que en ciertos casos (focos de contaminación puntuales) no precisan de inversiones onerosas, pueden resultar inabordables en otros como focos de contaminación difusos o estados irreversibles de los ecosistemas acuáticos (Cirujano Bracamonte, 1995).

La experiencia acumulada y pormenorizados trabajos de campo que se han efectuado en la Sierra de Baza tras las ilegales talas de 1998 y los masivos vertidos de materia orgánica a los cauces de los arroyos Uclías y Bodurria en 1999, nos permiten asegurar que los nuevos vertidos que se han producido en el arroyo Moras en el año 2003, tendrán la siguiente evolución, de no adoptarse medidas urgentísimas por las que se retiren con métodos manuales toda la madera que se ha astillado y triturado en el cauce fluvial y zonas de influencia:

A final de este mismo verano de 2003 será ya visible la eutrofización de las aguas, de modo que comenzará a apreciarse la presencia de ácidos húmicos y fenoles derivados de la putrefacción de las maderas vertidas al arroyo. Comenzando a adquirir las aguas una coloración marrón, que se hará más visible en los tramos en que se encharque y tenga más dificultades para su normal circulación, al tiempo que comenzarán a acumularse los lodos.

En la primavera del próximo año (marzo de 2004) la eutrofización se habrá consumado, de modo que los propágulos y semillas que se han generado en el año anterior al encontrar unas condiciones óptimas para su masivo desarrollo, tras la explosión primaveral, inundarán el cauce, y éste se verá invadido por plantas hasta ahora inexistentes como la lenteja de agua, aneas, berros y salvinias, además de algas filamentosas, siendo el lodazar muy ostensible y la coloración de las aguas, particularmente en los tramos que tenga más dificultad para circular, ostensiblemente negra. Disminuirá la fauna de vertebrados hasta ahora presentes en estos lugares, de modo que tan solo se observarán ejemplares adultos no así alevines, ni puestas de huevos.

Al final del verano del año próximo (septiembre/octubre de 2004) la eutrofización del arroyo Moras será irreversible, ya que se habrá producido  tal alteración del ecosistema acuático y el agua presentará tal alteración (muy visible en su color y ostensible en el olor a putrefacción), que prácticamente habrá desaparecido todo vestigio de vida de vertebrados del agua, mientras que los vertebrados que se acercaban a estos lugares para beber de ella, se harán marchado a otros lugares con aguas más puras y saludables. Por lo que la recuperación será inabordable con métodos normales.

Así y con el importantísimo antecedente del seguimiento temporal que se ha efectuado en el precedente proceso penal de los vertidos que ya sufrieron dos arroyos de la Sierra de Baza en los años 1998/1999 (los arroyo Uclías y Bodurria), así como de sus posteriores consecuencias, es de destacar como ya se emitieron varios informes por el SEPRONA, cuyo recuerdo puede ser muy ilustrativo ahora al ser lo sucedido un calco de lo anterior. Así hay constancia documental de:

- Un informe de fecha 23 de mayo de 2000 en el que se indica como después de pasado más de un año desde que se paralizaron por el Juzgado en el Auto de admisión de la entonces querella las ilegales talas que se estaban efectuando y se ordenaba la inmediata retirada de los residuos forestales, se observan abundantes residuos resultantes de la actividad maderera ejercida en la zona -se indicaba- se encontraban tanto en el cauce como en sus inmediaciones, en forma de virutas y en ramaje así como abundantes troncos de tamaño considerable. En el cauce de los arroyos estas virutas (al igual que va a ocurrir ahora) se decía que se encontraban en proceso de descomposición existiendo ya (a los pocos meses de los vertidos) cúmulos de lodos formados por este tipo de residuos.

- En otro informe del SEPRONA de fecha 28 de junio de 2000 efectuado transcurrido un mes del anterior, se destacaban en las CONCLUSIONES como la presencia de residuos resultantes de la actividad desarrollada en la zona se hace más palpable debido a la merma del caudal de ambos arroyos. Siendo aún más deplorable la situación que presentan dichos arroyos en relación con inspecciones realizadas en fechas anteriores...  (conclusión 1ª); "La proliferación y elevada presencia de flora en los cauces afectados... que en una primera inspección era inapreciable [recordamos como entre una y otra tan solo medio un mes], unido a un menor aporte de agua y al aumento de las temperaturas, agrava la situación para la vida del cauce, afectando directamente a la flora y la fauna del mismo, ya que se agravan los procesos de eutrofización el agua" (conclusión 2ª); como se comprobó que había desaparecido todo vestigio de fauna vertebrada en estos lugares: "Es significativo que durante las inspecciones realizadas a dichos arroyos no se haya detectado presencia de vida de especies acuáticas, observándose en los pequeños embalses que se forman, solamente algunos ejemplares adultos de ranas, no obstante no se ha podido ver la existencia alguna de puestas de huevos ni alevines"

- Mientras que en un tercer informe de fecha 30 agosto 2002, igualmente emitido por el SEPRONA a petición de la fiscalía del TSJA se ponía de manifiesto como los arroyos afectados por la ilegal actuación deforestadora aún a esas fechas (ya había transcurrido más de 3 años desde los vertidos) presentaban un progresivo deterioro de la calidad de sus aguas, así como en sus áreas de influencia, riberas y terrenos próximos. Destacando el SEPRONA como tras una visita que tuvo lugar el 30 de julio de 2002 a los lugares de afección por el vertido de residuos vegetales procedentes de la masiva tala de arbolado en las riberas de los arroyos Uclías y Bodurria del Parque Natural Sierra de Baza, se detecta "la existencia de abundantes cúmulos de materia orgánica en descomposición, lodazales de intenso color negro causados por la degradación de los residuos vegetales vertidos, olor a putrefacción y existencia de abundante vegetación acuática impropia de un río de montaña ajeno a contaminación urbana o industrial".

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