SELECCIÓN DE CARTAS DE SOLIDARIDAD RECIBIDAS

 

 

 

Queridos amigos:

Aunque ese bosque ya no tiene remedio, estoy seguro que gracias a vuestra campaña los maderistas sin escrúpulos lo pensarán dos veces antes de hacerlo y sobre todo la conciencia hacia los árboles, lo que son y lo que representan, crecerán en vuestra región. Por todo ello mi sentimiento de gratitud y un fuerte abrazo.

Ignacio Abella

Nos acompaña Ignacio Abella la siguiente carta abierta:

El valor y el sentido de un árbol, ya sea silvestre o cultivado, puede ser entendido de formas muy diferentes, por lo que es en sí mismo o por lo que hace en sus múltiples relaciones con su entorno. Podemos comprender fácilmente el inestimable papel de los bosques de ribera, invirtiendo luz, tiempo y humus, salvaguardando la tierra y actuando en diferentes niveles sobre el clima y la atmósfera. "Escucha al abeto por cuyas raíces tú vives", dice un proverbio finés, y es que cada árbol es además y al mismo tiempo un perfecto mecanismo que contribuye con su granito de arena al equilibrio y la salud global de la Tierra.

Hasta no hace mucho la humanidad vivía en la creencia de que nuestro mundo podía soportar indefinidamente cualquier atropello y curiosamente, crece nuestra conciencia de "vecinos" de este planeta, cuando leemos en los periódicos noticias de mareas negras o el agujero de ozono; oímos en la radio que la O.N.U. advierte: "se termina nuestro tiempo para evitar cambios irreversibles"...

Y desde Baza hacia el mundo se difunde por Internet un mensaje que estremece: Una empresa de muebles, con un mísero permiso para retirar maderas muertas o deterioradas, tala y extrae chopos y sauces en el Parque Natural Sierra de Baza. Un permiso de tres meses que se prolongaba en realidad once y deforestaba las riberas del Uclías y Bodurria, cortando cerca de 14000 árboles a matarrasa.

Creo en la inocencia de los responsables públicos, mientras no se demuestre lo contrario, me da la sensación de que el astuto lobo convenció al pastor de que sería un perro fiel. En cuanto a la industria, su mala fe ha quedado demostrada en unos hechos que en alguna medida deben paliar pero que jamás remediarán plenamente.

El daño está hecho, como todos los bosques de ribera éste tenía un gran valor ecológico como refugio para la vida silvestre y por su contribución al medio ambiente circundante pero también por un valor que no se improvisa ni repone fácilmente, la edad del bosque; un factor que acrecienta exponencialmente su rendimiento y valores.

Pero hay aún otro daño y éste sí es prácticamente irreversible, es el que hacen estas empresas de piratas y saqueadores a la reputación de los que trabajan día a día, honradamente y aportan incontables beneficios sociales, económicos y ecológicos, derivados de una gestión forestal sostenible.

Los que de un modo u otro estamos involucrados en el sector de la madera, asumimos cada vez mayores compromisos éticos y ecológicos, en consonancia con la evolución de nuestro mundo y sus necesidades, hacemos un continuo esfuerzo para lograr un equilibrio entre el rendimiento económico y el trabajo respetuoso con el medio ambiente. Por eso somos los más interesados en que este tipo de denuncias prosperen, en que se juzgue y castigue ejemplarmente a estos ladrones de futuro, que nos roban doblemente, en nuestra calidad de habitantes de este planeta y en nuestra dignidad profesional.

Fdo.: Ignacio Abella *

28-10-1999

* Ignacio Abella es vecino de Colunga (Asturias) de profesión carpintero, periodista colaborador de las revistas Cuerpo-Mente e Integral, así como autor y colaborador de varios libros entre ellos "La Magia de los Árboles".

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